sábado, 28 de febrero de 2009

DIOS ES NUESTRA SOMBRA

Jesucristo dijo a sus discípulos: ¿No se venden dos pajaritos por un as?. Sin embargo, ni uno de ellos cae en tierra sin la voluntad de vuestro Padre. Cuanto a vosotros, aun los cabellos todos de vuestras cabezas están contados.” (Mt.10)

Dios nos acompaña como nuestra propia sombra, porque además, “En el somos, vivimos y nos movemos” como aseveró San Pablo.

Cuando tengamos el sol de cara que nos deslumbre con una vida llena de placeres y que todo va viento en popa, la sombra caminará detrás, y al no verla, posiblemente, nos olvidemos que Dios va detrás intentando recordarnos que todo esa felicidad se pasará.

Si el sol está a nuestra espalda y nos proyecta delante una sombra plagada de adversidades y negruras, no podremos evitar pisarla ni huir de ella; pero sepamos que en esos momentos Dios va por delante indicándonos el camino. Sigámosle.

Si el sol camina a nuestra derecha, nos dibujará la sombra a la izquierda, y entonces, deberemos estar atentos cuando Dios nos diga que nos opongamos a que se maten tantos inocentes y que nos eliminen los seres queridos, que tanto se han sacrificado por nosotros, porque nos estorban.

Que no votemos al partido, que se llame democrático, y sólo gobierne para unos pocos.

Pero sobre todo no permitamos que nuestros hijos sean educados sin conocerle a EL y sus mandamientos, de lo contrario, no tendremos derecho a quejarnos.

Si nos acompaña por la izquierda y aparece la sobra a la derecha, también tendremos que escuchar a Dios cuando nos ordene que sepamos escoger todo lo bueno que nos propongan, que seamos justos y solidarios con críticas constructivas.

Caso de que se LE de a conocer públicamente, tengamos en cuenta que en el seno de una familia verdaderamente cristiana, es donde se les puede enseñar a amarLE.

Esté donde esté el sol y nuestra sombra nos persiga, nuestro caminar deberá ser como Dios le ordenó a Abran: “Ambula coram me et esto perfectus” o sea “Camina en mi presencia y serás feliz”.

viernes, 27 de febrero de 2009

¿QUÉ LE PODEMOS DAR A DIOS?

             Puesto que Dios lo tiene todo, no podría recibir nada de nosotros; pero lo misterioso es que para que Dios nos pueda dar algo de lo mucho que El tiene, nosotros LE tenemos que dar algo muy importante, nuestro AMOR.

             El amor es la única puerta por donde Dios puede entrar en contacto con lo más íntimo de nuestro ser que es el amor.

            Sólo entre estos dos amores puede surgir entendimiento e intercambio de dones, y hasta milagros. Puede que nuestro amor sea un tanto mezquino; pero el de Dios lo traspasa todo lo imaginable.

           El amor a Dios no exige grandes elucubraciones ni esfuerzos, sencillamente cumplir lo que Jesucristo dijo: “ Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará y vendremos al él y haremos morada en él”(Jo.14.vr.23).

          Cada vez que pensemos en Dios se abre una ventana a lo transcendente por donde entra luz y aire que nos refresca y equilibra.

         Si alguno de nosotros, un día recibiera en su casa, como íntimo amigo a un supermillonario, dispuesto a darnos lo que le pidiéramos ¿Cómo se sentiría?.

        Si Dios viene a nosotros como amigo poderosísimo. ¿No nos sentiríamos más seguros y amparados?. Claro que para esto hay que tener mucha fe.

        Y ¿Cuánto cuesta la fe?. Nada, porque aunque es un don de Dios, siempre está dispuesto a darlo a todo el que se lo pida.

       Jesucristo obró muchos milagros y portentos sólo por la fe que tenía el que se LO pedía.

      Cuenta el Evangelio (Mt.cap.9) que “Entrando Jesús, se le acercaron dos ciegos rogándole tuviera piedad de ellos y les dijo Jesús:¨Creéis que puedo yo hacer esto? Respondiéronle: Si, Sr. Entonces tocó sus ojos. Diciendo: Hágase en vosotros según vuestra fe.

       Luego a nuestra FE le da Dios un poder como el SUYO..

jueves, 26 de febrero de 2009

LOS MUROS DE CONTENCIÓN

Los muros de contención son muy necesarios para todo en la vida.

Las márgenes de los ríos crean sus cauces y evitan que inunden alocadamente las tierras y no lleguen a los mares. Las dunas y costas son los muros que encierran los mares.

Las leyes humanas son los muros que contienen y dan cauce a nuestros sistemas de vida civilizada; pero sobre todo las leyes divinas o leyes naturales son los verdaderos muros de contención de una humanidad viciada que tiende al mal y al desarrollo, no precisamente sostenido, sino progresista manipulado y suicida.

No hace mucho tiempo, la que se separaba y se juntaba con otra pareja o abortaba, era tan mal vista y rechazada por la sociedad, que andaba con mucho cuidado. Apenas se producían casos y no hacían falta clínicas abortivas, ni jueces familiares y no por eso se vivía en esclavitud. Que se lo pregunten ahora a tantas abortivas y familia rotas. He aquí otro muro derribado con las terribles consecuencias y, encima está de moda.¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Quién será capaz de levantar uno nuevo que se oponga a esta avalancha de aguas embarradas sembradoras de muerte y descomposición social?.

