Dicen que la televisión en color emite ciertas radiaciones perjudiciales para nuestra salud, lo mismo dicen de los teléfonos móviles, los microondas y otros artilugios y no obstante los seguimos utilizando, nosotros que tanto nos cuidamos del cuerpo y de la salud.
Existe una energía muy misteriosa, gratis y saludable que apenas utilizamos, que emana del SANTÍSIMO SACRAMENTO; pero para que esa energía llegue a nosotros, tenemos que saber estar delante del Sagrario sin prisas, con la mente en blanco sin que la ocupen otros pensamientos, otras imaginaciones, que son como las ventanas cerradas de nuestro espíritu las que impiden que entre Dios en nuestra alma, como lo hacen las ventanas que hasta que no se abren no puede entrar la luz.
Deberíamos tener de par en par las ventanas de nuestros buenos pensamientos y estar plenamente convencido de que allí oculto en el Sagrario, está realmente Jesucristo.
Alguno pensará: ¿Cómo es posible que Jesucristo esté SOLO, día y noche, OCULTO en tantos Sagrarios, como hay por todo el mundo?
ESTARÉ CON VOSOTROS TODOS LOS DÍAS HASTA EL FIN DEL MUNDO.
¿Cómo podría Jesucristo cumplir esta promesa, si no fuera porque pensaba permanecer realmente en la Eucaristía?
Tendría yo uno 17 años, cuando un domingo, al salir de un partido de fútbol, entré en la ermita de la Virgen, que estaba a la salida del campo, para hacer, como todas las tardes, la visita al Santísimo.
Me arrodillé en el último banco, con las prisas y atención imaginable, ya que les había dicho a mis amigos que continuaran y que los alcanzaría para ir al cine.
El Santísimo estaba en Exposición Menor.
Entonces, SENTÍ, no sé cómo, fue como una intuición como un flas y vi a Jesucristo allí presente, ¿Cómo? No lo sé: pero lo tengo grabado como si hubiera sido ayer; y jamás lo he vuelto a sentir, aun después de muchas horas de oración delante del Santísimo.
Esto no es nada comparado con lo que Santa Teresa SINTIÓ y dejo escrito:
“Un día acabando de comulgar, me pareció verdaderamente que mi alma se hacía una cosa con aquel cuerpo sacratísimo del Señor, cuya presencia se me representó y hízome gran operación y aprovechamiento”.
miércoles, 19 de agosto de 2009
martes, 18 de agosto de 2009
DE SANTO, DE POETA Y DE LOCO, TODOS TENEMOS UN POCO
Me atrevería a decir que, por desgracia, de lo que más tenemos, si miramos a nuestro alrededor y somos sinceros con nosotros mismos, es de locos.
Santos y poetas los ha habido siempre y los sigue habiendo; pero existe una enorme diferencia entre nuestro tiempo y el pasado.
Antes, los santos, héroes y poetas, eran admirados, envidiados y a nadie le gustaba aparecer como un loco.
Hoy día se ridiculiza al santo, al héroe y al poeta. El que marca la pauta y la moda es el tipo estrafalario y famoso, no precisamente por haber realizado algo digno de ser imitado, sino todo lo contrario.
Divorciarse o separarse es lo que priva y así les va después… El que se mantiene fiel a lo prometido, se le considera anticuado, aunque después, puede que sea envidiado.
“A lo loco se vive mejor”, aunque se tenga que terminar en un manicomio o en algo peor, y después… Dios dirá. Y ¡¡¡Vaya si lo dirá!!!
Convendría que todos, y mucho más los jóvenes reflexionaran un poco e intentaran, al menos, vivir la vida un poco más poéticamente limpia y no tan irresponsable y engañada y, si no imitan a los santos y a los héroes, les iría mejor si los envidiaran.
El que no sepa abstenerse de muchas cosas, sacrificarse y vivir como Dios manda, nunca será alguien ni conseguirá nada.
Aquí en este mundo, será un TONTO LOCO y, en el otro… un LOCO DESESPERADO para siempre.
Aunque tengamos que admitir, que el que más o el que menos, se haya comportado, en algún momento de su vida, como un loco o necio, deberíamos meternos en la cabeza y tener la certeza de que el ser humano ha sido más feliz cuando ha vivido a lo santo.
Oigamos a Santa Teresa cuando poéticamente cantaba:
“Vivo sin vivir en mi
y tan alta vida espero,
que muero, porque no muero.”
Leamos lo que Cristina Onasis, hija del que fuera el hombre
más rico del mundo, dejó escrito antes de suicidarse.
“Soy tan pobre, tan pobre, que solo tengo dinero.”
Santos y poetas los ha habido siempre y los sigue habiendo; pero existe una enorme diferencia entre nuestro tiempo y el pasado.
Antes, los santos, héroes y poetas, eran admirados, envidiados y a nadie le gustaba aparecer como un loco.
Hoy día se ridiculiza al santo, al héroe y al poeta. El que marca la pauta y la moda es el tipo estrafalario y famoso, no precisamente por haber realizado algo digno de ser imitado, sino todo lo contrario.
Divorciarse o separarse es lo que priva y así les va después… El que se mantiene fiel a lo prometido, se le considera anticuado, aunque después, puede que sea envidiado.
“A lo loco se vive mejor”, aunque se tenga que terminar en un manicomio o en algo peor, y después… Dios dirá. Y ¡¡¡Vaya si lo dirá!!!
Convendría que todos, y mucho más los jóvenes reflexionaran un poco e intentaran, al menos, vivir la vida un poco más poéticamente limpia y no tan irresponsable y engañada y, si no imitan a los santos y a los héroes, les iría mejor si los envidiaran.
El que no sepa abstenerse de muchas cosas, sacrificarse y vivir como Dios manda, nunca será alguien ni conseguirá nada.
Aquí en este mundo, será un TONTO LOCO y, en el otro… un LOCO DESESPERADO para siempre.
Aunque tengamos que admitir, que el que más o el que menos, se haya comportado, en algún momento de su vida, como un loco o necio, deberíamos meternos en la cabeza y tener la certeza de que el ser humano ha sido más feliz cuando ha vivido a lo santo.
Oigamos a Santa Teresa cuando poéticamente cantaba:
“Vivo sin vivir en mi
y tan alta vida espero,
que muero, porque no muero.”
Leamos lo que Cristina Onasis, hija del que fuera el hombre
más rico del mundo, dejó escrito antes de suicidarse.
“Soy tan pobre, tan pobre, que solo tengo dinero.”
domingo, 16 de agosto de 2009
¿CÓMO SE ENCUENTRA A DIOS?
Con motivo de que hoy es la festividad de San Roque, tocayo y protector mío y como siempre lo he considerado como el peregrino que siempre anduvo buscando a Dios, le voy a dedicar algo que le gustaría:
Caminante, caminando
por calles y por campos.
Busco a Dios
y no lo hallo.
Tropiezo con las piedras del camino,
con el peatón
me voy dando codazos.
La lluvia
me moja de nostalgia.
El sol
me da esperanza.
La luna
ilumina mis noches negras.
El árbol
me da su sombra.
La flor
despierta mis primaveras.
El llanto del niño
me deprime.
La injusticia del poderoso
me subleva.
El dolor me angustia.
El placer me embriaga.
A todos hago mi pregunta,
me miran... y como si nada.
Clavan sus silencios allá,
muy allá en el fondo del alma.
Gota a gota van formando una imagen,
que debe ser la de Dios,
porque
ni la siento,
ni la intuyo,
ni la veo.
Sólo sé que allí
ha quedado un hueco,
por donde debo seguir buscando
y esperando encontrarme a Dios de cara.
En mi mano,
Encerrada llevo la vida
para cuando encuentre a Dios
regalársela.
La vida me sobra,
porque me rebosa la esperanza.
No me regañes, Señor,
si en mi puño
tengo tu vida encerrada;
me da miedo que me domine
por eso aquí la tengo apretada.
Si me das una vida más larga,
aquí tienes mi mano,
ábrela con cuidado,
dentro hay una flor muy extraña,
si la riegas mucho,
sus hojas me aplastan,
si no la riegas,
sus raíces me devoran las entrañas.
No sé qué hacer con ella,
tanto miedo me da retenerla,
como tirarla.
Ponla, Señor, en tus manos.
Trázame Tú el camino
y lo seguiré
por valles, mares y montañas.
No hay vida más limpia
que la del caminante
que caminando
Te anda siempre buscando.
Caminante, caminando
por calles y por campos.
Busco a Dios
y no lo hallo.
Tropiezo con las piedras del camino,
con el peatón
me voy dando codazos.
La lluvia
me moja de nostalgia.
El sol
me da esperanza.
La luna
ilumina mis noches negras.
El árbol
me da su sombra.
La flor
despierta mis primaveras.
El llanto del niño
me deprime.
La injusticia del poderoso
me subleva.
El dolor me angustia.
El placer me embriaga.
A todos hago mi pregunta,
me miran... y como si nada.
Clavan sus silencios allá,
muy allá en el fondo del alma.
Gota a gota van formando una imagen,
que debe ser la de Dios,
porque
ni la siento,
ni la intuyo,
ni la veo.
Sólo sé que allí
ha quedado un hueco,
por donde debo seguir buscando
y esperando encontrarme a Dios de cara.
En mi mano,
Encerrada llevo la vida
para cuando encuentre a Dios
regalársela.
La vida me sobra,
porque me rebosa la esperanza.
No me regañes, Señor,
si en mi puño
tengo tu vida encerrada;
me da miedo que me domine
por eso aquí la tengo apretada.
Si me das una vida más larga,
aquí tienes mi mano,
ábrela con cuidado,
dentro hay una flor muy extraña,
si la riegas mucho,
sus hojas me aplastan,
si no la riegas,
sus raíces me devoran las entrañas.
No sé qué hacer con ella,
tanto miedo me da retenerla,
como tirarla.
Ponla, Señor, en tus manos.
Trázame Tú el camino
y lo seguiré
por valles, mares y montañas.
No hay vida más limpia
que la del caminante
que caminando
Te anda siempre buscando.
sábado, 15 de agosto de 2009
LA MADRE DE DIOS VIVIÓ DE LA FE
La Santísima Virgen tuvo que VIVIR de la FE, que es muy superior a TENER FE, que ella la tuvo, puesto si la fe es creer en algo que no se ve, ella estaba viendo los prodigios que Dios estaba realizando.
Creer en la existencia de Dios es cosa relativamente fácil, basta con reflexionar sobre las maravillas que nos rodean.
Nadie en su sano juicio podrá negar la existencia de un relojero, ante la perfección y exactitud de un reloj.
La Santísima Virgen empezó a tener fe cuando sus padres se la enseñaron.
Empezó a VIVIR de ella, cuando sabiendo que llevaba en sus entrañas al Hijo de Dios, lo tuvo que ver nacer en un pesebre.
¿Para cuándo los grandes palacios y el cariño de un Dios Padre?
¿Por qué tuvo que salir, a media noche, huyendo de Herodes? ¿Es que Dios no pudo aniquilarlo?
Volvió de Egipto a Nazaret viendo que su hijo permaneció oculto durante 30 años, como hijo de un carpintero.
¿Qué madre acepta resignadamente que su hijo siga ignorado durante tantos años, sabiendo quien era?
Tuvo que andar angustiada durante tres días buscando a Jesús y aceptó humildemente, no una excusa, sino una respuesta un tanto ofensiva para San José.
Si tenía que ocuparse en las cosas de su Padre. ¿Por qué no se manifestaba públicamente en toda su grandeza?
Se entera que su hijo se ha rodeado de unos pobres pescadores y no sabios. ¿Y con esa compañía piensa cambiar el mundo y redimirlo?
Se le parte el corazón al ver que su Hijo es ignominiosamente condenado a muerte en cruz y ella impotente no puede hacer nada. ¿Dónde estaba Dios su Padre?.
Su Hijo ha resucitado glorioso; pero sus seguidores son martirizados y su Iglesia perseguida. ¿Dónde está el poder de Dios?
El poder de Dios no es tan efímero y prepotente como el de los hombres.
Queramos o no, todos terminaremos en las manos de Dios y por toda la eternidad. ¡Esto sí que es poder!
