martes, 2 de septiembre de 2014

VIVIMOS EN UN BIPARTIDISMO DIVINO Y HUMANO


         Dios y Satanás constituyen el bipartidismo del que surgen todos los demás:

         En nosotros: Cuerpo y Alma
         En la sociedad: Hombre y Mujer.
         En el comportamiento: Buenos y Malos
         En los sentimientos: Amor y Odio
         En la naturaleza: El Día y la Noche
         En lo político: Izquierda y Derecha.
         En la vida: El Principio y el Final

         Gracias al bipartidismo han prosperado los grandes, poderosos y civilizados países.

En la culta Grecia se creó la primera democracia bipartidista: El Senado y el Pueblo.

         En Los Estados Unidos: Republicanos y Demócratas

         En el Reino Unido: Conservadores y Liberales  

         En estas democracias funciona bastante bien  el bipartidismo porque los dos partidos intentan, al menos buscar más el bien de TODOS que el del propio partido y Dios no está ausente por completo.

         A nadie, medianamente inteligente se le ocurriría montar un Tripartito o destruir a uno de los dos partidos existentes para gobernar ellos y a Dios, ni nombrarlo.

Veamos cómo funciona el bipartidismo de Dios y Satanás

         Bien claro Jesucristo como hombre y sobre todo como Dios dijo:

 “Mi Reino no es de este mundo”

         Luego Dios está allá arriba con todo el poder del mundo, queriendo únicamente el  bien de TODOS y que LE amemos y no por necesidad o egolatría, sino porque al amarle nos pondríamos a SU altura participando  de su esencia como es el amor.

         Aquí abajo está Satanás que nos engaña y sólo quiere que le  acompañemos en su infierno.

          ¿Por qué Dios permite tantas guerras?, es la pregunta que todos nos hacemos.

Dios ni permite ni deseas tales atrocidades.

 Satanás y sus secuaces ambiciosos  y por otros tantos motivos inconfensables, son los que provocan las guerras.

Satanás para  llevarse  al infierno a mucho de sus seguidores

Sus esbirros sin conciencia para quitarse  de en medio a tantos infelices que les crean problema sociales.

Satanás y sus secuaces, sin pretenderlo, le hacen el juego a Dios

 Porque, por desgracia, casi todo esos millones que mueren injustamente que son pobres e inocentes y unos mandaos,  van al cielo con botas oliendo a pólvora.

 Los que provocaron las guerras desde sus despachos, se van pataleando con  Satanás al infierno.

         Esto es lo que le sucede a todos aquellos bipartidistas o dictadores  que gobiernen o quieran gobernar montándose  “Paraísos, terminarán en un infierno” como lo dijo Nietzsche..

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