La Iglesia siempre ha intentado y lo sigue intentando levantar un muro de conciencia para que el mundo cristiano y no cristiano sepa distinguir y escoger lo bueno de lo malo. Con la tolerancia, la comprensión y el diálogo, ya casi está desapareciendo la frontera entre el bien el mal, ya vale todo.

La Iglesia sabe que cuando al ser humano se le da la mano, se toma el brazo, por eso aunque es madre y comprensiva, tiene que ser estricta. Se está queriendo suprimir y borrar de nuestras mentes el mayor y poderoso muro de contención, como es DIOS, deseando se haga realidad lo que deseaba Nietzsche, cuando dijo: “Dios ha muerto”. Si destruimos nuestra raíces judeo-cristianas, acabaremos como un árbol seco que sólo sirve para el fuego.

Al Islam al Budismo y a otras religiones orientales y africanas, conectadas, a su modo, con un Ser Superior y transcendente, les sirve de muro de contención, crecen, se multiplican, se van haciendo poderosos y en un futuro muy lejano, podríamos ser borrados del mapa, como fueron extinguidos los Maya, los Aztecas, los Incas, los Romanos y otras tantas civilizaciones.

Todavía estamos a tiempo para evitar tal hecatombe.

miércoles, 25 de febrero de 2009

¿CÓMO SERÁ DIOS?

Esto es lo que quisiéramos saber ya, aun estando en este mundo; pero no lo sabremos hasta que lo veamos cara a cara.

Algo podemos saber, aunque no en su plenitud, si leemos las Sagradas Escrituras, sobre todo los Evangelios.

Ya en tiempos de Jesucristo, sus discípulos lo querían saber cuando Felipe dijo:
”Señor muéstranos al Padre.” Y Jesucristo: le dijo: “Felipe, quien me ve a mí ve al Padre”. Por lo tanto si ahora somos capaces de estudiar lo mucho que hizo y predicó Jesucristo que como Dios que era, sabremos cómo será Dios.

Jesucristo fue PODEROSO, curó muchas enfermedades, tuvo poder sobre los vientos, tempestades y hasta resucitó muertos.

Fue CARIÑOSO, pues se compadeció de las gentes, limpió leprosos y hasta lloró en la muerte de su amigo Lázaro.

Fue MISERICORDIOSO, cuando perdonó a la mujer adúltera, perdonó al buen ladrón y también perdonó a los que le estaban crucificando; pero la mayor muestra de que Dios es misericordioso es el comportamiento que tuvo el padre en la parábola del hijo pródigo al abrazar al hijo que volvió arrepentido de su mala vida, olvidándolo todo.

Así hará Dios con todo el que se presente ante El habiendo reconocido los propios pecados y pedido perdón.

Jesucristo también fue JUSTO cuando con un látigo expulsó del templo a los mercaderes y llamó sepulcros blanqueados y razas de víboras a los escribas y fariseos porque con apariencia de buenos se obstinaban en sus pecados.

El día que nuestro deseo de ver a Dios sea tan grande como el que tenía San Pablo cuando dijo: “Cupio disolvi et esse cum Christo” que significa “Deseo morir para estar con Cristo”, entonces miraremos el momento de la muerte con otra cara.

martes, 24 de febrero de 2009

¿EN QUÉ CREEN LOS QUE NO CREEN?

Sería muy interesante saber en qué creen los que no creen, porque a lo mejor creen en algo más importante que creer en Dios.

No merece la pena hacer esta pregunta a los ateos intelectuales, porque si saben como los define la Real Academia de la Lengua Española, dirán que no sólo no creen en Dios, sino que hasta niegan su existencia, afirmación muy fácil de decir y casi imposible de demostrar.

Puede que para algunos sea muy cómodo y más provechoso no creer en un ser Superior a quién tendrían que rendir cuentas en su día, y posiblemente dirían que sólo creen en el dinero, en los placeres que se disfrutan y se ven; pero eso no es creer.

Por lo tanto, mientras no sepamos en que creen, nosotros sí que creemos en Dios que es lo más grande y maravilloso que cualquier ser racional puede imaginar y disfrutar cuando haya pasado todo.

Aunque la fe es creer en algo que no se ve, tenemos testimonios de personas con mucha autoridad que así nos lo dicen:

Leamos lo que San Pedro dejó escrito en su primera carta:

“Bendito sea Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia nos reengendró a una viva esperanza por la resurrección de Jesucristo entre los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, que os está reservada en los Cielos, a los que por el poder de Dios habéis sido guardados mediante la fe para la salvación que está dispuesta a manifestarse en el tiempo último”.

Algunos santos, ya en la tierra, gozaron por algunos momentos de lo que sería la otra vida.

San Pablo en su carta segunda a los Corintios, cuenta:

“Sé de un hombre en Cristo que hace catorce años – si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, tampoco lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado hasta el tercer Cielo; y sé que este hombre – si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado al Paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede decir”.

lunes, 23 de febrero de 2009

UNA FE A OBSCURAS

La Santísima Virgen vivió una fe rodeada de tinieblas y obscuridades.

Cuando se le aparición el Ángel San Gabriel para anunciarle que concebiría el hijo del Altísimo. ¿Por qué no se lo comunicó el mismo Dios, puesto que era su Hijo? ¿Y lo de San José? Ella creyó, aceptó y esperó aun cuando no comprendiera.