Por todo esto, los evangelistas dejaron escrito que: “Todas estas cosas las meditaba María en su corazón”
¿Meditamos y aceptamos, como la Stma. Virgen cuando a nuestra fe se nos presentan reveses en la vida?
Esto sería VIVIR de la FE, tenerla no es suficiente, porque ante cualquier adversidad. Se duda o se pierde.
Creer en la existencia de Dios es cosa relativamente fácil, basta con reflexionar sobre las maravillas que nos rodean.
Nadie en su sano juicio podrá negar la existencia de un relojero, ante la perfección y exactitud de un reloj.
La Santísima Virgen empezó a tener fe cuando sus padres se la enseñaron.
Empezó a VIVIR de ella, cuando sabiendo que llevaba en sus entrañas al Hijo de Dios, lo tuvo que ver nacer en un pesebre.
¿Para cuándo los grandes palacios y el cariño de un Dios Padre?
¿Por qué tuvo que salir, a media noche, huyendo de Herodes? ¿Es que Dios no pudo aniquilarlo?
Volvió de Egipto a Nazaret viendo que su hijo permaneció oculto durante 30 años, como hijo de un carpintero.
¿Qué madre acepta resignadamente que su hijo siga ignorado durante tantos años, sabiendo quien era?
Tuvo que andar angustiada durante tres días buscando a Jesús y aceptó humildemente, no una excusa, sino una respuesta un tanto ofensiva para San José.
Si tenía que ocuparse en las cosas de su Padre. ¿Por qué no se manifestaba públicamente en toda su grandeza?
Se entera que su hijo se ha rodeado de unos pobres pescadores y no sabios. ¿Y con esa compañía piensa cambiar el mundo y redimirlo?
Se le parte el corazón al ver que su Hijo es ignominiosamente condenado a muerte en cruz y ella impotente no puede hacer nada. ¿Dónde estaba Dios su Padre?.
Su Hijo ha resucitado glorioso; pero sus seguidores son martirizados y su Iglesia perseguida. ¿Dónde está el poder de Dios?
El poder de Dios no es tan efímero y prepotente como el de los hombres.
Queramos o no, todos terminaremos en las manos de Dios y por toda la eternidad. ¡Esto sí que es poder!
Por todo esto, los evangelistas dejaron escrito que: “Todas estas cosas las meditaba María en su corazón”
¿Meditamos y aceptamos, como la Stma. Virgen cuando a nuestra fe se nos presentan reveses en la vida?
Esto sería VIVIR de la FE, tenerla no es suficiente, porque ante cualquier adversidad. Se duda o se pierde.
viernes, 14 de agosto de 2009
ECOLOGISMO ESPIRITUAL
Aunque todos sabemos qué es ecologismo, para evitar algunas manipulaciones y acciones interesadas, conviene saber cómo lo define la Real Academia Española “Defensa y protección de la naturaleza y del medio ambiente.”
Jamás se deben defender otros intereses financieros, políticos y particulares, con pretexto ecologista.
El ecologismo es un mandato de Dios, cuando, según cuenta la Biblia, Yavé Dios tomó al hombre y le puso en el jardín de Edén para que lo CULTIVASE Y GUARDARSE.
Existe otro ecologismo más profundo, espiritual y reconfortante y es no solo cultivar y guardar, sino AMAR.
Cuando se ama y se aprecia íntimamente un paisaje, un árbol, una florecilla, siente uno la sensación o deberían sentirse de que ellos nos aman y casi nos manifiestan su agradecimiento con el tintineo de sus hojas.
Si alguna vez, cansado y fatigado te has sentando a descansar a la sombra de una higuera y has bebido agua fresca del manantial y ya descansado, podrás observar cómo las hojas de la higuera, movidas por la tenue brisa, se balancean, te estarán ofreciendo los higos que con tanto esfuerzo y mimo han protegido, aguantando los fríos, tempestades y calores. ¿Por qué las herimos dejando grabados nuestros nombres?
Cuando creamos en profundidad lo que dijo San Pablo de que “En Dios somos, vivimos y nos movemos”, si estamos en medio de un bosque, en la cima de un monte, en un verde valle o en un río refrescante, en un día de calor, deberíamos sentirnos como si fuera el mismo Dios el que nos acaricia cuando la tenue brisa nos refresca.
Con esto no quiero caer en el Panteísmo de que todas las cosas son Dios; pero sí de que en todo cuanto de bello nos rodea, está la mano amorosa de Dios. ¿Quién no siente el deseo de besarla?
Jamás se deben defender otros intereses financieros, políticos y particulares, con pretexto ecologista.
El ecologismo es un mandato de Dios, cuando, según cuenta la Biblia, Yavé Dios tomó al hombre y le puso en el jardín de Edén para que lo CULTIVASE Y GUARDARSE.
Existe otro ecologismo más profundo, espiritual y reconfortante y es no solo cultivar y guardar, sino AMAR.
Cuando se ama y se aprecia íntimamente un paisaje, un árbol, una florecilla, siente uno la sensación o deberían sentirse de que ellos nos aman y casi nos manifiestan su agradecimiento con el tintineo de sus hojas.
Si alguna vez, cansado y fatigado te has sentando a descansar a la sombra de una higuera y has bebido agua fresca del manantial y ya descansado, podrás observar cómo las hojas de la higuera, movidas por la tenue brisa, se balancean, te estarán ofreciendo los higos que con tanto esfuerzo y mimo han protegido, aguantando los fríos, tempestades y calores. ¿Por qué las herimos dejando grabados nuestros nombres?
Cuando creamos en profundidad lo que dijo San Pablo de que “En Dios somos, vivimos y nos movemos”, si estamos en medio de un bosque, en la cima de un monte, en un verde valle o en un río refrescante, en un día de calor, deberíamos sentirnos como si fuera el mismo Dios el que nos acaricia cuando la tenue brisa nos refresca.
Con esto no quiero caer en el Panteísmo de que todas las cosas son Dios; pero sí de que en todo cuanto de bello nos rodea, está la mano amorosa de Dios. ¿Quién no siente el deseo de besarla?
jueves, 13 de agosto de 2009
PASADO, PRESENTE Y FUTURO
A todos nos gusta recordar nuestro pasado, sobre todo si ha sido bueno y del que hemos sabido aprender para vivir correctamente el presente y planificar el futuro.
La ilusión es el motor de la vida. El pasado nos complace, el presente nos satisface y el futuro nos empuja hacia delante, así es la vida.
Si se nos concediera en el presente todos los caprichos e ilusiones de nuestra vida. ¡Apaga y vámonos!.
Cuando hemos estado deseando algo muy precioso y lo conseguimos, ya no nos parece tan maravilloso, e inmediatamente nos surge otro deseo. Siempre queremos más. Somos un puro deseo. Todo esto es natural y hasta bueno, siempre y cuando no nos suceda lo que Alex Rosal escribió hace tiempo en LA RAZON.
“Hemos multiplicado nuestra posesiones; pero reducido nuestros valores.
Hemos conquistado el espacio exterior; pero no el interior.
Hemos limpiado el aire; pero no el alma.
Ganancias más altas; pero moral más baja.
Ésta es la época de la paz mundial, y a su vez de la guerra doméstica
Casas muy bellas; pero más cantidad de hogares rotos.”
El joven, teniendo los pies muy fijos en el presente, no debería dejar de volar con honradez por los libres y limpios espacios de la ilusión, usando siempre caminos rectos y no tortuosos.
Los que sólo puedan vivir del pasado, sepan lo que un anciano pensó cuando despidió a un nieto cabalgando en su ilusión, camino del éxito.
“Qué bonito ver partir de nuevo la propia ilusión y al mismo tiempo, sentir ya el descanso del retorno. Ir y volver sin moverse y no obstante vivir. Qué descanso tener ya casi vivida la vida. ¡Cuánta ilusión, cuánta nostalgia!. Eso es la vida.”
Al que no piense y planifique con ilusión el futuro, se le puede dar por muerto. También se le puede dar por muerto al que sólo tenga presente un futuro inmediato, a corto plazo, como es la vida presente y no a largo plazo.
Los que tengamos más años vividos y menos por vivir, deberíamos pensar más en ese futuro no tan lejano e ineludible, en que se cumplirán, si tenemos fe y hemos vivido de acuerdo con ella, todas las múltiples e insospechadas ambiciones de felicidad.
San Pablo escribió: “Ni ojo vio, ni oído oyó, ni corazón humano pudo comprender lo que Dios tiene preparado para los que le aman.” (Cor.2,9)
Y teniendo en cuenta lo que Santa Teresa dijo de la vida presente comparada con la ETERNIDAD: es "Como una mala noche en una mala posada".
Merece la pena tener muy presente esa gran ILUSIÓN.
La ilusión es el motor de la vida. El pasado nos complace, el presente nos satisface y el futuro nos empuja hacia delante, así es la vida.
Si se nos concediera en el presente todos los caprichos e ilusiones de nuestra vida. ¡Apaga y vámonos!.
Cuando hemos estado deseando algo muy precioso y lo conseguimos, ya no nos parece tan maravilloso, e inmediatamente nos surge otro deseo. Siempre queremos más. Somos un puro deseo. Todo esto es natural y hasta bueno, siempre y cuando no nos suceda lo que Alex Rosal escribió hace tiempo en LA RAZON.
“Hemos multiplicado nuestra posesiones; pero reducido nuestros valores.
Hemos conquistado el espacio exterior; pero no el interior.
Hemos limpiado el aire; pero no el alma.
Ganancias más altas; pero moral más baja.
Ésta es la época de la paz mundial, y a su vez de la guerra doméstica
Casas muy bellas; pero más cantidad de hogares rotos.”
El joven, teniendo los pies muy fijos en el presente, no debería dejar de volar con honradez por los libres y limpios espacios de la ilusión, usando siempre caminos rectos y no tortuosos.
Los que sólo puedan vivir del pasado, sepan lo que un anciano pensó cuando despidió a un nieto cabalgando en su ilusión, camino del éxito.
“Qué bonito ver partir de nuevo la propia ilusión y al mismo tiempo, sentir ya el descanso del retorno. Ir y volver sin moverse y no obstante vivir. Qué descanso tener ya casi vivida la vida. ¡Cuánta ilusión, cuánta nostalgia!. Eso es la vida.”
Al que no piense y planifique con ilusión el futuro, se le puede dar por muerto. También se le puede dar por muerto al que sólo tenga presente un futuro inmediato, a corto plazo, como es la vida presente y no a largo plazo.
Los que tengamos más años vividos y menos por vivir, deberíamos pensar más en ese futuro no tan lejano e ineludible, en que se cumplirán, si tenemos fe y hemos vivido de acuerdo con ella, todas las múltiples e insospechadas ambiciones de felicidad.
San Pablo escribió: “Ni ojo vio, ni oído oyó, ni corazón humano pudo comprender lo que Dios tiene preparado para los que le aman.” (Cor.2,9)
Y teniendo en cuenta lo que Santa Teresa dijo de la vida presente comparada con la ETERNIDAD: es "Como una mala noche en una mala posada".
Merece la pena tener muy presente esa gran ILUSIÓN.
miércoles, 12 de agosto de 2009
UN PARAÍSO QUE SE PROSTITUYE
Adán y Eva perdieron el Paraíso por desobedecer a Dios cuando les ordenó que no comieran de un árbol determinado entre los muchos que había. Caprichosos que somos.
Bien es verdad que si estamos aquí es porque para que pudiéramos cumplir su mandato “Creced y multiplicaos”, nos dotó del sexo, energía vital arrolladora, sin la cual, y gracias a los placeres momentáneos, muy pocos se decidirían a procrear, si pensaran en sus muchos quebraderos de cabeza y responsabilidades; pero Dios nos conoce, nos ayuda y al final, vemos la mano del Todopoderoso.
El Paraíso que tenemos en cuanto a su Flora y Fauna no puede ser más espectacular y maravilloso para el que lo sepa apreciar.
En lo humano y social, cada día se va pareciendo más a un infierno que a un Paraíso porque se está prostituyendo por dinero, por poder y sobre todo por PLACER.
Hoy por dinero y por todo lo que con él se puede conseguir, se entrega el cuerpo el alma y todo lo que haga falta.
