sábado, 19 de mayo de 2018

¿CUÁNDO TENDREMOS LA SEGURIDAD DE QUE LO PROMETIDO SE CUMPLIRÁ?

                
         Cuando al conocer la persona que lo promete tiene el poder y la voluntad de cumplirlo, tendremos la seguridad de que se cumplirá porque habremos tenido FE y plena confianza en esa persona.

         Hasta que no seamos capaces de decir: Tengo MUCHA FE en Jesucristo y por lo tanto deposito en ÉL toda mi CONFIANZA, no sabremos lo que es vivir con cierta TRANQUILIDAD.

         Conviene recordar y ser conscientes de que cuando  TENEMOS FE en Jesucristo y CONFIAMOS en ÉL nos estamos poniendo en las manos, no de un hombre excepcional, sino nada menos que en las MANOS de TODO UN DIOS. que DIJO y nos PROMETIÓ lo siguiente:

         Yo soy el Camino la Verdad y la Vida

         El que me sigue no anda en tinieblas.

         El que cree en mi tendrá la vida eterna.

         Si no creéis en mi, creed en las obras que hago.

         Nadie tiene más amor que el que da la vida por los demás.

         Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón.

         Venid a mí todos los que andéis cargados con trabajo y cargas y yo os aliviaré, porque mi yugo es suave y mi carga ligera.

         El que quiera ser discípulo mío que cargue con su  cruz y me siga.

         El que come mi carne y bebe mi sangre mora en mí y yo en él.

         Si alguno me ama y guarda mi palabra, mi padre lo amará y vendremos a él y haremos morada en él.

         Yo estaré con vosotros todos los días hasta la consumación de los siglos.

         El que tenga sed, venga a mí y beba.

         A la manera que Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es preciso  que sea levantado el Hijo del hombre, para que todo el que creyere en EL tenga la vida eterna.

         Porque tanto amó Dios al mundo, que le dio a su unigénito Hijo, para que todo el que crea en EL, no perezca, sino que tenga la vida eterna.

         Buscad el Reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura.

SIN MI NADA PODÉIS HACER

         ¿Existe en este mundo alguien que pueda prometer tanto a cambio de una cosa tan fácil como sería CREER y AMAR a Jesucristo, DIOS y hombre verdadero?

El HOMBRE es  fiel CREYENTE a Jesucristo que PROMETE.
JESUCRISTO es fiel dando lo que PROMETE al HOMBRE (San Agustín)   
        


  

viernes, 18 de mayo de 2018

EL AMOR ES TAN INVISIBLE QUE SI NO FUERA POR LAS OBRAS, NO LO VERÍAMOS.



         Por eso Dios que es AMOR nos ha creado este maravilloso mundo, para que al contemplarlo, sepamos el AMOR que  nos tiene y obremos en consecuencia.

OBRAS son AMORES y no buenas RAZONES.

A este amor se refería San Agustín cuando dijo:

“AMA y HAZ lo que quieras”

“Porque si callas, callarás con amor,
si gritas, gritarás con el amor,
si corriges, corregirás con amor,
si perdonas, perdonarás con amor.

Si está dentro de ti
la raíz del amor,
ninguna otra cosa sino el bien
podrá salir de tal raíz.

Vamos hacia Dios no caminando, sino AMANDO.

¿Hay un precepto que pueda guiar la acción de toda una vida? AMAR (Confucio)

Convendría leer con atención lo que escribió San Pablo a los Corintios capitulo 13.

El AMOR es Longánimo (generoso)
Es Benigno.
No es Envidioso.
No es Jactancioso.
No se Hincha.
No es Descortés.
No busca lo Suyo.
No se Irrita.
No piensa Mal
No se alegra de la Injusticia.
Se  complace en la Verdad.
Todo lo Escusa.
Todo lo Cree.
Todo lo Espera.
Todo lo Tolera.

Ahora y aquí permanecen la FE la ESPERANZA y la CARIDAD; pero la más excelente de ellas es el AMOR.