Llegado el momento del Nacimiento, posiblemente hubiera esperado algo más que un pesebre. No rechistó.

Cuando tuvo que buscar a su hijo de 12 años durante tres días recibiendo la respuesta que recibió y luego se queda encerrado y oculto en Nazaret durante 30 años viviendo como uno de más. ¿Dónde está la Divinidad de su Hijo? Ella lo cree y por eso en las Bodas de Caná, casi le obliga a demostrarlo.

Durante los tres años de la vida pública de su Hijo, debió recibir toda clase de comentarios, unos a favor; pero otros muchos en contra que a cualquier otra madre le hubieran hecho dudar. La Virgen creyó.

En todo el proceso del prendimiento, condena, crucifixión y muerte, debió de sufrir la mayor crisis de fe y la noche más obscura del alma, como madre y esposa del Altísimo; pero creyó y esperó.

Realmente nuestra madre la Santísimo Virgen recibió en su fe una “pala de cal y muchas de arena” APRENDAMOS.

sábado, 21 de febrero de 2009

EL SILENCIO

¿Cuanta gente se ha recriminado así misma diciéndose: Ojalá hubiese callado? Porque al romper su silencio ha soltado una frase hiriente o ha dicho una mentira y su credibilidad puede que caiga en picado.

A muchos se les puede decir: Calladito estás más guapo. Por la boca muere el pez y en boquita cerrada no entran moscas.

Todos estos dichos se les podrían aplicar a muchos políticos, gobernantes y gente común que sólo hablan por no callar y, a veces, callan cuando deberían hablar y sobre todo actuar. Obras son amores y no buenas palabras. El que calla, otorga, cuando debería manifestarse.

Hay que saber administrar bien los silencios en la vida pública y en la privada. Un silencio a tiempo evita muchos problemas. Cualquier discusión se acaba en cuanto uno se calla.

Llegó un tiempo en que Dios rompió su eterno silencio cuando dijo:
Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, porque quiso tener unos interlocutores válidos.

Dios habló a su pueblo escogido a través de sus Profetas; pero prefería tener más intimidad y por eso el VERBO (o sea la palabra de Dios) se hizo carne y habitó entre nosotros.

Jesucristo predicó durante tres años y como, a veces, lo que se dice queda escrito en el agua, los Evangelios son como actas notariales de todo lo que hizo y dijo.

Para que lo predicado por Jesucristo se vuelvan a convertir para cada uno de nosotros, como unos susurros cariñosos, deberemos estar callados interiormente y ajenos a los ruidos externos, para que puedan calar hasta el fondo de nuestras mentes abiertas y limpios corazones.

viernes, 20 de febrero de 2009

CONFIAR EN DIOS NO CUESTA DINERO

Cuenta la Biblia en el capítulo 5º del libro segundo de los Reyes que Namán el Sirio, al saber que el profeta Eliseo hacía milagrosamente muchas curaciones, quiso visitarle para pedirle le curase de la lepra.

Eliseo le mandó que se bañara siete veces en el río Jordán, cosa que no le agradó, porque él esperaba algo más espectacular. Al quererse marchar sin hacer lo que le había ordenado Eliseo, los criados le aconsejaron que se bañara, puesto que era una cosa fácil. Se bañó y quedó limpio de la lepra.

Queramos o no, estamos inmersos en un mar de incertidumbres, miedos, angustias, posibles tragedias, dificultades y problemas reales o posibles, que nos torturan y ante los cuales nos sentimos impotentes y angustiados. ¿Qué hacer?. ¿Desesperarnos y hundirnos en la depresión? Con eso no se consigue nada.

Lo único que en esos momentos nos puede dar un poco de tranquilidad, es confiar en Dios que, aunque no cuesta dinero, sí que cuesta algo que no se puede comprar ni con todo el dinero del mundo: Una FE inquebrantable en la existencia de Dios y en su Paternidad.

Muchas veces, aun queriendo tener esa fe inquebrantable, surge en nosotros un sentimiento de duda y temor de que Dios no nos ayude, sepamos que ese temor que nos angustia, es el pequeño tributo que hay que pagar por el favor que vamos a recibir.

Cuando nos encontremos en esa situación, habría que recordar el episodio evangélico que nos cuenta San Mateo en el capítulo 15. en el que visitando Jesús los términos de Tiro y Sidón, una mujer Cananea le pedía con insistencia curase a su hija atormentada por el demonio y al responderle Jesús que no era bueno tomar el pan de los hijos para arrojarlo a los perros, ella respondió: Cierto Señor; pero también los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de los señores.¡Oh mujer, GRANDE ES TU FE!, le dijo Jesús: Hágase contigo como tú quieres. Y desde aquella hora quedó curada su hija.

Así hay que saber tocar el corazón de Dios.

jueves, 19 de febrero de 2009

PAZ Y GUERRA

Nos tiramos toda la vida deseando la paz porque es sinónimo de felicidad y sin embargo, no sé cómo nos la arreglamos, el caso es que siempre estamos en guerra y, aunque algunas se declaran sin que nosotros hayamos intervenido.