Los políticos y todos los que rigen los destinos de los pueblos, con tal de conseguir votos y poder se conquistan al pueblo fomentando y permitiendo ciertas pasiones y desvíos naturales con lo que se está yendo en contra del mandato de Dios de “Creced y multiplicaos”
Se fomenta la práctica del sexo con el tan repetido, “Hacer el amor”, como lo más sublime, cuando no es otra cosa, que prostituir el amor por un poco de placer.
El amor no se hace, se tiene o no se tiene y es superior a todo placer porque es creativo.
Al no haber amor en el sexo, sino sólo placer, no colaboraremos con Dios, despreciándoLO olímpicamente.
Dios se ahorrará el tener que castigarnos como lo tuvo que hacer con los Sodomitas, que terminaron, como lo estamos empezando nosotros, ya que ciegos, apasionados e imbéciles nos habremos extinguido y cabe la posibilidad de que la tierra desaparezca convertida en un inmenso mar, cuando por el calentamiento global, los polos se derritan.
Bien es verdad que si estamos aquí es porque para que pudiéramos cumplir su mandato “Creced y multiplicaos”, nos dotó del sexo, energía vital arrolladora, sin la cual, y gracias a los placeres momentáneos, muy pocos se decidirían a procrear, si pensaran en sus muchos quebraderos de cabeza y responsabilidades; pero Dios nos conoce, nos ayuda y al final, vemos la mano del Todopoderoso.
El Paraíso que tenemos en cuanto a su Flora y Fauna no puede ser más espectacular y maravilloso para el que lo sepa apreciar.
En lo humano y social, cada día se va pareciendo más a un infierno que a un Paraíso porque se está prostituyendo por dinero, por poder y sobre todo por PLACER.
Hoy por dinero y por todo lo que con él se puede conseguir, se entrega el cuerpo el alma y todo lo que haga falta.
Los políticos y todos los que rigen los destinos de los pueblos, con tal de conseguir votos y poder se conquistan al pueblo fomentando y permitiendo ciertas pasiones y desvíos naturales con lo que se está yendo en contra del mandato de Dios de “Creced y multiplicaos”
Se fomenta la práctica del sexo con el tan repetido, “Hacer el amor”, como lo más sublime, cuando no es otra cosa, que prostituir el amor por un poco de placer.
El amor no se hace, se tiene o no se tiene y es superior a todo placer porque es creativo.
Al no haber amor en el sexo, sino sólo placer, no colaboraremos con Dios, despreciándoLO olímpicamente.
Dios se ahorrará el tener que castigarnos como lo tuvo que hacer con los Sodomitas, que terminaron, como lo estamos empezando nosotros, ya que ciegos, apasionados e imbéciles nos habremos extinguido y cabe la posibilidad de que la tierra desaparezca convertida en un inmenso mar, cuando por el calentamiento global, los polos se derritan.
martes, 11 de agosto de 2009
EL QUE DA PRIMERO, DA DOS VECES
Suele decirse que el que da el primer golpe, tiene muchas posibilidades de dar otro más, porque aunque él reciba algún otro golpe, el haber dado el primero, nadie se lo puede negar.
Dios nos ha dado el primer golpe al crearnos sin nuestro consentimiento.
No deberíamos decir golpe, sino acto de amor infinito, porque si nos trae a este mundo, es para nuestra felicidad, aunque, a veces, dudemos de su amor y, como nos crea libres, le devolvamos nuestros golpes de ateísmo, agnosticismo, e insultándole con blasfemias.
Muchas veces creemos y decimos que Dios no se ocupa de nosotros y, si existe, lo está haciendo muy mal, cuando permite que sucedan tantas calamidades y que no nos vaya tan bien como desearíamos.
Entonces, nos saltamos a la torera sus Mandamientos, hacemos de nuestra capa un sayo y, en lugar de escoger el camino recto que nos manda Dios, caminamos por la vida zigzagueando como un rayo, dándonos trompazos con todo y con todos y así nos luce el pelo.
Con esto creemos que le devolvemos a Dios los golpes, sin darnos cuenta que repercuten en nosotros. ¡¿Quién contra Dios?!.
Cuando no caminamos como Dios manda, tarde o temprano, se descubren nuestras mentiras, engaños, zorrerías y todos los malos comportamientos con Dios y con los demás, que aunque no se descubran, siempre andaremos aquí en la tierra con las zozobras y temores de que nos descubran.
El segundo golpe o acto de amor infinito que nos da Dios, es cuando nos saque de este mundo pasajero y temporal y nos lleve a la vida eterna, que es para lo que nos ha creado.
Dios no nos devuelve nuestros golpes, ni se venga, nosotros mismos nos daremos de golpes, por no decir algo más contundente, cuando comparezcamos ante Dios como unos leprosos por habernos contagiado estúpidamente.
Hasta que llegue ese fatal momento, si nos sentimos cargados de pecados, aun tenemos tiempo de librarnos de esa lepra, lavándonos con los Sacramentos de la penitencia.
“Un corazón contrito y humillado. ¡Oh Dios! no lo desprecias”
Así confiaba el Salmista.
Dios nos ha dado el primer golpe al crearnos sin nuestro consentimiento.
No deberíamos decir golpe, sino acto de amor infinito, porque si nos trae a este mundo, es para nuestra felicidad, aunque, a veces, dudemos de su amor y, como nos crea libres, le devolvamos nuestros golpes de ateísmo, agnosticismo, e insultándole con blasfemias.
Muchas veces creemos y decimos que Dios no se ocupa de nosotros y, si existe, lo está haciendo muy mal, cuando permite que sucedan tantas calamidades y que no nos vaya tan bien como desearíamos.
Entonces, nos saltamos a la torera sus Mandamientos, hacemos de nuestra capa un sayo y, en lugar de escoger el camino recto que nos manda Dios, caminamos por la vida zigzagueando como un rayo, dándonos trompazos con todo y con todos y así nos luce el pelo.
Con esto creemos que le devolvemos a Dios los golpes, sin darnos cuenta que repercuten en nosotros. ¡¿Quién contra Dios?!.
Cuando no caminamos como Dios manda, tarde o temprano, se descubren nuestras mentiras, engaños, zorrerías y todos los malos comportamientos con Dios y con los demás, que aunque no se descubran, siempre andaremos aquí en la tierra con las zozobras y temores de que nos descubran.
El segundo golpe o acto de amor infinito que nos da Dios, es cuando nos saque de este mundo pasajero y temporal y nos lleve a la vida eterna, que es para lo que nos ha creado.
Dios no nos devuelve nuestros golpes, ni se venga, nosotros mismos nos daremos de golpes, por no decir algo más contundente, cuando comparezcamos ante Dios como unos leprosos por habernos contagiado estúpidamente.
Hasta que llegue ese fatal momento, si nos sentimos cargados de pecados, aun tenemos tiempo de librarnos de esa lepra, lavándonos con los Sacramentos de la penitencia.
“Un corazón contrito y humillado. ¡Oh Dios! no lo desprecias”
Así confiaba el Salmista.
sábado, 8 de agosto de 2009
LA FE ES EL GRAN IMÁN
Isaac Newton, famoso matemático, físico, astrónomo inglés, quien estableció la ley de la gravitación universal, escuchó que sus alumnos discutían sobre la resurrección. Sabían que Newton era hombre creyente.
-Maestro, cuando una persona muere, el cuerpo se convierte en polvo. Si hay realmente una resurrección. ¿Quién recogerá esos millones de átomos de polvo para revestir a las almas?
-Coge un saco de arena y vacíalo sobre la mesa de mármol, y luego pesa cien gramos de polvo de hierro y mézclalos con la arena, le ordenó Newton.
¿Podrías devolverme los cien gramos de polvo de hierro? Al no contestar.
Descuelga de la pared el imán grande. Luego pásalo por encima de la arena.
El alumno pasó el imán y recogió los cien gramos del polvo de hierro.
En el Cosmos existe la atracción universal y cada planeta o estrella tiene su propia atracción material.
En lo social existe una teoría avalada por muchos escritores, psicólogos, médicos e intelectuales que en un libro titulado “El Secreto” quieren demostrar que cuando se piensa en positivo, se consigue lo que se desea y que en negativo atrae el mal.
¿Puede haber algo más positivo y que nos pueda atraer más bienes, que tener FE? Con ella siempre esperamos algo bueno y actuará como un gran imán.
Es muy difícil esperar en positivo y tener fe, cuando todo se ve muy negro; pero ¿Qué se adelanta con meterse en la tormenta sin luchar por salir de ella? Es como el que se está ahogando y no lucha nadando.
Recordemos los siguientes pasajes evangélicos entre muchos.
Una mujer que padecía flujo de sangre durante muchos años, creyó y se curó con sólo tocar el manto de Jesús y por eso le dijo Jesús: Mujer tu FE te ha curado.
La hija de Jairo fue curada sin estar presente Jesús, sólo por la FE que tuvo su padre, al pedirle a Jesús la curación de su hija.
Una mujer Cananea, aun siendo humillada por Jesús, cuando le dijo que no era bueno arrojar a los perros, el pan de los hijos, y ante la humilde respuesta de que los perros también comían de las migajas que caían de la mesa de los señores. Jesús le dijo:¡Oh mujer, grande es tu FE! Hágase contigo como tú quieres.
-Maestro, cuando una persona muere, el cuerpo se convierte en polvo. Si hay realmente una resurrección. ¿Quién recogerá esos millones de átomos de polvo para revestir a las almas?
-Coge un saco de arena y vacíalo sobre la mesa de mármol, y luego pesa cien gramos de polvo de hierro y mézclalos con la arena, le ordenó Newton.
¿Podrías devolverme los cien gramos de polvo de hierro? Al no contestar.
Descuelga de la pared el imán grande. Luego pásalo por encima de la arena.
El alumno pasó el imán y recogió los cien gramos del polvo de hierro.
En el Cosmos existe la atracción universal y cada planeta o estrella tiene su propia atracción material.
En lo social existe una teoría avalada por muchos escritores, psicólogos, médicos e intelectuales que en un libro titulado “El Secreto” quieren demostrar que cuando se piensa en positivo, se consigue lo que se desea y que en negativo atrae el mal.
¿Puede haber algo más positivo y que nos pueda atraer más bienes, que tener FE? Con ella siempre esperamos algo bueno y actuará como un gran imán.
Es muy difícil esperar en positivo y tener fe, cuando todo se ve muy negro; pero ¿Qué se adelanta con meterse en la tormenta sin luchar por salir de ella? Es como el que se está ahogando y no lucha nadando.
Recordemos los siguientes pasajes evangélicos entre muchos.
Una mujer que padecía flujo de sangre durante muchos años, creyó y se curó con sólo tocar el manto de Jesús y por eso le dijo Jesús: Mujer tu FE te ha curado.
La hija de Jairo fue curada sin estar presente Jesús, sólo por la FE que tuvo su padre, al pedirle a Jesús la curación de su hija.
Una mujer Cananea, aun siendo humillada por Jesús, cuando le dijo que no era bueno arrojar a los perros, el pan de los hijos, y ante la humilde respuesta de que los perros también comían de las migajas que caían de la mesa de los señores. Jesús le dijo:¡Oh mujer, grande es tu FE! Hágase contigo como tú quieres.
viernes, 7 de agosto de 2009
EL TESTAMENTO DE JESUCRISTO
Casi todas las herencias crean después conflictos entres los herederos y más si hay mucho dinero a repartir y es porque quien las maneja es el Príncipe de este mundo con sus egoísmos, injusticias y manipulaciones.
Hay quien al morir no deja ni un céntimo en su testamento, sino, por ejemplo una obra literaria tan famosa que los herederos podrán vivir toda su vida de los derechos de autor.
Jesucristo nos ha dejado en herencia una obra tan DIVINAMENTE HUMANA e inigualable, que podrán disfrutar de sus derechos de autor, aquí en la tierra y después eternamente, todos los que crean en EL, le amen, le sigan y cumplan sus consejos.
Jesús desde la cruz no nos podía dejar bienes materiales, estaba clavado y porque ya nos lo había dejado cuando estaba junto al Padre, al crear todas las maravillas que nos rodean.
Con su muerte compró para nosotros la GRACIA SANTIFICANTE que nos es otra cosa que nuestra salvación y felicidad eterna y quiere seguir entre nosotros para ayudarnos a caminar por el camino correcto.
