lunes, 18 de diciembre de 2017

¿POR QUÉ NOS PERDONÓ DIOS Y NO A LOS ÁNGELES?

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                  Porque los Ángeles que nacieron con ESTRELLA, o sea, con toda clase de privilegios, se ESTRELLARON rebelándose por ENVIDIA.

            Pero nosotros que nacemos  ESTRELLADOS por el Pecado Original, podremos  llegar a ser como Dios. Así se las gasta Dios

               Los Ángeles se revelaron por envidia al saber que nosotros, que aun naciendo estrellados por el Pecado Original, seríamos  creados a imagen y semejanza de Dios y adoptados como hijos suyos y por lo tanto superiores a ellos, ya que dotados de una inteligencia, casi divina, tendríamos capacidad para crear y PROCREAR nuevas VIDAS, cosa que da mucho placer y mucho sufrimiento al mismo tiempo, que nos obligaría, no sólo a obedecer a Dios, sino AMARLE por encima de de otros muchos amores.

         Los Ángeles Caídos, engañaron a nuestros primeros padres para que al desobedecer a Dios, fueran condenados como ellos y por lo tanto,  TODOS IGUALES, cosa que el Satanás y sus secuaces siguen haciendo con sus mentiras y manipulaciones.

         ¿Qué les pasa a esos líderes políticos internacionales, nacionales e individuales que actúan con mentiras y engaños arruinando los pueblos, ensalzando la maldad y persiguiendo a los buenos?

         ¿Por qué ese odio y persecución, en todos los tiempos, de Dios y sus seguidores?.

         Las guerras y discordias, casi siempre surgen porque una de las partes quiere ser más poderosa. Y eso es ENVIDIA diabólica.

         ¿Qué son esos momentos en que parece que estamos endemoniados y actuamos, casi contra nuestra voluntad?. Son nuestros propios demonios.

         ¿Por qué hay momentos en que encendemos una vela a Dios y otra al diablo?

         El que se encuentre rodeado de envidiosos, sepa que algo de tufillo infernal le puede dañar, porque las zancadillas, los codazos y las calumnias son destructivas porque andan sueltos los diablillos que es lo único que saben hacer.

         Una pregunta crucial. ¿Por qué Dios perdonó a  nuestros primeros padres y  no a los ángeles rebeldes?

        Porque Adán y Eva fueron engañados y se ARREPINTIERON  y algunos ángeles siguieron en su RBELDÍA.

         Ese perdón le costó a Dios el hacerse  HOMBRE para redimirnos y salvar a todos los que le obedezcan y no le sea REBELDES.
        

sábado, 16 de diciembre de 2017

¿POR QUÉ LA VIDA ES GOZO Y SUFRIMIENTO?



             Nunca buscamos una explicación al GOZO porque somos felices, pero cuando SUFRIMOS, nos gustaría saber el por qué para poder evitarlo.

              Estamos rodeados de misterios inexplicables; pero el sufrimiento humano admite cierta explicación.

            Aún la más pequeña semilla, si quiere salir a flote tiene que luchar y rajar la tierra para ser acariciada por el sol y la lluvia.
         
         Todo el que quiera conseguir un trabajo, cuanto más digno y remunerable, tiene que sufrir el esfuerzo y la constancia. Todo lo que comemos lo tenemos que conseguir con sudor y lágrimas.

        El que quiera disfrutar de unas vacaciones, tiene que pasar antes por los preparativos, atascos en las carretera o esperas en los aeropuertos y en la Renfe.

          Se podría preguntar: ¿Por qué no se puede gozar siempre?. Sencillamente, porque en esta vida eso sería aburridísimo e insoportable.

       Por eso lo único que podemos hacer es tener siempre asumido que para gozar de algo bueno, tenemos que pasar por un trabajo, esfuerzo o sufrimiento, al menos  nos ahorraremos el sufrimiento añadido de un  cabreo o una depresión.
        
         Todo esto en esta vida; pero y en ¿LA OTRA? ¿será siempre GOZAR? o siempre SUFRIR?. Pues sí. Así lo ha dispuesto Dios, porque los que han sido sus amigos aquí en la tierra disfrutarán de la vida de Dios y Dios es plenamente feliz, y los que han sido sus enemigos…lo  seguirán siendo porque así lo han querido ellos.

viernes, 15 de diciembre de 2017

DIOS QUE A TODOS NOS AMA, NO TODOS SOMOS DIGNOS DE SER AMADOS.

            Dios tiene demasiada capacidad para  tener en su corazón de Padre, los seis mil millones de hijos actuales, los pasados y los venideros.

         Pero una cosa es que nos ame a todos y otra muy distinta que nos  hagamos digno de un amor tan grande.

         Y los que no LO conozcan o no quieran conocerlo  ¿Cómo podrán ser AMADO?

       Todos los seres humanos, por muy atrasados, ignorantes y malas personas que sean, han sentido, alguna vez, en su interior, la creencia y, o, sospecha de que por encima de ellos hay algo superior y, además, no pueden ignorar la Ley natural del bien y del mal aunque con matices.

 Ante esta posibilidad, se podría pensar que no haría falta que los Misioneros los catequizaran, ignorando que su misión es darle a conocer que Dios ha bajado hasta nosotros para demostrarnos su amor y liberarlos de la esclavitud que, en muchas culturas paganas, sufren ante sus dioses, supersticiones y enseñarles y facilitarles el camino correcto de salvación, y al mismo tiempo, llevarles algo de cultura y progreso social.

 Dios no se conforma con un amor genérico, quiere un amor de INTIMIDAD y para que exista tal intimidad quiere que LE conozcan, por eso desea darse a conocer y San Pablo dijo: ¿Cómo lo van a conocer si no hay quien se lo enseñe?