En otras muchas, damos los motivos para que se produzcan enfrentamientos dentro de una misma nación, pueblo, barrio, familia y hasta contra uno mismo.
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A veces, por defender una ideología fundamentalista cargada de odio o revanchismo abrimos heridas ya cicatrizadas y de esa heridas surge de nuevo la sangre y, otra vez la guerra, con razón o sin razón; pero guerra

Existe una maldición gitana que dice: “Pleitos tengas y los ganes”, porque los pleitos son guerras.

Un acuerdo justo y razonable, en el que las dos partes cedan un poco de sus derechos, conduce a la paz, que siempre será mejor que una guerra por muy victorioso que se salga de ella porque siempre deja secuelas irreparables

La peor guerra es la tenemos que librar contra nuestros propios miedos, angustias, dificultades, contratiempos, enfermedades, tentaciones, odios que nos llevan a una guerra sin cuartel.

Guerra con por una convivencia, a veces necesaria, impuesta y conflictiva dentro de la familia o en el trabajo. Por lo tanto, casi siempre, estamos añorando la paz, aunque, por desgracia, la paz verdadera sólo la conseguiremos cuando puedan decir de nosotros (q.e.p.d.).

Pero sepamos que aun en este mundo existe la paz si aceptamos la que nos prometió Jesucristo cuando les dijo a sus discípulos: LA PAZ OS DEJO; MI PAZ OS DOY, NO COMO EL MUNDO LA DA

. Para conseguir esta paz, tendríamos que seguir los consejos de Jesucristo, que en resumidas cuentas se trataría de saber y querer RENUNCIAR en ciertos momentos de NUESTROS DERECHOS. Posiblemente perderíamos una guerra; pero conseguiríamos LA PAZ.

miércoles, 18 de febrero de 2009

LA CRISTOFOBIA

¿Qué ha hecho Jesucristo para que algunos no lo quieran ver ni en pintura, y anden pidiendo con tanta insistencia que sean eliminados los crucifijos?.

Si hubiera sido un asesino, un maltratador, un ladrón, o un personaje deleznable, a quien nadie debería apreciar y menos imitar, habría razones para no exponerlo; pero ha sido todo lo contrario.

Sería razonable que los que desean que sus hijos no vean un crucifijo manifestaran sus motivos y en qué les perjudicaría que sus hijos pudieran conocer y apreciar los valores tan humanos y tan provechosos para su educación integral, como sería la honradez, el sacrificio propio para llegar a ser unos hombres de provecho y no unos alcohólicos, drogadictos etc, etc, y el saberse sacrificar por los demás (ahora que tanto se habla de solidaridad).

Esos padres querrán que sus hijos le obedezcan, les amen y luego, cuando llegue el momento, les cuiden; pero si desde pequeñitos no han aprendido todas esas virtudes de sacrificio y entrega, que no se las pidan más tarde. “El arbolito, desde pequeñito”.

Si una imagen vale más que mil palabras. Ver a todo un Dios clavado injustamente en la cruz y encima perdonando a los que les estaban crucificando y haciéndolo todo por amor a todos los hombres, a cambio del amor de unos pocos y del desprecio de otros muchos.¿Existe imagen humana más impactante para los no creyentes?.

Este desprecio del Crucifijo, debería despertar en nosotros los creyentes y amantes de Jesucristo un nuevo sentimiento de adoración mirándolo con nueva atención y sobre todo procurando que nuestras vidas estén en consonancia con lo que representa para nosotros Cristo crucificado.

Sería la mejor campaña contra la Cristofobia.

lunes, 16 de febrero de 2009

DIME QUIÉN TE DIVIERTE Y TE DIRÉ QUIÉN TE DOMINA

Si lo que nos divierte son todas las críticas burdas, soeces y de mal gusto que se suelen hacer en algunas televisiones, revistas, radios y otros medios de comunicación y que encima se nos ofrecen como culturales, es porque nuestra inteligencia anda por los suelos y los gustos no dan para más.

Si seguimos así y nos lo tragamos todo, en lugar de prosperar adquiriendo cultura y educación que son los pilares de todo auténtico progreso, terminaremos siendo un pueblo atrasado y chabacano.

El día que sepamos rechazar toda esta bazofia manipulante para distraernos, con el “Pan y Circo”, de otros problemas verdaderamente importantes para TODOS y digo para todos, porque aunque algunos echen de menos esos circos, también podrían obtener mayores y mejores beneficios.

Muchos ignoran que están siendo manipulados y entretenidos para ser conquistados y así estar a disposición para cuando les sean necesarios, sin darse cuenta que están siendo DOMINADOS.

Lo que sí podemos afirmar es que Jesucristo no nos divierte ni nos domina.

Efectivamente Jesucristo no vino a divertirnos, cosa que se diluye como un azucarillo en el agua y no deja huella. El quiso y quiere seguir dándonos algo mucho más importante y duradero como es un CAMINO, una VERDAD y una VIDA.

Esto no es una diversión; pero es que “El hombre no puede vivir sólo de pan sino toda palabra que sale de la boca de Dios.”

domingo, 15 de febrero de 2009

CON DIOS Y SIN DIOS

No nos queda otra alternativa en este mundo que vivir con Dios o sin Dios.

Los que crean firmemente en la existencia de Dios, en el que “Somos, Vivimos y nos Movemos” y en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía que está siempre entre nosotros y con quien podemos convivir, sí que pueden decir que viven con Dios, aunque muchas veces, eso no es suficiente para creérselo.