El único impuesto que tenemos que pagar para disfrutar de esa herencia es seguir sus consejos:
He aquí algunos de los más importantes:
“Todas las cosas son posible para los que creen”
“El que es de Dios, escucha su voz”
“La verdad os hará libres”
“El que pide, recibe, el que busca, encuentra”
“Dad y se os dará en la medida que lo hagáis”
“No intentéis sacar la mota en el ojo ajeno, teniendo una viga en el propio”
“Si no os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos”
Entre todas las ocupaciones de este mundo, la más necesaria es la ORACIÓN, o sea el saber estar en contacto con Jesús, como lo estaba María, hermana de Marta y Lázaro.
Hay quien al morir no deja ni un céntimo en su testamento, sino, por ejemplo una obra literaria tan famosa que los herederos podrán vivir toda su vida de los derechos de autor.
Jesucristo nos ha dejado en herencia una obra tan DIVINAMENTE HUMANA e inigualable, que podrán disfrutar de sus derechos de autor, aquí en la tierra y después eternamente, todos los que crean en EL, le amen, le sigan y cumplan sus consejos.
Jesús desde la cruz no nos podía dejar bienes materiales, estaba clavado y porque ya nos lo había dejado cuando estaba junto al Padre, al crear todas las maravillas que nos rodean.
Con su muerte compró para nosotros la GRACIA SANTIFICANTE que nos es otra cosa que nuestra salvación y felicidad eterna y quiere seguir entre nosotros para ayudarnos a caminar por el camino correcto.
El único impuesto que tenemos que pagar para disfrutar de esa herencia es seguir sus consejos:
He aquí algunos de los más importantes:
“Todas las cosas son posible para los que creen”
“El que es de Dios, escucha su voz”
“La verdad os hará libres”
“El que pide, recibe, el que busca, encuentra”
“Dad y se os dará en la medida que lo hagáis”
“No intentéis sacar la mota en el ojo ajeno, teniendo una viga en el propio”
“Si no os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos”
Entre todas las ocupaciones de este mundo, la más necesaria es la ORACIÓN, o sea el saber estar en contacto con Jesús, como lo estaba María, hermana de Marta y Lázaro.
jueves, 6 de agosto de 2009
UNA FE A TIEMPO COMPLETO
Muchos católicos puede que tengan la fe, como se puede tener un Ferrari; pero que siempre lo tienen en el garaje y para presumir; pero cuando le hace falta para un imprevisto, no arranca.
Como la fe es el tesoro escondido del Evangelio, hay que buscarlo y toda búsqueda requiere trabajo, dedicación y saber dónde investigar.
El único terreno donde se puede encontrar, como sucede con las bolsas de petróleo, es en el EVANGELIO.
En el Evangelio encontraremos siempre, no la solución de nuestros problemas; pero sí la ayuda para solventarlos, o al menos soportarlos, para no desesperarse, que no es poca cosa.
El que lo dude, que pruebe y verá.
Que no se cumpla en nosotros aquello: “Sólo nos acordamos de Santa Bárbara, cuando truena.“
Muchas veces echamos mano de nuestra fe recurriendo a Dios, a la Virgen o a los santos, sólo cuando nos encontramos ante una adversidad y con frecuencia, en lugar de implorar humildemente y con confianza su ayuda, le queremos pedir cuentas del por qué nos sucede aquello.
Sólo se puede vivir la FE a tiempo completo si recordamos siempre los siguientes consejos de Jesucristo:
“Sin mi no podéis hacer nada.”
“Venid a mi, todos los que andáis con trabajos y cargas, y yo os aliviaré.”
Hay que darse cuenta que no ha dicho os LIBRARÉ, porque si nos libra, ¿Por qué no evita el trabajo y la carga que nos angustia? Sencillamente porque tenemos que sentir su ayuda, de lo contrario El no aparecería por ningún lado.
“Si alguno me ama y cumple mi palabra, mi Padre le amará y vendremos a él y haremos morada en él.”
Si somos conscientes de que Dios está con nosotros, ¿Quién dice miedo?
El que tenga siempre presente estos consejos y los viva, entonces se podrá decir que tiene fe y sobre todo que vive de ella, como se podría decir que vive de su negocio o de su fortuna.
Como la fe es el tesoro escondido del Evangelio, hay que buscarlo y toda búsqueda requiere trabajo, dedicación y saber dónde investigar.
El único terreno donde se puede encontrar, como sucede con las bolsas de petróleo, es en el EVANGELIO.
En el Evangelio encontraremos siempre, no la solución de nuestros problemas; pero sí la ayuda para solventarlos, o al menos soportarlos, para no desesperarse, que no es poca cosa.
El que lo dude, que pruebe y verá.
Que no se cumpla en nosotros aquello: “Sólo nos acordamos de Santa Bárbara, cuando truena.“
Muchas veces echamos mano de nuestra fe recurriendo a Dios, a la Virgen o a los santos, sólo cuando nos encontramos ante una adversidad y con frecuencia, en lugar de implorar humildemente y con confianza su ayuda, le queremos pedir cuentas del por qué nos sucede aquello.
Sólo se puede vivir la FE a tiempo completo si recordamos siempre los siguientes consejos de Jesucristo:
“Sin mi no podéis hacer nada.”
“Venid a mi, todos los que andáis con trabajos y cargas, y yo os aliviaré.”
Hay que darse cuenta que no ha dicho os LIBRARÉ, porque si nos libra, ¿Por qué no evita el trabajo y la carga que nos angustia? Sencillamente porque tenemos que sentir su ayuda, de lo contrario El no aparecería por ningún lado.
“Si alguno me ama y cumple mi palabra, mi Padre le amará y vendremos a él y haremos morada en él.”
Si somos conscientes de que Dios está con nosotros, ¿Quién dice miedo?
El que tenga siempre presente estos consejos y los viva, entonces se podrá decir que tiene fe y sobre todo que vive de ella, como se podría decir que vive de su negocio o de su fortuna.
miércoles, 5 de agosto de 2009
ALGUNOS ATEOS NO SON MUY COHERENTES
El que niega la existencia de Dios porque ha estudiado, investigado con sinceridad y disciplina racional, y ha llegado a un convencimiento pleno y subjetivo de que Dios no existe, ese tal es coherente y se le suele llamar Ateo Teórico.
De estos hay pocos, porque si son verdaderamente inteligentes y sabios, siempre deberían albergar la duda de que efectivamente, puede que exista Dios y esa duda no es cualquier cosa.
A los que niegan la existencia de Dios, así sin más, se les suele llamar Ateos Prácticos, porque es más práctico y cómodo no investigar ni estudiar y vivir al margen de Dios ignorando sus leyes.
La incoherencia de estos que no creen en Dios, es que blasfemen, le insulten, se rían de EL y hasta odien al que no existe, según ellos.
Este comportamiento denota que no son muy racionales y por lo tanto carentes de cierta inteligencia.
Lo que subyace en el fondo es un resentimiento visceral, un deseo de que no exista para no tener que rendirle cuentas, si es que existe otro mundo.
¿Pero, y si existe?. Es muy aventurado y trágico, jugarse toda la vida a una sola carta y por toda la eternidad.
Los Agnósticos no niegan la existencia de Dios; pero pasan de EL porque, al no comprender el modo con el que Dios opera, llegan a la conclusión, un tanto errónea, de que si existiera Dios, no permitiría tales adversidades y se quedan tan tranquilos. Al menos eso es lo que dicen.
A veces, al comprobar el comportamiento indecoroso de los que creyentes, sacan la conclusión de que ese Dios en los que ellos creen y predican no puede existir, conclusión errónea, porque si algunos médicos no supieran o no pudieran curar ciertas enfermedades, nadie en su sano juicio podría afirmar que esa enfermedad no existe, cuando se está muriendo la gente.
Dios nos ha dotado de la inteligencia para trabajar y sobrevivir en la tierra y saber caminar por el camino correcto y evitar ante lo inevitable, morir angustiado por las dudas razonables.
De estos hay pocos, porque si son verdaderamente inteligentes y sabios, siempre deberían albergar la duda de que efectivamente, puede que exista Dios y esa duda no es cualquier cosa.
A los que niegan la existencia de Dios, así sin más, se les suele llamar Ateos Prácticos, porque es más práctico y cómodo no investigar ni estudiar y vivir al margen de Dios ignorando sus leyes.
La incoherencia de estos que no creen en Dios, es que blasfemen, le insulten, se rían de EL y hasta odien al que no existe, según ellos.
Este comportamiento denota que no son muy racionales y por lo tanto carentes de cierta inteligencia.
Lo que subyace en el fondo es un resentimiento visceral, un deseo de que no exista para no tener que rendirle cuentas, si es que existe otro mundo.
¿Pero, y si existe?. Es muy aventurado y trágico, jugarse toda la vida a una sola carta y por toda la eternidad.
Los Agnósticos no niegan la existencia de Dios; pero pasan de EL porque, al no comprender el modo con el que Dios opera, llegan a la conclusión, un tanto errónea, de que si existiera Dios, no permitiría tales adversidades y se quedan tan tranquilos. Al menos eso es lo que dicen.
A veces, al comprobar el comportamiento indecoroso de los que creyentes, sacan la conclusión de que ese Dios en los que ellos creen y predican no puede existir, conclusión errónea, porque si algunos médicos no supieran o no pudieran curar ciertas enfermedades, nadie en su sano juicio podría afirmar que esa enfermedad no existe, cuando se está muriendo la gente.
Dios nos ha dotado de la inteligencia para trabajar y sobrevivir en la tierra y saber caminar por el camino correcto y evitar ante lo inevitable, morir angustiado por las dudas razonables.
martes, 4 de agosto de 2009
¿QUIÉN PUEDE CRITICAR A UNA MADRE?
Si una buena madre desea y, en cierto sentido, manifiesta que todos los hijos sean buenos, honrados, trabajadores, cariñosos, inteligentes religiosos, que se lleven bien con los hermanos, que atiendan a sus padres, que no caigan en la droga ni en la promiscuidad sexual, que no queden embarazadas y mucho menos que aborten, que puedan recibir una educación que les ayude a conseguir todas estas virtudes y que tengan la suerte de ser gobernados por personas honradas, inteligentes y que gobiernen para el bien común de todos.
¿Quién se atrevería a criticarla y no por lo de utópico que tienen sus deseos, sino porque irían en contra de la política deshumanizada y partidista de un gobierno que pondría en peligro a sus hijos para conseguir algo de esa utopía que ella desea y tiene derecho a que se les respete?
¿Quién tiene derecho a criticar a la Iglesia, que es la que desea todas estas cosas para sus hijos, puesto que es madre de todos los creyentes y no creyentes?
Dada la libertad de expresión, todo el mundo puede hacer críticas y si son constructivas, no sólo puede, sino que debe.
Una crítica cuando es un insulto y una amenaza, como las que se están pronunciando en contra de la Iglesia: “Arderéis como en el 36”, tal expresión es como un enaltecimiento del terrorismo y el intento de quemar una Iglesia en Torrelodones, es ya terrorismo.
A la Iglesia o más bien a sus componentes, se les puede criticar cuando sus comportamientos o trato con los demás no estén de acuerdo con lo que la Iglesia enseña y ellos predican.
La Iglesia enseña y propone; pero jamás impone, por lo tanto deja plena libertad.
El que no la quiera seguir, allá él; pero nunca le dará derecho a critica y mucho menos amenazar o intentar matar.
¿Estamos en una democracia o en un fascismo puro y duro?
El hecho de que sea muy difícil conseguir lo perfecto, no por eso, se debe santificar y dar por bueno, lo que intrínsicamente es malo y perjudicial para el individuo y la sociedad.
Hay que reconocer que para un pastor es más cómodo y fácil sentarse a la bartola y dejar que el ganado se meta en sembrados donde no debe, que estar pendiente y llevarlo controlado para bien del ganado y de los campos.
Se debe aspirar siempre a lo perfecto y, al menos, trabajar para ello, porque inevitablemente vendrá el tío paco con la rebaja.
Si nos predican y nos llevan por lo mediocre, acabaremos en lo rastrero.