         Para gozar de ese amor ahora y ETERNO, tendremos que haber tenido un comportamiento en consonancia con la persona ante la cual nos vamos a presentar.

         En una palabra: Dios nuestro Padre tiene capacidad suficiente para querernos a todos y cada uno como hijo PREDILECTO y por eso quiere que LE conozcamos y seamos dignos de tal privilegio.

         Ningún padre, por bueno que sea, puede imponer ese amor predilecto a un hijo que le ignore o le odie.

 Dios es PADRE de TODOS, siempre que TODOS seamos DIGNOS hijos.
 

jueves, 14 de diciembre de 2017

¿QUIÉN TIENE LA CULPA EN PROCÉS?


             Aquí, nadie tiene la culpa  porque siempre es lo que tenemos a flor de labios, y pocas veces nos reconocemos culpables y lo confesamos

           Al que es considerado como inteligente, aunque realmente no lo sea, le falta la suficiente humildad para reconocer su error; pero si de verdad es inteligente,  lo reconocerá  “Porque de sabios es rectificar,” sabiendo que conseguirá más prestigio y credibilidad.

 Comportamiento que brilla por su ausencia en los políticos y así les va. No llegan ni al aprobado.

         Cuanto menos vale una persona y más se equivoca, es el que nunca tiene la culpa y, si puede, se la endilga  a otro. ¡Cuántas trifulcas se forman en la política, en el trabajo y en la familia!.

         El día que todos borremos de nuestra boca y pensamiento esta frase y   nos confesemos culpables, la convivencia entre todos será mucho más pacífica.

          Pero que algunos del Procés reconozcan, ahora,  que no estaban preparados para implantar una Independencia, y no admitan que lo han intentado, no por las buenas, sino con mentiras y engaños,  encima le echen la culpa a los demás, y estén intentando lo imposible y funesto de todo este Procés, sería para echarse a llorar.

           Deberíamos saber y admitir que TODOS los que vivismos en la Penísula Ibérica somos INQUILINOS y por lo tanto, todo el que se quiera ser PROPIETARIO de una parte, está cometiendo, de momento  un Allanamiento de Morada, y unos OCUPAS.

         Es incomprensible que siendo los Catalanes tan  inteligentes, caballeros, trabajadores y admirados por todos los demás españoles, se dejen manipular por unos cuantos ignorantes y ambiciosos.

         Si cuando Dios recriminó a Adán el haber comido de la fruta prohibida, hubiera admitido su culpa, sin echársela a Eva y ésta a la serpiente, posiblemente, ahora estaríamos todos disfrutando del Paraíso.

         Dios se dio cuenta que además de desobedientes, íbamos a ser tan tercos, soberbios y mezquinos, que en lugar de reconocernos culpables, hasta le echaríamos la culpa a EL, de nuestros errores o males. Siempre tiene la culpa alguien.

         Se camina mucho mejor ante los hombres con humildad y reconociendo nuestras limitaciones y errores y jamás actuar como “Un roba peras” adjudicándose  los méritos ajenos.

         El misterio de los misterios, es que  el GRAN CULPABLE, fue Nuestro Señor Jesucristo que CARGÓ con todas nuestras culpas y pecados para que nos pudieran ser perdonados, siempre que nos sintamos culpables y los confesemos, como lo hizo el Buen Ladrón.
     

miércoles, 13 de diciembre de 2017

DE LAS OCHO PETICIONES QUE HACEMOS EN EL PADRE NUESTRO


                      ¿CUÁL ES LA MÁS IMPORTANTE?

            Cuando decimos: Padre Nuestro que está en los Cielos:
          
            SANTIFICADO, sea TÚ nombre.

           Venga a nosotros tu REINO

           Hágase tu VOLUNTAD, así en la Tierra como en el Cielo.

           DANOS hoy el pan nuestro de cada día

           Perdona nuestras DEUDAS.

           Como nosotros PERDONAMOS a nuestro deudores.

           No nos dejes caer en la TENTACIONES.

           Y líbranos del MALIGNO.

           Está claro que cuando decimos SANTIFICADO  sea tu nombre, no es algo que nos deba DAR Dios, sino que deberíamos empezar nosotros por SANTIFICAR a Dios CREYENDO que es nuestro PADRE y que nos amó tanto que nos dio a su unigénito HIJO para que todo el CREA en ÉL tenga la vida eterna.

           Y por aquello de que: Es mejor Dar que Recibir” pero  que para RECIBIR hay que tener tendida la mano o un recipiente donde recibir

           Y si ESPERAMOS que JESUCRISTO, cumpla cuanto dijo:

           “Venid a mí todos los que estáis cargados con trabajos y cargas, que yo os aliviaré”

            “Buscad primero el Reino de los Cielos y su justicia, todo lo demás se le dará por añadidura”

            "El que come mi carne y bebe mi sangre, mora en mí y yo en él"

            "Yo estaré con vosotros todos los días hasta la consumación de los siglos"
            Y si  AMAMOS al Espíritu Santo, Tercera Persona de la Santísima Trinidad, la más ignorada, la más INVISIBLE, como es el AMOR, y por aquello que no hay dos sin tres y que a la tercera va la  vencida,

           Estaremos seguros de que no  nos faltará el PAN de cada día.

           Sabremos PERDONAR y ser PERDONADOS.

           No CAEREMOS en las tentaciones ineludibles o engañifas

           Y nos veremos  LIBRES de Satanás y sobre todos de sus secuaces que son los más malignos, porque no dan la cara y además ser engañados, no por Satanás que es más listo; sino  por unos que son unos ignorantes arribistas y que sabe menos que uno,  sería  para echarse a llorar. 

           Y aunque tengamos que llorar, será de alegría, porque viviremos ya en la antesala  del Reino de los Cielos.