No basta creer en Dios para decir que se vive con Dios. Una persona que está lejos no vive físicamente con la familia; pero si realmente la quiere y piensa muchas veces en ella, puede asegurar que su familia vive con él.

Para poder afirmar que se vive con Dios que está ausente, es necesario hacer con mucha frecuencia actos de presencia de Dios en nosotros y saberLO encontrar en todas las maravillas que nos rodean y, sobre todo, cuando se le recibe en la Eucaristía.

Al saber los que quieran alcanzar la gloria, que por toda la eternidad tendrán que vivir con Dios y que no podrán hacer otra cosa que ser amados por EL, les sería muy necesario que en este mundo se fueran familiarizando con Dios.

Los que vivan sin Dios en este mundo y por lo tanto no esperan otra vida, cuando crucen el umbral de la muerte y esperando la aniquilación completa del cuerpo, se encuentren cara a cara con Dios, LO dejarán de ver por toda la eternidad y no por venganza de Dios que no podrá imponer su PRESENCIA, porque nunca ha sido ni deseada ni aceptada.

sábado, 14 de febrero de 2009

UN CAMINO DE VUELTA

En la actualidad decir camino de vuelta parece que está reñido con el progreso que sólo habla de caminar hacia delante sin mirar hacia atrás.

Decir camino de vuelta, no significa retroceder al pasado y volver a las andadas, aunque, a veces, sería muy conveniente repasar la historia para no cometer los mismos errores.

El ARREPENTIMIENTO es un auténtico camino de vuelta que siempre hace llegar más pronto a la meta.

Si los políticos supieran y quisieran arrepentirse sinceramente de sus propios errores y así lo manifestaran y corrigieran, ganarían mucho en credulidad y, a la larga, conseguirían muchos votos de confianza; pero cuando se empeñan en seguir adelante sin arrepentirse sin manifestarlo y sin pedir perdón al pueblo y corregir sus propios errores, van por muy mal camino. Con la humildad se llega muy lejos.

El arrepentimiento personal cuando se siente sinceramente y se le manifiesta a la persona perjudicada y se le restituye debidamente, es lo mejor para la buena convivencia y para adquirir prestigio y confianza ante los demás.

Hay que saber y querer echar marcha atrás y recorrer el camino de vuelta para investigar si se ha perjudicado a alguien, arrepentirse, restituir lo mal hecho y emprender el buen camino.

Cuenta el Evangelista San Marcos en el capítulo 19 que al atravesar Jesucristo Jericó, vio a Zaqueo, rico jefe de publicanos, encaramado en sicómoro y le dijo: “Zaqueo, baja pronto, porque hoy me hospedaré en tu casa. El bajó a toda prisa y le recibió con alegría. Zaqueo en pie dijo: Señor, doy la mitad de mis bienes a los pobres, y si a alguien he defraudado, en algo, le devuelto el cuádruplo. Díjole Jesús: Hoy ha venido la salud a tu casa.

Zaqueo sí que supo recorrer un camino de vuelta para llegar antes a la meta.

viernes, 13 de febrero de 2009

LA ÚLTIMA SORPRESA

Vivimos pensando y esperando en que la vida nos sorprenda con algo bueno, grande y a ser posible maravilloso.

Gastamos nuestro dinero en juegos de azar esperando y gozando con la ilusión (que es con lo único que al final vamos disfrutar) de que nos toquen los millones deseados.

Nos tiramos gran parte de nuestra vida ansiando vernos sorprendidos con un magnífico trabajo bien remunerado.

Soñamos románticamente con encontrar la pareja ideal.

Estamos todo el año pensando y haciendo planes para disfrutar de unas soñadas vacaciones.

¡A qué pocos se le pasa por la imaginación lo que se va a encontrar, tarde o temprano, cuando se encuentre ante Dios nuestro Padre!

Muchos rechazan esta imaginación por el hecho de tener que pasar antes por el trance de la muerte.

Casi nadie piensa con agrado en todo esto, por el hecho de tener que pasar antes por el trance de la muerte, ignorando que le espera la más grande e inconcebible sorpresa de encontrarse, en milésimas de segundo, transportado de una vida temporal, por buena o mala que sea, a una eterna, gozando de lo que jamás pudo soñar ni desear.

Leamos lo que San Pedro dejó escrito en su primera carta:

“Bendito sea Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia nos reengendró a una viva esperanza por la resurrección de Jesucristo entre los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, que os está reservada en los cielos, a los que por el poder de Dios habéis sido guardados mediante la fe para la salvación que está dispuesta a manifestarse en el tiempo último."

Algunos santos, ya en la tierra, gozaron por algunos momentos de lo que sería la otra vida.

San Pablo en su carta segunda a los Corintios cuenta:

“Sé de un hombre en Cristo que hace catorce años – si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, tampoco lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado hasta el tercer cielo; y sé que este hombre – si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado al Paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede decir”.

jueves, 12 de febrero de 2009

HAY QUE AVIVAR LA FE

Todos sabemos que la fe es un gran don de Dios que siempre está
dispuesto a darlo a todo el que quiera recibirlo.

La fe que recibimos al principio es como un pequeño fuego y lucecita que nos calientan y nos abren las puertas, aun aquí en la tierra, de un mundo mejor y nos dan una transcendencia infinita que nos ayudan a sobrevivir con esperanza y optimismo.