Con esto no se llega a ninguna parte y nunca seremos una nación próspera.
¿Quién se atrevería a criticarla y no por lo de utópico que tienen sus deseos, sino porque irían en contra de la política deshumanizada y partidista de un gobierno que pondría en peligro a sus hijos para conseguir algo de esa utopía que ella desea y tiene derecho a que se les respete?
¿Quién tiene derecho a criticar a la Iglesia, que es la que desea todas estas cosas para sus hijos, puesto que es madre de todos los creyentes y no creyentes?
Dada la libertad de expresión, todo el mundo puede hacer críticas y si son constructivas, no sólo puede, sino que debe.
Una crítica cuando es un insulto y una amenaza, como las que se están pronunciando en contra de la Iglesia: “Arderéis como en el 36”, tal expresión es como un enaltecimiento del terrorismo y el intento de quemar una Iglesia en Torrelodones, es ya terrorismo.
A la Iglesia o más bien a sus componentes, se les puede criticar cuando sus comportamientos o trato con los demás no estén de acuerdo con lo que la Iglesia enseña y ellos predican.
La Iglesia enseña y propone; pero jamás impone, por lo tanto deja plena libertad.
El que no la quiera seguir, allá él; pero nunca le dará derecho a critica y mucho menos amenazar o intentar matar.
¿Estamos en una democracia o en un fascismo puro y duro?
El hecho de que sea muy difícil conseguir lo perfecto, no por eso, se debe santificar y dar por bueno, lo que intrínsicamente es malo y perjudicial para el individuo y la sociedad.
Hay que reconocer que para un pastor es más cómodo y fácil sentarse a la bartola y dejar que el ganado se meta en sembrados donde no debe, que estar pendiente y llevarlo controlado para bien del ganado y de los campos.
Se debe aspirar siempre a lo perfecto y, al menos, trabajar para ello, porque inevitablemente vendrá el tío paco con la rebaja.
Si nos predican y nos llevan por lo mediocre, acabaremos en lo rastrero.
Con esto no se llega a ninguna parte y nunca seremos una nación próspera.
lunes, 3 de agosto de 2009
CARPE DIEM
“Comamos y bebamos que mañana moriremos”. Esta frase la dejó escrita Horacio, poeta latino nacido ocho siglos antes de Jesucristo.
Como pagano que era y que no tenía más dioses que a Júpiter, Venus, Marte etc, y por lo tanto no esperaba otra vida mejor, recomendaba que se aprovechara el día al máximo; pero siempre de cosas terrenas.
Hoy día, por desgracia, muchos piensan y viven del mismo modo, aun siendo cristianos, ignorando lo que decía Santa Teresa:
“La vida en este mundo es como una mala noche en una mala posada”
Y aunque no seamos capaces de vivir como también Santa Teresa decía:
“Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero”
Leamos lo que a continuación nos dice Jesucristo:
“No os inquietéis por vuestra vida, por lo que habéis de comer o de beber, ni por vuestro cuerpo, por lo que habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
Mirad cómo las aves del cielo no siembran ni siegan, ni encierran en graneros, y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ella?
¿Quién de vosotros con sus preocupaciones puede añadir a su estatura un solo codo?
Y del vestido,¿por qué os preocupáis?. Aprended de los lirios del campo, cómo crecen, no se fatigan, ni hilan. Pues yo os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos.
Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se arroja al fuego, Dios así la viste, ¿No hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe?
No os preocupéis pues, diciendo; ¿Qué comeremos, qué beberemos o qué nos vestiremos?. Los gentiles se afanan por todo eso; pero bien sabe vuestro Padre celestial que de todo eso tenéis necesidad. Buscad pues, primero el reino de Dios y su justicia, y todo eso se os dará por añadidura.
No os inquietéis por el mañana; porque el día de mañana ya tendrá sus propias inquietudes. SUFFICIT DIEI MALITIA SUA (bástale a cada día su afán)."
Con todo esto nos quiere recordar Jesucristo que no debemos ocuparnos todo el día en las cosas materiales, que hay que buscar el reino de Dios y su justicia, que consiste en recurrir y pensar en Dios con más frecuencia.
El día tiene muchas horas muertas. Aprovechémoslas para estar con Dios, porque si lo hacemos, se cumplirá en nosotros lo que nos prometió Jesucristo cuando dijo:
“Si alguno me ama y cumple mi palabra, mi Padre le amará y vendremos a él y haremos morada en él.”
Y más intimidad con Jesús no se puede dar cuando nos promete:
“El que come mi carne y bebe mi sangre, mora en mí y yo en él.”
Si esto lo recordáramos con más frecuencia durante el día los que comulgamos con frecuencia, tendríamos muchos momentos de felicidad.
Si en todo momento somos conscientes de que Dios está con nosotros. ¿Quién o qué contra nosotros? ¿Los temores, las angustias etc,etc,?
Vivamos de verdad nuestras fe.
Como pagano que era y que no tenía más dioses que a Júpiter, Venus, Marte etc, y por lo tanto no esperaba otra vida mejor, recomendaba que se aprovechara el día al máximo; pero siempre de cosas terrenas.
Hoy día, por desgracia, muchos piensan y viven del mismo modo, aun siendo cristianos, ignorando lo que decía Santa Teresa:
“La vida en este mundo es como una mala noche en una mala posada”
Y aunque no seamos capaces de vivir como también Santa Teresa decía:
“Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero”
Leamos lo que a continuación nos dice Jesucristo:
“No os inquietéis por vuestra vida, por lo que habéis de comer o de beber, ni por vuestro cuerpo, por lo que habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
Mirad cómo las aves del cielo no siembran ni siegan, ni encierran en graneros, y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ella?
¿Quién de vosotros con sus preocupaciones puede añadir a su estatura un solo codo?
Y del vestido,¿por qué os preocupáis?. Aprended de los lirios del campo, cómo crecen, no se fatigan, ni hilan. Pues yo os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos.
Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se arroja al fuego, Dios así la viste, ¿No hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe?
No os preocupéis pues, diciendo; ¿Qué comeremos, qué beberemos o qué nos vestiremos?. Los gentiles se afanan por todo eso; pero bien sabe vuestro Padre celestial que de todo eso tenéis necesidad. Buscad pues, primero el reino de Dios y su justicia, y todo eso se os dará por añadidura.
No os inquietéis por el mañana; porque el día de mañana ya tendrá sus propias inquietudes. SUFFICIT DIEI MALITIA SUA (bástale a cada día su afán)."
Con todo esto nos quiere recordar Jesucristo que no debemos ocuparnos todo el día en las cosas materiales, que hay que buscar el reino de Dios y su justicia, que consiste en recurrir y pensar en Dios con más frecuencia.
El día tiene muchas horas muertas. Aprovechémoslas para estar con Dios, porque si lo hacemos, se cumplirá en nosotros lo que nos prometió Jesucristo cuando dijo:
“Si alguno me ama y cumple mi palabra, mi Padre le amará y vendremos a él y haremos morada en él.”
Y más intimidad con Jesús no se puede dar cuando nos promete:
“El que come mi carne y bebe mi sangre, mora en mí y yo en él.”
Si esto lo recordáramos con más frecuencia durante el día los que comulgamos con frecuencia, tendríamos muchos momentos de felicidad.
Si en todo momento somos conscientes de que Dios está con nosotros. ¿Quién o qué contra nosotros? ¿Los temores, las angustias etc,etc,?
Vivamos de verdad nuestras fe.
sábado, 1 de agosto de 2009
TEOLOGÍA FICCIÓN
Con la Ciencia Ficción se pueden crear verdaderas maravillas verosímiles o inverosímiles; pero que, a veces, nos entretienen y nos dan que pensar y en algunos casos se han convertido en realidades.
Haciendo Teología Ficción, podríamos pensar que Dios, aunque no tuvo principio, vivirían solos, el Padre el Hijo y el Espíritu Santo, en su tiempo y espacio, no el nuestro y como se aburrirían, como nos pasa a nosotros cuando no tenemos nada que hacer, decidirían entretenerse en Crear los Ángeles puros y tan perfectos como ellos para tener con quien alternar en cierta igualdad; pero algunos le salieron rana y los tuvieron que apartar de su compañía.
Ya se crearon el primer enemigo. Ni Dios se libra de enemigos, para que luego nos quejemos.
En vista del fracaso perfeccionista, dado que los Ángeles eran casi iguales a ellos, decidirían crear este mundo nuestro, no tan perfecto, sino sólo de materia; pero tan maravilloso y con una infinitud sincategoremática, por la que nos queda muchos más por descubrir y admirar.
En esos primeros días de la creación que cuenta el Génesis, que duraron millones y millones de años, de los nuestros, no de los suyos, tuvieron bastante tarea como para no aburrirse, ni tampoco para estresarse, lo cogieron con moderación, como hay que hacer todas las cosas.
La Tierra, los Mares, el Firmamento, la Flora y la Fauna le debieron saber a poco y un tanto aburridos porque no podrían charlar y menos convivir y a Dios le encanta la convivencia en buena armonía, como a cualquiera y esperando encontrar esa convivencia, decidieron mezclar materia y espíritu y nos crearon a nosotros y nada menos que a SU imagen y semejanza. Menuda imagen y semejanza íbamos a darLES.
Sabían las imágenes que les daríamos; pero les divertiría, como nos divierte cuando contemplamos una buena caricatura nuestra, además la vida de cada de nosotros es una película y posiblemente les encanta contemplar su desarrollo y sobre todo el final.
Muchas películas preferirían no haberlas visto y se arrepentirían de haber dado la vida a tales actores; pero en compensación, otras les llenarían de orgullo al haber creado tantos SANTOS porque estos si que dejaron una perfecta y maravillosa IMAGEN Y SEMEJANZA de DIOS.
Haciendo Teología Ficción, podríamos pensar que Dios, aunque no tuvo principio, vivirían solos, el Padre el Hijo y el Espíritu Santo, en su tiempo y espacio, no el nuestro y como se aburrirían, como nos pasa a nosotros cuando no tenemos nada que hacer, decidirían entretenerse en Crear los Ángeles puros y tan perfectos como ellos para tener con quien alternar en cierta igualdad; pero algunos le salieron rana y los tuvieron que apartar de su compañía.
Ya se crearon el primer enemigo. Ni Dios se libra de enemigos, para que luego nos quejemos.
En vista del fracaso perfeccionista, dado que los Ángeles eran casi iguales a ellos, decidirían crear este mundo nuestro, no tan perfecto, sino sólo de materia; pero tan maravilloso y con una infinitud sincategoremática, por la que nos queda muchos más por descubrir y admirar.
En esos primeros días de la creación que cuenta el Génesis, que duraron millones y millones de años, de los nuestros, no de los suyos, tuvieron bastante tarea como para no aburrirse, ni tampoco para estresarse, lo cogieron con moderación, como hay que hacer todas las cosas.
La Tierra, los Mares, el Firmamento, la Flora y la Fauna le debieron saber a poco y un tanto aburridos porque no podrían charlar y menos convivir y a Dios le encanta la convivencia en buena armonía, como a cualquiera y esperando encontrar esa convivencia, decidieron mezclar materia y espíritu y nos crearon a nosotros y nada menos que a SU imagen y semejanza. Menuda imagen y semejanza íbamos a darLES.
Sabían las imágenes que les daríamos; pero les divertiría, como nos divierte cuando contemplamos una buena caricatura nuestra, además la vida de cada de nosotros es una película y posiblemente les encanta contemplar su desarrollo y sobre todo el final.
Muchas películas preferirían no haberlas visto y se arrepentirían de haber dado la vida a tales actores; pero en compensación, otras les llenarían de orgullo al haber creado tantos SANTOS porque estos si que dejaron una perfecta y maravillosa IMAGEN Y SEMEJANZA de DIOS.
viernes, 31 de julio de 2009
UN VASCO UNIVERSAL
“Si hay algún hombre representativo de mi raza es Iñigo de Loyola, hidalgo guipuzcoano que fundó la Compañía de Jesús” Esto es lo que escribió Unamuno de San Ignacio de Loyola, cuya fiesta se celebra hoy 31 de Julio.
Se nace donde Dios y los padres quieren; pero se puede vivir donde uno quiera.
