miércoles, 18 de agosto de 2010

¿POR QUE ES DIFÍCIL QUE UN RICO ENTRE EN EL CIELO?

“Jesús dijo a sus discípulos. En verdad os digo: ¡qué difícilmente entra un rico en el reino de los cielos!. De nuevo os digo: es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que entre un rico en el reino de los cielos.”

Oyendo esto, los discípulos se quedaron estupefactos y dijeron: ¿Quién, pues, podrá salvarse?. Mirándolos, Jesús les dijo: Para los hombres, imposible, mas para Dios todo es posible. (Mt. 19, 23).

Como “Para Dios todo es posible” no le debe estar siendo tan difícil a un rico entrar en el reino de los cielos, ya que son los más religiosos, amigos de curas y son los que llenan las iglesias. Esto es lo que posiblemente piensen algunos.

Se equivoca el que piense que el rico, por ser amigo de curas y llenar las iglesias, consigue, sin más, la salvación.

Conviene recordar el siguiente pasaje evangélico (Lc.19)

“Había en Jericó un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y RICO, que quería ver a Jesús que pasaba por allí, pero que a causa de la muchedumbre no podía ver, porque era de poca estatura. Corriendo delante, se subió a un sicómoro para verle, pues había de pasar por allí.

Cuando llegó a aquel sitio, levantó los ojos Jesús y le dijo: Zaqueo, baja pronto, porque hoy me hospedaré en tu casa.

El bajó a toda prisa y le recibió con alegría. Viéndolo, todos murmuraban que hubiera entrado a alojarse en casa de un hombre pecador.

Zaqueo en pie, dijo al Señor: Señor, doy la mitad de mis bienes a los pobres, y si a alguien he defraudado en algo, le devuelvo el cuádruplo.

Díjole Jesús: Hoy ha venido la salud a tu casa, por cuanto éste es también hijo de Abraham, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar lo que estaba perdido.

Hay que reconocer que para un rico es mucho más difícil hacer lo de Zaqueo, porque “Poderoso caballero es don dinero”.

El dinero, a veces, no siempre, esclaviza, corrompe, da fama, honor, prestigio, gloria, poder y al disfrutar de todos los placeres de este mundo, se puede embriagar de tal forma que ni se acuerde de Dios, que es el que le ha dado la vida y los medios lícitos e ilícitos para conseguir todo lo que tiene y como es un bagaje demasiado abultado, que si no sabe, no puede o no quiere librarse de él a tiempo, le será difícil pasar por el ojo de la aguja.

1 comentario:

Francisco Espada dijo...

Tuve la suerte de poder ir en peregrinación a Tierra Santa hace algunos años; eso ha marcado mi vida como lo hizo el quebranto de salud. Jericó, el sicómoro, Zaqueo, están presentes para siempre en mi vida. Estoy lejos de ser rico, pero siempre es posible hacer algo más.
Como bien dice usted, el dinero crea adherencias de las que resulta difícil deshacerse.