Cuando se recibe y ya se tiene la fe hay que saberla, no sólo mantener, sino aumentar, porque fácilmente, si no se pierde, al menos puede quedar como un rescoldo que ya no da calor o quedar como una lucecita tan apagada y tenue que apenas nos ilumina y calienta en las noches frías de las dudas y adversidades.

El ex primer ministro británico Tony Blair recién convertido al catolicismo dijo en una conferencia lo siguiente: “La fe religiosa puede ser una fuerza de progreso, siempre que evite el extremismo y la tendencia a la exclusión”.

El comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, asegura que Blair iba a todas partes con una Biblia, que es lo último que lee antes de dormir y que donde se encuentre un domingo, pide siempre a sus colaboradores que le busquen una iglesia donde pueda asistir a misa. Esto sí que es avivar la fe.

¿Cuántas veces al día pensamos que Dios existe y que como decía San Pablo: “En Dios somos, vivimos y nos movemos? Siempre que lo pensemos, será como avivar un fuego interno que nos dará calor y fuerza para seguir trabajando y viviendo con más alegría, porque si Dios está a nuestro lado, nada nos puede pasar si creemos lo que Santa Teresa dejó escrito:
Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda,
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
solo Dios basta.

martes, 10 de febrero de 2009

¿POR QUÉ ALGUNOS ATEOS OFENDEN A DIOS?

¿Cómo se puede ofender a una persona que no existe? Esto demuestra lo contradictorios y poco inteligentes que son.

Cualquiera que tenga dos dedos de frente, se dará cuenta que está actuando de un modo que no dice mucho en su favor, a no ser, que siendo intelectual, otras razones ocultas o inconfesables, le obnubile la inteligencia y le empujen a intentar ofender a Dios en quien no creen.

Esto lo pueden hacer y, a veces, lo hacen muchos, que no usan precisamente la inteligencia, sino que ofuscados por una adversidad, y sin mucho control, blasfeman.

Es posible que algunos ateos, además de no creer en la existencia de Dios, que están en su derecho de manifestarlo, lo que quisieran, en el fondo, es que realmente dejara de existir, porque no están de acuerdo o no les conviene todo cuanto ha hecho Dios y ha ordenado para bien de todos los hombres y no para unos pocos.

Un empresario muy rico y poderoso tenía muchos empleados obedientes y fieles trabajadores que confiaban plenamente en su jefe.

También tenía unos cuantos ejecutivos, que al ser los que aportaban ideas, se consideraban intelectuales y ponían en duda la capacidad del dueño y se permitían criticarlo y ofenderlo entre los demás empleados para conseguir protagonismo en la empresa, en la creencia y esperanza de que todo aquello no llegaría a oídos del patrón.

¿Qué pasaría si llegara, que por cierto llegó?.

lunes, 9 de febrero de 2009

LA GRAN INJUSTICIA

La mayor injusticia que cometieron nuestros primero padres, fue querer quitarle a Dios su absoluta soberanía, porque engañados por Satanás, quisieron ser como Dios.

Lo tenían todo en el Paraíso y desearon hasta lo que le correspondía exclusivamente a Dios. Fueron demasiado ambiciosos y como todo se hereda, he aquí que nosotros, unos más y otros menos, también somos ambiciosos y es lo peorcito que hemos heredado. Muy pocos se conforman con lo que tienen, casi todos queremos más.

Las grandes potencias económicas en lugar de repartir entre las más necesitadas, algunas se aprovechan de la ignorancia y necesidad para seguir enriqueciéndose.

Los partidos políticos son tan ambiciosos de poder y privilegios que no escatiman estrategias, mentiras y manipulaciones para, en lugar de gobernar para el bien común de todos los ciudadanos, hacen todo lo posible para criticar, y a ser posible, destruir a todo aquel que les descubra y reproche las injusticias que cometen con el pueblo.

En el campo particular de cada uno de nosotros. ¿Quién no ha cometido, por ambición, una injusticia social o familiar?

Ser justo es difícil y a veces hasta heroico; pero la mayor alabanza que de alguien se puede hacer, es cuando se le puede señalar como un hombre justo y cabal.

Dios tuvo que arrasar Sodoma porque no encontró en ella ni diez justos como se lo estaba pidiendo Abraham.

¿Llegará el día en el que haya tan pocos justos en este mundo que Dios tenga que tomar cartas en el asunto?

viernes, 6 de febrero de 2009

EL DESMADRE

Todos sabemos lo que quiere decir desmadre. La Real Academia de la Lengua Española así la define: “Conducirse sin respeto ni medida, hasta el punto de perder la mesura y la DIGNIDAD.

Creo que esto es lo que está sucediendo actualmente si hacemos un recorrido por las distintas fases de la vida.

Se está suprimiendo con el aborto la más alta DIGNIDAD como es el derecho la vida.

Con una falsa igualdad entre el hombre y la mujer se está olvidando y deteriorando lo más sublime que tiene la mujer: la MATERNIDAD porque no pueden concebir con tranquilidad por el trabajo y mucho menos criar como lo exige la propia naturaleza. La mujer está perdiendo su dignidad de MADRE.

La familia, principio y fundamento para una sociedad equilibrada y estable está perdiendo su dignidad porque en lugar de construir sobre roca viva y edificios permanentes para que se sostenga todo lo ensamblado, nos regalan el divorcio expres.