San Ignacio nació en Guipuzcoa en 1.491, siendo el decimotercero hijo de una familia poderosa. No conoció a su madre y fue criado por una nodriza campesina.
A la muerte de su padre, se marchó a Arévalo a vivir con su pariente Juan Velázquez de Cuellar, contador real. En Arévalo aprendió el manejo de las armas.
Como buen caballero idealista y romántico, andaba ansioso de encontrar, al menos en sus sueños, una dama a quien servir.
En Valladolid tuvo la ocasión de participar en justas y torneos en honor de la hija menor de Doña Juana la Loca, de la que al recibir fugazmente una sonrisa cuando se cruzaron sus miradas, la hizo dama de sus sueños.
La “Tal dama de sus sueños no era ni duquesa, ni condesa, sino de más alto rango”, según dijo más tarde.
Dios lo tenía predestinado para que sirviera a otra Dama del máximo rango y así dispuso que al caer herido en el sitio de Pamplona, leyera en su convalecencia, al no tener libros de caballerías, la vida de Jesucristo y de santos, sintiendo tal conversión interior que su único deseo era hacer lo mismo.
“Si Santo Domingo y San Francisco hizo esto, yo lo tengo que hacer”, decía.
Se enamoró de tal modo de Jesucristo que a toda costa quiso peregrinar a Jerusalén, y al pasar por Barcelona permaneció de rodillas toda una noche delante de la Virgen de Montserrat velando sus nuevas armas de caballero de Jesucristo.
Se retiró a una cueva de Manresa donde llevó una vida tan intensa de oración y sacrificios que dejó quebrantada su salud. Allí escribió sus famosos Ejercicios Espirituales.
Más tarde, ya mayor y casi sin estudios, recorre las universidades de Salamanca, Alcalá de Henares, terminando en la Universidad de Paris, donde conquista a otros estudiantes, entre ellos a San Francisco Javier, con quienes fundó la Compañía de Jesús.
En 1.551 fundó el Colegio Romano que después se llamaría la Universidad Gregoriana donde se han formado muchos Papas, Cardenales, Obispos y sacerdotes.
San Ignacio quiso que sus hijos, los jesuitas, ya trabajaran como misioneros, investigadores o educadores, lo hiciesen siempre a la mayor gloria de Dios (Ad Maiorem Dei Gloriam) A.M.D.G.
Se nace donde Dios y los padres quieren; pero se puede vivir donde uno quiera.
San Ignacio nació en Guipuzcoa en 1.491, siendo el decimotercero hijo de una familia poderosa. No conoció a su madre y fue criado por una nodriza campesina.
A la muerte de su padre, se marchó a Arévalo a vivir con su pariente Juan Velázquez de Cuellar, contador real. En Arévalo aprendió el manejo de las armas.
Como buen caballero idealista y romántico, andaba ansioso de encontrar, al menos en sus sueños, una dama a quien servir.
En Valladolid tuvo la ocasión de participar en justas y torneos en honor de la hija menor de Doña Juana la Loca, de la que al recibir fugazmente una sonrisa cuando se cruzaron sus miradas, la hizo dama de sus sueños.
La “Tal dama de sus sueños no era ni duquesa, ni condesa, sino de más alto rango”, según dijo más tarde.
Dios lo tenía predestinado para que sirviera a otra Dama del máximo rango y así dispuso que al caer herido en el sitio de Pamplona, leyera en su convalecencia, al no tener libros de caballerías, la vida de Jesucristo y de santos, sintiendo tal conversión interior que su único deseo era hacer lo mismo.
“Si Santo Domingo y San Francisco hizo esto, yo lo tengo que hacer”, decía.
Se enamoró de tal modo de Jesucristo que a toda costa quiso peregrinar a Jerusalén, y al pasar por Barcelona permaneció de rodillas toda una noche delante de la Virgen de Montserrat velando sus nuevas armas de caballero de Jesucristo.
Se retiró a una cueva de Manresa donde llevó una vida tan intensa de oración y sacrificios que dejó quebrantada su salud. Allí escribió sus famosos Ejercicios Espirituales.
Más tarde, ya mayor y casi sin estudios, recorre las universidades de Salamanca, Alcalá de Henares, terminando en la Universidad de Paris, donde conquista a otros estudiantes, entre ellos a San Francisco Javier, con quienes fundó la Compañía de Jesús.
En 1.551 fundó el Colegio Romano que después se llamaría la Universidad Gregoriana donde se han formado muchos Papas, Cardenales, Obispos y sacerdotes.
San Ignacio quiso que sus hijos, los jesuitas, ya trabajaran como misioneros, investigadores o educadores, lo hiciesen siempre a la mayor gloria de Dios (Ad Maiorem Dei Gloriam) A.M.D.G.
jueves, 30 de julio de 2009
YO NO TENGO LA CULPA
Esta frase la tenemos casi siempre a flor de labios, tengamos la culpa o no. Muy pocas veces nos reconocemos culpables y lo confesamos.
Al que es considerado como inteligente, aunque realmente no lo sea, le falta la suficiente humildad para reconocer su error; pero si de verdad es inteligente, lo reconocerá “Porque de sabios es rectificar,” sabiendo que conseguirá más prestigio y credibilidad.
Comportamiento que brilla por su ausencia en los políticos y así les va. No llegan ni al aprobado.
Cuanto menos vale una persona y más se equivoca, es el que nunca tiene la culpa y, si puede, se la endilga a otro. ¡Cuántas trifulcas se forman en la política, en el trabajo y en la familia!.
El día que todos borremos de nuestra boca y pensamiento esta frase y nos confesemos culpables, la convivencia entre todos será mucho más pacífica.
Si cuando Dios recriminó a Adán el haber comido de la fruta prohibida, hubiera admitido su culpa, sin echársela a Eva y esta a la serpiente, posiblemente, ahora estaríamos todos disfrutando del Paraíso.
Dios se dio cuenta que además de desobedientes, íbamos a ser tan tercos, soberbios y mezquinos, que en lugar de reconocernos culpables, hasta le echaríamos la culpa a EL, de nuestros errores o males. Siempre tiene la culpa alguien.
Se camina mucho mejor ante los hombres con humildad y reconociendo nuestras limitaciones y errores y jamás actuar como “Un roba peras” adjudicándose los méritos ajenos. Es lo más denigrante.
El misterio de los misterios, es que el GRAN CULPABLE, fue Nuestro Señor Jesucristo que CARGÓ con todas nuestras culpas y pecados para que nos pudieran ser perdonados, siempre que nos sintamos culpable y los confesemos, como lo hizo el Buen Ladrón.
Al que es considerado como inteligente, aunque realmente no lo sea, le falta la suficiente humildad para reconocer su error; pero si de verdad es inteligente, lo reconocerá “Porque de sabios es rectificar,” sabiendo que conseguirá más prestigio y credibilidad.
Comportamiento que brilla por su ausencia en los políticos y así les va. No llegan ni al aprobado.
Cuanto menos vale una persona y más se equivoca, es el que nunca tiene la culpa y, si puede, se la endilga a otro. ¡Cuántas trifulcas se forman en la política, en el trabajo y en la familia!.
El día que todos borremos de nuestra boca y pensamiento esta frase y nos confesemos culpables, la convivencia entre todos será mucho más pacífica.
Si cuando Dios recriminó a Adán el haber comido de la fruta prohibida, hubiera admitido su culpa, sin echársela a Eva y esta a la serpiente, posiblemente, ahora estaríamos todos disfrutando del Paraíso.
Dios se dio cuenta que además de desobedientes, íbamos a ser tan tercos, soberbios y mezquinos, que en lugar de reconocernos culpables, hasta le echaríamos la culpa a EL, de nuestros errores o males. Siempre tiene la culpa alguien.
Se camina mucho mejor ante los hombres con humildad y reconociendo nuestras limitaciones y errores y jamás actuar como “Un roba peras” adjudicándose los méritos ajenos. Es lo más denigrante.
El misterio de los misterios, es que el GRAN CULPABLE, fue Nuestro Señor Jesucristo que CARGÓ con todas nuestras culpas y pecados para que nos pudieran ser perdonados, siempre que nos sintamos culpable y los confesemos, como lo hizo el Buen Ladrón.
miércoles, 29 de julio de 2009
PERDONAR NO IMPLICA BORRAR
Se cuenta que un camionero, al poner en marcha su camión a la puerta de su casa y dar marcha atrás, no se dio cuenta que su hijo de unos tres años, estaba detrás intentando coger una pelota, lo atropelló y lo dejó reventado.
Aunque los tribunales lo perdonaran y todo el mundo le compadeciera, jamás en la vida se le podría borrar de la imaginación y conciencia tan luctuoso y desgraciado suceso y viviría atormentado toda su vida.
Bien es verdad que si Dios es infinitamente misericordioso y nos puede PERDONAR todos nuestros pecados, posiblemente, no implique el que se les puedan BORRAR, sobre todo a los que hayan vivido ignorando a Dios, pecando y sin ningún arrepentimiento.
Aunque Dios les PERDONARA los pecados; pero no se los BORRARA, vivirían atormentados por toda la eternidad.
Estarían sintiendo en cada momento y con toda nitidez lo ingratos que han sido con un Dios-Padre tan bueno.
Se darían de tortas, si pudieran, al comprobar lo imbéciles que han sido al blasfemar.
Desearían volver a la tierra a vivir una perra vida, con tal de poder BORRAR de su conciencia y de su recuerdo todas las injusticias, robos, mentiras, calumnias, infidelidades, el desamor a los padres, el descuido de los hijos etc, etc.
Para los que hayan vivido intentando, al menos, amar a Dios y no perjudicar al prójimo, a sabiendas, y cuando por debilidad humana hayan pecado y vuelvan, aunque sea enlodados, al buen camino mediante una auténtica y sincera confesión, entonces Dios les BORRARÁ todos sus pecados, porque se cumplirá lo del Salmista:
“Aparta tu FAZ de mis pecados,
y BORRA todas mis iniquidades.
Rocíame con hisopo y seré puro.
Lávame, y seré más blanco que la nieve,
porque un corazón contrito y humillado,
¡oh, Dios, No lo desprecias!”
Aunque los tribunales lo perdonaran y todo el mundo le compadeciera, jamás en la vida se le podría borrar de la imaginación y conciencia tan luctuoso y desgraciado suceso y viviría atormentado toda su vida.
Bien es verdad que si Dios es infinitamente misericordioso y nos puede PERDONAR todos nuestros pecados, posiblemente, no implique el que se les puedan BORRAR, sobre todo a los que hayan vivido ignorando a Dios, pecando y sin ningún arrepentimiento.
Aunque Dios les PERDONARA los pecados; pero no se los BORRARA, vivirían atormentados por toda la eternidad.
Estarían sintiendo en cada momento y con toda nitidez lo ingratos que han sido con un Dios-Padre tan bueno.
Se darían de tortas, si pudieran, al comprobar lo imbéciles que han sido al blasfemar.
Desearían volver a la tierra a vivir una perra vida, con tal de poder BORRAR de su conciencia y de su recuerdo todas las injusticias, robos, mentiras, calumnias, infidelidades, el desamor a los padres, el descuido de los hijos etc, etc.
Para los que hayan vivido intentando, al menos, amar a Dios y no perjudicar al prójimo, a sabiendas, y cuando por debilidad humana hayan pecado y vuelvan, aunque sea enlodados, al buen camino mediante una auténtica y sincera confesión, entonces Dios les BORRARÁ todos sus pecados, porque se cumplirá lo del Salmista:
“Aparta tu FAZ de mis pecados,
y BORRA todas mis iniquidades.
Rocíame con hisopo y seré puro.
Lávame, y seré más blanco que la nieve,
porque un corazón contrito y humillado,
¡oh, Dios, No lo desprecias!”
martes, 28 de julio de 2009
LA OCTAVA PALABRA
Lo que verdaderamente da prestigio y fama a un diplomático es cuando consigue que dos países enfrentados, no sólo se reconcilien, sino que trabajen unidos en una causa común en beneficio de todos, sabiendo renunciar cada uno a su ideología e intereses propios.
Cuando se da ese caso, se debería escenificar y fotografiar, no al diplomático ni a los contendientes, sino solamente dos manos estrechadas en un recuadro en grande para simbolizar que en la UNIÓN está la fuerza de todo progreso y bienestar.