El único AMOR que nos puede poner a la ALTURA DE DIOS, deberá ser tan desinteresado que ni siquiera amemos a Jesucristo por el cielo prometido sino porque siendo Dios se haya rebajado a nuestra altura, entregando su vida en rescate por todos y que nos SIGA AMANDO.

ES DE BIEN NACIDOS SER AGRADECIDOS

jueves, 17 de mayo de 2018

POR QUÉ DIOS NI CONDENA NI PERDONA, INDULTA?


       Porque como somos pecadores, seremos siempre  CULPABLES.

      Por lo tanto Dios sólo nos puede INDULTAR si hemos cumplido, en parte, nuestra pena  diciendo y viviendo lo del Salmista:

          “Apiádate de mí, oh Dios por tu bondad
         Por tu gran misericordia, borra mi culpa
         Lávame enteramente mi delito.
         Y límpiame de mi pecado.
         Pues reconozco mi culpa
         Y mi pecado está siempre delante de mí
         Rocíame con  hisopo, y seré limpio.
         Lávame, y quedaré más blanco que la nieve.

         Los que hayan cometido tantas injusticias, barbaridades y hayan sidos tan canallas que aun en este mundo, pudiéramos haber dicho que si no hubiera infierno habría que crearlo para CONDELARNOS, ahora, ni Dios podría INDULTARLOS, puesto que ellos se han creído ser  unos dioses

          Por lo tanto, tendrán que vivir ETERNAMENTE como lo dice el libro de la Sabiduría capítulo 5.

        “Entonces estará el justo en gran seguridad frente a los que le afligían y menospreciaban sus obras.

         Al verlo se turbarán con terrible espanto, y quedarán fuera de sí ante lo inesperado de aquella salud.

         Arrepentidos, se dirán, gimiendo en la angustia de su espíritu: “Este es el que algún tiempo tomamos a risa y fue objeto de escarnio”

         Nosotros, insensatos, tuvimos su vida por locura y su fin por deshonra.

         ¡Como no contados entre los hijos de Dios, y tienen su heredad entre los santos!

         Luego nos extraviamos de la senda de la verdad (ERGO ERRAVIMUS A VIA VERITATIS), y la luz de la justicia no nos alumbró y el sol no salió para nosotros.
                  
         Nos cansamos de andar por sendas de iniquidad y de perdición, y caminamos por desiertos intransitables, sin conocer el camino del Señor.

         ¿Qué nos aprovechó la altanería, qué ventajas nos trajeron la riqueza y la jactancia?

         Pasó como una sombra todo aquello y como correo que va por la posta.

         Como nave que atraviesa las agitadas aguas, de cuyo paso no es posible hallar huella, ni del camino de su quilla por las olas.

         O como ave que corta los aires, sin que se encuentre señal de su paso, y golpea el aire ligero al batirlo con sus plumas, y lo corta con la violencia de su ímpetu, y se abre camino con el movimiento de sus alas, después ya no se haya señal de su paso.

         Así también nosotros, en naciendo morimos; sin dar muestra alguna de nuestra virtud, nos extinguimos en nuestra maldad.

         Sí, la esperanza del impío es como polvo arrebatado por el viento, como ligera espuma deshecha por el huracán, como humo que en el aire se disipa, cual recuerdo del huésped de un día que pasó de largo.

         Pero los justos viven para siempre, y su recompensa está en el Señor, y el cuidado de ellos en el Altísimo

         Por esto recibirán un glorioso reino, una hermosa corona de mano del Señor, que con su diestra los protege y los defiende con su brazo.

         Se armará de su celo como de armadura, y armará a sus criaturas todas para rechazar a sus enemigos.

         Y la ira, como lanzada por una catapulta, arrojará violentas granizadas, y el agua del mar se enfurecerá contra ellos, y los ríos del todo los anegarán.

         Un soplo poderoso los embestirá y los aventará como torbellino. La iniquidad desolará toda la tierra y la maldad derribará los tronos de los poderosos.