La EDUCACIÓN está desmadrada porque no se está pidiendo sacrificio y esfuerzo cuando se permite pasar a curso superior, sin la base suficiente al tener suspendidas otras asignaturas y sin embargo no aprueban si no saben ponerse un preservativo.

¿No sería mas constructivo, sobre todo a los comienzos, enseñarles a que dominen sus instintos para que aprendan a comportarse, y no digo como Dios manda, sino como seres racionales y aptos para luchar con las múltiples privaciones que le harán falta para sobrevivir?

jueves, 5 de febrero de 2009

SABER INVERTIR

En épocas de crisis económica y si se tiene dinero ahorrado, es muy importante saber dónde se tiene depositado para sacarle mayor rendimiento con la máxima seguridad, sabiendo que nadie da duros a peseta, por lo tanto si alguien da una rentabilidad muy alta, mucho cuidado, y si hay que salir de la bolsa, vender cuanto antes aun perdiendo algo.

El que invierte es porque, generalmente, ha sabido sacrificarse para ahorrar y ver compensado su sacrificio con unos rendimientos en el momento presente y al mismo tiempo tener previsto cualquier contratiempo o dejarlo en herencia a los familiares que se lo merezcan.

Muchas veces se sacrifican demasiado ante el miedo de una enfermedad que a veces, por suerte, no ha sucedido; pero su sacrificio lo pueden disfrutar otros. El sacrificio siempre da un rendimiento.

Existe una inversión en lo familiar tan importante como en lo económico. Un matrimonio aunque sólo sea para asegurarse una ayuda en la vejez, hacen bien en invertir teniendo hijos y la mejor inversión que pueden hacer en ellos es educarlos en buenos principios morales, éticos y cívicos.

El mayor principio que hay que inculcarles el SANTO TEMOR DE DIOS, que es el principio de la sabiduría, porque si no aprenden a obedecer, amar y temer a Dios, nadie se podrá quejar después…

Si en lo individual no sabemos invertir en estudios y adquirir unos conocimientos técnicos, humanos y no se sacrifica y se lucha honradamente para adquirir un buen trabajo, no se conseguirá ninguna rentabilidad.

Existe una inversión necesaria que por ser transcendental es ineludible, cual es saber invertir en este mundo para conseguir una rentabilidad, no sólo para el más allá sino también para el más acá.

Suele decirse que el que siembra vientos, recoge tempestades, Por lo tanto el que en este mundo no sepa sacrificarse para atesorar méritos ante Dios no conseguirá buenos rendimientos aún aquí y mucho menos allí..

Puede que alguno piense que no merece la pena sacrificarse para un futuro incierto, ya que no tiene fe; pero si al final, cuando no tenga remedio, resulta que existe la otra vida y no tiene nada ahorrado, sufrirá el crac más grande y por toda la eternidad.

miércoles, 4 de febrero de 2009

LA OCIOSIDAD

El no tener ningún trabajo, ni tarea, ni obligación, o sea lo que se dice estar ocioso, es lo que genera más aburrimiento y cansancio.

¿Cuántas veces hemos oído decir: Estoy cansado y aburrido de no hacer nada? A veces,para matar ese aburrimiento nos lanzamos a unas diversiones de tal forma que terminamos diciendo: ¿Qué cansado es divertirse?.

Aunque no se tenga trabajo, ni tarea ni obligación en lo que se refiere a lo corporal, existe una ociosidad muy gratificante y que mata por completo el aburrimiento: Emplear el pensamiento en cosas espirituales, o sea dedicarse a la contemplación de todos los misterios y maravillas que Dios ha creado a nuestro alrededor. Es lo que hacen tantos monjes y monjas de vida contemplativa, aunque también hacen algunas tareas domésticas.

Los que se sientan ociosos, aburridos y no sean capaces de alcanzar la contemplación, podrán dedicar algún tiempo a rezar por ejemplo el Santo Rosario tan desprestigiado porque se suele rezar mal y sobre todo por tener que hacerlo en común y a una hora determinada. Se puede rezar en privado y sobre todo hacerlo meditando más los misterios que en vocalizar las Aves Marías.

Lo que evita el aburrimiento es una buena lectura. ¿Cuántas veces leemos el Evangelio… El Papa Benedicto XVI dice que actualmente se lee muy poco la Sagrada Escritura.

Cuando era joven alguien me dijo mostrándome la Biblia: AQUÍ ESTÁ TO LO QUE DIOS HA DICHO Aquello me impactó.¿Qué más queremos saber?

Existe una ociosidad sublime que han practicado muchos buenos cristianos y sobre todo los santos, entre ellos San Juan de la Cruz que nos lo dejó escrito así: “ Mi alma se ha empleado
y todo mi caudal en su servicio.
Ya no guardo granado,
ni ya tengo otro oficio;
que ya sólo en amar es mi ejercicio”.

Amar y ser amado por Dios es lo que haremos por toda la eternidad.

martes, 3 de febrero de 2009

DE TÚ A TÚ

El día que consigamos tratar a Dios de tú a tú guardando las distancias, de una parte infinitamente lejanas y por, otra tan cercana, como es el hecho de que “En Dios somos, vivimos y nos movemos” como dice la Sagrada Escritura o como dicen los místicos musulmanes que Dios está tan cerca de uno como la propia yugular, entonces a partir de ese día conseguiremos un equilibrio personal con nosotros mismos y con todo cuanto nos rodea.