Dicen que el Vaticano tiene el cuerpo más famoso y eficaz de diplomáticos. Por algo será.
Jesucristo escogió la muerte en CRUZ , porque al tener extendidas las manos una a la derecha y otra a la izquierda, SIMBOLIZABA que quería morir para salvarlos a todos UNIÉNDOLOS en su CORAZÓN, de donde únicamente puede surgir, por el amor, la unión de voluntades, fuente de paz y felicidad.
Aunque Jesucristo pronunció desde la cruz las siguientes siete palabras:
“Tengo sed”
“Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”
“Padre, ¿Por qué me has abandonado?”
“Madre, ahí tienes a tu hijo, ahí tienes a tu madre”
“Hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso”, le prometió al buen ladrón que aceptó el castigo, merecido por sus pecados.”
“Consummatum est”
“En TUS manos encomiendo mi espíritu”
Hoy día, en su octava palabra, a sabiendas de que muy pocos la escucharían, diría lo siguiente:
Los que se declaren seguidores míos, que no sean cobardes y lo manifiesten públicamente más con los hechos que con palabras y que al mirarme en la cruz, sepan que no serán mejor tratados.
A los que no crean en mí y me odien, les preguntaría qué mal les he hecho y por qué me temen, si estoy clavado en la cruz. Yo no puedo ni debo intervenir en su mundo, ellos son los responsables.
El mió está más arriba en donde espero a todos para acomodarlos en el sitio que les corresponda.
Cuando se da ese caso, se debería escenificar y fotografiar, no al diplomático ni a los contendientes, sino solamente dos manos estrechadas en un recuadro en grande para simbolizar que en la UNIÓN está la fuerza de todo progreso y bienestar.
Dicen que el Vaticano tiene el cuerpo más famoso y eficaz de diplomáticos. Por algo será.
Jesucristo escogió la muerte en CRUZ , porque al tener extendidas las manos una a la derecha y otra a la izquierda, SIMBOLIZABA que quería morir para salvarlos a todos UNIÉNDOLOS en su CORAZÓN, de donde únicamente puede surgir, por el amor, la unión de voluntades, fuente de paz y felicidad.
Aunque Jesucristo pronunció desde la cruz las siguientes siete palabras:
“Tengo sed”
“Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”
“Padre, ¿Por qué me has abandonado?”
“Madre, ahí tienes a tu hijo, ahí tienes a tu madre”
“Hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso”, le prometió al buen ladrón que aceptó el castigo, merecido por sus pecados.”
“Consummatum est”
“En TUS manos encomiendo mi espíritu”
Hoy día, en su octava palabra, a sabiendas de que muy pocos la escucharían, diría lo siguiente:
Los que se declaren seguidores míos, que no sean cobardes y lo manifiesten públicamente más con los hechos que con palabras y que al mirarme en la cruz, sepan que no serán mejor tratados.
A los que no crean en mí y me odien, les preguntaría qué mal les he hecho y por qué me temen, si estoy clavado en la cruz. Yo no puedo ni debo intervenir en su mundo, ellos son los responsables.
El mió está más arriba en donde espero a todos para acomodarlos en el sitio que les corresponda.
lunes, 27 de julio de 2009
LA INDEPENDENCIA ES UNA ENGAÑIFA
Nada más nacer, ya manifestamos nuestro deseo de ser independiente, o sea egoísta, yo, yo y yo. Intentad quitarle un juguete a un niño y veréis la que arma.
¿Por qué los jóvenes son tan rebeldes? Sencillamente, porque el instinto de independencia surge a lo bestia, y casi siempre sin razón. Puro instinto egoísta.
El adulto está deseando independizarse de los padres, para por ley de vida y sin darse cuenta, meterse en la dependencia de la pareja. Cosas inevitables de la vida.
Como se está fomentando tanto la libertad y la independencia, el divorcio exprés está al orden del día para volver a tropezar en la misma piedra. Estamos condenados a no conseguir nunca la independencia.
Hay muchos, y esto es lo grave, que no quieren tener ninguna dependencia de Dios, se rebelan contra sus mandatos y caen de bruces en la esclavitud del alcohol, droga, promiscuidad sexual y violencias para terminar esclavizados de por vida en la cárcel.
Hay que reconocer que muchos países han conseguido, después de muchas luchas, su independencia y con justa razón porque eran casi esclavos de colonizadores, invasores etc.
En estos casos luchaban por conseguir su libertad que no necesariamente debe llegar a la independencia.
Nadie tiene derecho a privar de libertad a un pueblo o a un individuo, a no ser que el tal pueblo sea realmente un peligro inevitable para los demás y lo mismo en lo individual.
Muchos pueblos ni están esclavizados por nadie y gozan de plena libertad y sin embargo piden y luchan por conseguir su independencia.
No es el pueblo en general, sino unos pocos listillos y aprovechados que quieren ser “Cabecitas de ratón y no colitas de león” porque así manejan a su gusto la ratonera, aprovechándose del instinto individual que todos tenemos de INDEPENDENCIA.
Somos tan ingenuos y torpes que por seguir ese instinto individual y tan funesto nos dejamos engañar al creer que si nos libramos de una política general, tendremos más libertad, sin darnos cuenta que caeremos en una política caciquil y pueblerina.
¿Por qué los jóvenes son tan rebeldes? Sencillamente, porque el instinto de independencia surge a lo bestia, y casi siempre sin razón. Puro instinto egoísta.
El adulto está deseando independizarse de los padres, para por ley de vida y sin darse cuenta, meterse en la dependencia de la pareja. Cosas inevitables de la vida.
Como se está fomentando tanto la libertad y la independencia, el divorcio exprés está al orden del día para volver a tropezar en la misma piedra. Estamos condenados a no conseguir nunca la independencia.
Hay muchos, y esto es lo grave, que no quieren tener ninguna dependencia de Dios, se rebelan contra sus mandatos y caen de bruces en la esclavitud del alcohol, droga, promiscuidad sexual y violencias para terminar esclavizados de por vida en la cárcel.
Hay que reconocer que muchos países han conseguido, después de muchas luchas, su independencia y con justa razón porque eran casi esclavos de colonizadores, invasores etc.
En estos casos luchaban por conseguir su libertad que no necesariamente debe llegar a la independencia.
Nadie tiene derecho a privar de libertad a un pueblo o a un individuo, a no ser que el tal pueblo sea realmente un peligro inevitable para los demás y lo mismo en lo individual.
Muchos pueblos ni están esclavizados por nadie y gozan de plena libertad y sin embargo piden y luchan por conseguir su independencia.
No es el pueblo en general, sino unos pocos listillos y aprovechados que quieren ser “Cabecitas de ratón y no colitas de león” porque así manejan a su gusto la ratonera, aprovechándose del instinto individual que todos tenemos de INDEPENDENCIA.
Somos tan ingenuos y torpes que por seguir ese instinto individual y tan funesto nos dejamos engañar al creer que si nos libramos de una política general, tendremos más libertad, sin darnos cuenta que caeremos en una política caciquil y pueblerina.
sábado, 25 de julio de 2009
¿SE CUMPLEN LAS PROFECÍAS?
Después de la destrucción de las torres gemelas en Nueva York, apareció en Televisión un señor diciendo que Nostradamus profetizó en el siglo XVI que en nuestro tiempo, unos pájaros de fuego destruirían unos monumentos gemelos y que sería el inicio de una guerra mundial. Esto es lo que más o menos recuerdo de aquel reportaje televisivo.
Dudo que Nostradamus, médico y astrólogo francés, llamado Michel de Notre-Dame profetizara tal suceso; pero se están dando bastantes motivos iniciales para que esto se cumpla con tantas amenazas nucleares, aunque no sea inminente.
La Virgen de Fátima en sus apariciones dijo que cuando se observara una gran señal en el cielo, sería el comienzo de una gran guerra, que fue la del año 1.945.
Esa célebre señal del cielo, yo la contemplé de pequeño, todo asustado, cuando una noche muy fría de invierno del 1.939, si mal no recuerdo, apareció en el cielo como una nube roja, que nos sobrecogió y luego supimos que había sido una Aurora Boreal.
Se dice que algunas profecías se hacen para que no se cumplan.
Dios ordenó al profeta Jonás que fuera a Nínive y profetizara que sería destruida. Jonás desobedeciendo a Yavé, se embarcó para Tarsis; pero al saber los tripulantes que la tormenta que se desencadenó, era por su desobediencia, ordenaron que fuera arrojado al mar en donde un pez lo tragó y al tercer día lo arrojó en la playa.
Jonás volvió a Nínive, ciudad tan grande que se tardaban tres días en poderla cruzar y, al predicar que en cuarenta días sería destruida, los ninivitas, con su rey a la cabeza, hicieron penitencia, enderezaron sus vidas y no se cumplió la profecía.
Sodoma y Gomorra fueron aniquiladas porque a pesar de los ruegos de Abrahán para reducir el número de justos que debía haber entre los sodomitas, al no llegar ni siquiera a diez justos, Dios hizo llover azufre y fuego.
No sabemos si Nostradamus profetizó una nueva guerra mundial y lo hizo para que no se cumpliera, si los responsables que nos dirigen hacen todo lo que Dios manda, de lo contrario, cabe la posibilidad de que se cumpla.
Sólo nos queda el “A Dios rogando y con el mazo dando” y si tanto miedo tenemos, procuremos enderezar nuestras vidas para aumentar el número de justos en la tierra porque, al paso que vamos, me temo que cuando Dios realice un censo encontrará muy pocos y se cumplirá la profecía.
Dudo que Nostradamus, médico y astrólogo francés, llamado Michel de Notre-Dame profetizara tal suceso; pero se están dando bastantes motivos iniciales para que esto se cumpla con tantas amenazas nucleares, aunque no sea inminente.
La Virgen de Fátima en sus apariciones dijo que cuando se observara una gran señal en el cielo, sería el comienzo de una gran guerra, que fue la del año 1.945.
Esa célebre señal del cielo, yo la contemplé de pequeño, todo asustado, cuando una noche muy fría de invierno del 1.939, si mal no recuerdo, apareció en el cielo como una nube roja, que nos sobrecogió y luego supimos que había sido una Aurora Boreal.
Se dice que algunas profecías se hacen para que no se cumplan.
Dios ordenó al profeta Jonás que fuera a Nínive y profetizara que sería destruida. Jonás desobedeciendo a Yavé, se embarcó para Tarsis; pero al saber los tripulantes que la tormenta que se desencadenó, era por su desobediencia, ordenaron que fuera arrojado al mar en donde un pez lo tragó y al tercer día lo arrojó en la playa.
Jonás volvió a Nínive, ciudad tan grande que se tardaban tres días en poderla cruzar y, al predicar que en cuarenta días sería destruida, los ninivitas, con su rey a la cabeza, hicieron penitencia, enderezaron sus vidas y no se cumplió la profecía.
Sodoma y Gomorra fueron aniquiladas porque a pesar de los ruegos de Abrahán para reducir el número de justos que debía haber entre los sodomitas, al no llegar ni siquiera a diez justos, Dios hizo llover azufre y fuego.
No sabemos si Nostradamus profetizó una nueva guerra mundial y lo hizo para que no se cumpliera, si los responsables que nos dirigen hacen todo lo que Dios manda, de lo contrario, cabe la posibilidad de que se cumpla.
Sólo nos queda el “A Dios rogando y con el mazo dando” y si tanto miedo tenemos, procuremos enderezar nuestras vidas para aumentar el número de justos en la tierra porque, al paso que vamos, me temo que cuando Dios realice un censo encontrará muy pocos y se cumplirá la profecía.
viernes, 24 de julio de 2009
JESUCRISTO SE DEJA COMPRAR
Aunque su vida la vendió por 30 monedas, al resucitar y seguir vivo siendo Dios, quiere dejarse comprar por todos nosotros y no para que le traicionemos como Judas, sino para darnos su ayuda permanente aun en medio de todas las adversidades que nos puedan suceder y todo a cambio, no de dinero y ni siquiera de nuestras buenas obras, sino solamente por la CONFIANZA que depositemos en EL, sin dudas ni vacilaciones.