Las catástrofes naturales, el hambre de tantos pueblos, las enormes injusticias sociales, políticas, engaños, manipulaciones y adversidades propias, antes las cuales nos vemos impotentes y sin saber qué aportar para solventarlas, será el momento de verlas desde arriba y de ponerse al habla con Dios de tú a tú para decirle:

Dios mío TÚ que eres infinitamente poderoso e inteligente, si permites que sucedan todas estas injusticias sin intervenir de una manera directa, yo no lo discuto, acato TU voluntad; pero TE pido humildemente que intervengas a tu modo y yo procuraré poner mi granito de arena para que en lo que a mí toque, se arreglen.

Al aceptar lo que TÚ permites y yo procuro colaborar, me quedaré tranquilo y adquiriré el tan ansiado equilibrio, al resignarme con todo lo que está pasando, admitiendo mi impotencia; y no aumentar este desaguisado con mi participación.

Recordaré la parábola de la cizaña, que tu Divino Hijo, nuestro Señor Jesucristo, nos enseñó para que se nos quite el miedo de que TÚ, un día harto de nuestras fechorías, paguemos justos por pecadores, como propusieron hacer los criados al querer segar todo el trigal junto con la cizaña, cuando descubrieron que el enemigo del amo había sembrado cizaña en su siembra, a lo que el amo dijo que lo dejaran hasta el final para cuando lo segaran, apartarían la cizaña para el fuego y el trigo para el granero.

Así será, tarde o temprano el final de cada uno de nosotros.

lunes, 2 de febrero de 2009

LO ÚNICO SEGURO

Lo que todos ansiamos en este mundo es tener seguridad que creemos obtenerla si tenemos salud, dinero y amor. Por eso empleamos todo nuestro trabajo y esfuerzo en conseguirlo.

Muchas veces, aún teniendo estas tres cosas, nos sentimos inseguros por los peligros que nos rodean y por las zozobras y temores interiores que nos atormentan.

¡Qué poca gente vive completamente relajada y segura, y cuantos tienen que recurrir al alcohol ó a las drogas para quitarse los miedos y las depresiones!

Sólo existe una cosa que nos puede dar una seguridad, no externa, porque eso no depende de nosotros, sino una seguridad interna que es la que más nos angustia:

REZAR, porque si rezamos, o sea si somos capaces de pensar que Dios que es infinitamente poderoso y además es nuestro PADRE en cuyas manos nos ponemos, nos sentiremos seguros porque sabemos que estamos en las mejores manos, a sabiendas de que en todo lo que nos pueda acontecer, aunque de momento no nos lo parezca, será para nuestro bien.

Para todo esto habrá que tener la FE de un santo o la de un niño, porque: “Si no nos hacemos como niños no entraremos en el Reino de los Cielos.” Palabras de Jesucristo (Mt.cp.18)

¡Qué seguros y felices se siente los niños al amparo de sus padres!.

Cuando nos convenzamos de que lo único que nos puede dar un poco de felicidad y seguridad, en muchos momentos, será cuando RECEMOS y sepamos estar en contacto con Dios el mayor tiempo posible.

“A quien espera en el Señor, “ dice el Profeta Isaías, “ Le salen alas de águila”.

domingo, 1 de febrero de 2009

DIOS NOS NECESITA

En este mundo cuanto más poderoso e importante es una persona necesita de más gente a su servicio y, si es un gran empresario, no puede prescindir de directores, asesores, colaboradores, empleados y trabajadores.

Unos padres de familia, por muchos hijos que tengan o inútil que alguno sea, no saben ni quieren ni pueden prescindir de ninguno.

Dios que es infinitamente poderoso que todo cuanto existe en el cielo y en la tierra ha salido de sus manos y que lo tiene todo, no debería necesitar de nada ni de nadie; pero he aquí que en su obra maravillosa ha preferido nuestra colaboración en la procreación sin la cual la vida humana no existiría, es el gran don que nos ha dado que nos hace semejantes a EL, nos convierte en creadores con minúscula y como todo ser humano que nace se convierte en hijo de Dios, automáticamente es necesitado por Dios y por lo tanto querido.

También necesita de nosotros para la conservación del planeta en que vivimos. Si no hubiéramos perdido el Paraíso, posiblemente ahora estaríamos libres del miedo al cambio climático y a las catástrofes naturales.

El remedio de todos estos males los ha dejado en nuestras manos para que nos sintamos imprescindibles y así eleva nuestra categoría hasta tal punto que puede llegar el momento en que podamos evitar los terremotos, huracanes, inundaciones etc, como hemos conseguido transgredir las leyes de la gravedad y mantener en el aire sin que se caigan esos mastodontes de aviones.

¿Cuándo se producirá todo eso? Dios que es eterno y no tiene prisa y a la humanidad le queda mucho tiempo para avanzar, lo conseguirá.

Dios sabe en quien confía y por eso delega. ¿Confiamos y delegamos nosotros?

Por muy inútil que uno se sienta en este mundo, tenga la seguridad de que Dios le necesita y le ama. Así lo ha querido porque Dios obra a lo Dios y no a lo humano.

Nosotros, también a lo humano, sabemos apreciar, querer y necesitar más a un familiar aun cuando no está dotado como los demás.