Con la confianza, que es nuestro cheque en blanco, ya lo tenemos comprado y El no tiene más remedio que cumplir.
Si las compra-ventas entre caballeros se cumplen a rajatabla porque son poderosos.¿Quién podrá dudar de Dios?
Aquí está una pequeña parte de lo mucho que nos puede dar a cambio de nuestra CONFIANZA.
Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.
Todas las cosas son posible para los que creen.
Si no os hacéis como niños no entraréis en el reino de los Cielos.
Yo soy la luz del mundo.
Yo soy la resurrección y la vida.
Yo he venido para que tengáis vida.
Mi paz os dejo.
Sin mí nada podéis hacer.
El que tenga sed que venga a mí y beba.
Venid a mi todos los que andáis con trabajos y cargas y yo os aliviaré.
San Pedro anduvo por las aguas hasta que DESCONFIÓ.
Con la confianza, que es nuestro cheque en blanco, ya lo tenemos comprado y El no tiene más remedio que cumplir.
Si las compra-ventas entre caballeros se cumplen a rajatabla porque son poderosos.¿Quién podrá dudar de Dios?
Aquí está una pequeña parte de lo mucho que nos puede dar a cambio de nuestra CONFIANZA.
Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.
Todas las cosas son posible para los que creen.
Si no os hacéis como niños no entraréis en el reino de los Cielos.
Yo soy la luz del mundo.
Yo soy la resurrección y la vida.
Yo he venido para que tengáis vida.
Mi paz os dejo.
Sin mí nada podéis hacer.
El que tenga sed que venga a mí y beba.
Venid a mi todos los que andáis con trabajos y cargas y yo os aliviaré.
San Pedro anduvo por las aguas hasta que DESCONFIÓ.
jueves, 23 de julio de 2009
¿ES DIOS UN DICTADOR?
" Me amarás con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas y al prójimo como a ti mismo".
Dios que lo tiene todo, nos exige lo máximo. ¿Es Dios por esto, un egoísta, un dictador o un tirano. Nadie da de lo que no tiene, y si alguien tiene mucho de algo, entonces sí que lo puede dar.
Dios, por autodefinición es AMOR El hombre al ser imagen de Dios, debería ser también amor; pero tenemos libertad, no sólo para no amar, sino hasta para odiar a Dios y a nuestro prójimo.
Dios con este máximo mandamiento nos está revelando que en el amar o no amar, está el " Ser o no ser" de nuestra existencia.
Si analizamos en profundidad nuestras propias vivencias, observaremos que los momentos más felices de nuestra vida han sido cuando hemos practicado o sentido el amor más puro, noble y desinteresado, y todo, porque en esos momentos es cuando hemos sido nosotros mismos, por esencia y por lo tanto hemos participado de la Divinidad.
Dios podría haberse mostrado más liberal y progresista permitiendo a los hombres participar de su eterno AMOR a cambio de la indiferencia o el odio. Así parecería más Dios porque lo daría todo a cambio de nada. Esto puede que lo tenga establecido con cualesquiera otros seres desconocidos para nosotros, como lo tiene aquí en la tierra con los animales y plantas.
En Dios caben todas las concepciones, siempre que no repugnen; pero a nosotros, por naturaleza y revelación, nos ha creado esencialmente para el amor. El que consiga erradicar de nosotros el amor puro y noble, extinguirá la humanidad.
"Ama y haz lo que quieras" decía San Agustín; pero no en el sentido de que por el hecho de amar, se pueda hacer lo que le venga a uno en gana, sino que al amar de verdad, no existe peligro de que se haga algo que no esté de acuerdo con ese amor.
El condenado eternamente no sufrirá porque Dios le odie, Dios no puede odiar, es AMOR; sufrirá porque al no haber amado a Dios y a los demás, habrá destruido su propia esencia que es el amor, y por lo tanto, sentirá dentro de sí un vacío infinito y desgarrador.
Dios que lo tiene todo, nos exige lo máximo. ¿Es Dios por esto, un egoísta, un dictador o un tirano. Nadie da de lo que no tiene, y si alguien tiene mucho de algo, entonces sí que lo puede dar.
Dios, por autodefinición es AMOR El hombre al ser imagen de Dios, debería ser también amor; pero tenemos libertad, no sólo para no amar, sino hasta para odiar a Dios y a nuestro prójimo.
Dios con este máximo mandamiento nos está revelando que en el amar o no amar, está el " Ser o no ser" de nuestra existencia.
Si analizamos en profundidad nuestras propias vivencias, observaremos que los momentos más felices de nuestra vida han sido cuando hemos practicado o sentido el amor más puro, noble y desinteresado, y todo, porque en esos momentos es cuando hemos sido nosotros mismos, por esencia y por lo tanto hemos participado de la Divinidad.
Dios podría haberse mostrado más liberal y progresista permitiendo a los hombres participar de su eterno AMOR a cambio de la indiferencia o el odio. Así parecería más Dios porque lo daría todo a cambio de nada. Esto puede que lo tenga establecido con cualesquiera otros seres desconocidos para nosotros, como lo tiene aquí en la tierra con los animales y plantas.
En Dios caben todas las concepciones, siempre que no repugnen; pero a nosotros, por naturaleza y revelación, nos ha creado esencialmente para el amor. El que consiga erradicar de nosotros el amor puro y noble, extinguirá la humanidad.
"Ama y haz lo que quieras" decía San Agustín; pero no en el sentido de que por el hecho de amar, se pueda hacer lo que le venga a uno en gana, sino que al amar de verdad, no existe peligro de que se haga algo que no esté de acuerdo con ese amor.
El condenado eternamente no sufrirá porque Dios le odie, Dios no puede odiar, es AMOR; sufrirá porque al no haber amado a Dios y a los demás, habrá destruido su propia esencia que es el amor, y por lo tanto, sentirá dentro de sí un vacío infinito y desgarrador.
miércoles, 22 de julio de 2009
CAMINO, VERDAD Y VIDA
“YO soy el CAMINO la VERDAD y la VIDA” Con estas palabras tan categóricas y tajantes se definió Jesucristo asimismo. ¿Qué hombre se hubiera atrevido a pronunciarlas sin ser tachado de fatuo?.
Fue y sigue siendo CAMINO porque nadie puede acceder al Padre si no es por EL. En este mundo, que tarde o temprano tendremos que abandonar, necesitamos ponernos en el buen CAMINO que nos conduzca al final feliz y eterno.
Fue y sigue siendo VERDAD, pero no una verdad cualquiera, sino la única verdad que permanece, las demás desaparecen, y aunque hay verdades que matan, la mentira mata dos pájaros de un tiro.
El engañado porque es tomado por tonto, y el que miente, porque nadie le aprecia y es esclavo de sus propias mentiras “La verdad nos hará libres” como sentencia la escritura.
Cuando Pilato le preguntó a Jesucristo que qué era la verdad, ¿Por qué no nos dio una definición oral y guardó tan misterioso silencio?
Sencillamente porque EL, era la VERDAD PERSONIFICADA e indefinible.
Fue y sigue siendo VIDA. La vida humana es lo más grande y misterioso, y que todos perderemos aquí, Jesucristo nos ofrece otra vida que será eterna si creemos en su Verdad y seguimos su CAMINO.
En este Camino, Verdad y Vida está simbolizada la Santísima Trinidad.
Al PADRE lo encontraremos al final del camino, si lo buscamos
Al HIJO, si creemos en la verdad que nos comunicó
Al ESPIRITU SANTO, porque es quien da la vida: “El que no naciere de agua y del Espíritu, no podrá entrar en la vida eterna” como le dijo Jesús a Nicodemo.
La Trinidad se define como UNO en esencia y TRINO en persona.
CAMINO, VERDAD y VIDA, son TRES circunstancias terrenas; pero UNA sola realidad eterna: Participar de la Divina.
Fue y sigue siendo CAMINO porque nadie puede acceder al Padre si no es por EL. En este mundo, que tarde o temprano tendremos que abandonar, necesitamos ponernos en el buen CAMINO que nos conduzca al final feliz y eterno.
Fue y sigue siendo VERDAD, pero no una verdad cualquiera, sino la única verdad que permanece, las demás desaparecen, y aunque hay verdades que matan, la mentira mata dos pájaros de un tiro.
El engañado porque es tomado por tonto, y el que miente, porque nadie le aprecia y es esclavo de sus propias mentiras “La verdad nos hará libres” como sentencia la escritura.
Cuando Pilato le preguntó a Jesucristo que qué era la verdad, ¿Por qué no nos dio una definición oral y guardó tan misterioso silencio?
Sencillamente porque EL, era la VERDAD PERSONIFICADA e indefinible.
Fue y sigue siendo VIDA. La vida humana es lo más grande y misterioso, y que todos perderemos aquí, Jesucristo nos ofrece otra vida que será eterna si creemos en su Verdad y seguimos su CAMINO.
En este Camino, Verdad y Vida está simbolizada la Santísima Trinidad.
Al PADRE lo encontraremos al final del camino, si lo buscamos
Al HIJO, si creemos en la verdad que nos comunicó
Al ESPIRITU SANTO, porque es quien da la vida: “El que no naciere de agua y del Espíritu, no podrá entrar en la vida eterna” como le dijo Jesús a Nicodemo.
La Trinidad se define como UNO en esencia y TRINO en persona.
CAMINO, VERDAD y VIDA, son TRES circunstancias terrenas; pero UNA sola realidad eterna: Participar de la Divina.
martes, 21 de julio de 2009
OBRAS SON AMORES Y NO BUENAS RAZONES
Cuando se quiere investigar sobre el comportamiento de una persona, se suele decir:” Por sus obras lo conoceréis”
El amor verdadero de unos padres por sus hijos no se suele mirar solamente por las carantoñas y mimos que tengan con ellos.
A unos padres, que aunque no sean tan melifluos ni besucones, sino que sepan y quieran sacrificarse en todo momento por ellos, dando un sí ó un no, según lo requieran las circunstancias para evitar caprichos peligrosos, nadie en su sano juicio los podría considerar malos padres.
Esto duele y mucho, si encima, el hijo no lo comprende, se rebela y opina que sus padres no lo quieren.
Educar a los hijos llevándolos con mucho cariño; pero con estudio y observación para que cada uno, según sus cualidades recibidas de Dios pueda caminar por el camino correcto, supone mucho amor y pocas palabras.
Ignoro qué clase de educación se está impartiendo, porque algunos padres se quejan de que hay niños pequeños que le dicen: “A mí no me puedes castigar ni regañar “¿A dónde vamos a llegar?
En el amor que Dios nos tiene, sí que hay muchas obras de amor y muy pocas razones, porque si los padres, no pueden ni deben dar explicaciones de sus actuaciones, sobre todo si son pequeños, porque no serían comprendidos, nosotros ante Dios, seguimos siendo unos críos.
Vivamos como vivamos, unos muy afortunados y otros todo lo contrario, no deberíamos pedirle cuentas a Dios que en todos los casos sigue siendo nuestro Padre, y lo que hace es siempre para nuestro bien aunque nos cueste trabajo creerlo.
Recordemos el desenlace que tuvo la parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro, al FINAL de sus vidas, que pongámonos como nos pongamos, es lo que nos interesa.
El amor verdadero de unos padres por sus hijos no se suele mirar solamente por las carantoñas y mimos que tengan con ellos.
A unos padres, que aunque no sean tan melifluos ni besucones, sino que sepan y quieran sacrificarse en todo momento por ellos, dando un sí ó un no, según lo requieran las circunstancias para evitar caprichos peligrosos, nadie en su sano juicio los podría considerar malos padres.
Esto duele y mucho, si encima, el hijo no lo comprende, se rebela y opina que sus padres no lo quieren.
Educar a los hijos llevándolos con mucho cariño; pero con estudio y observación para que cada uno, según sus cualidades recibidas de Dios pueda caminar por el camino correcto, supone mucho amor y pocas palabras.
Ignoro qué clase de educación se está impartiendo, porque algunos padres se quejan de que hay niños pequeños que le dicen: “A mí no me puedes castigar ni regañar “¿A dónde vamos a llegar?
En el amor que Dios nos tiene, sí que hay muchas obras de amor y muy pocas razones, porque si los padres, no pueden ni deben dar explicaciones de sus actuaciones, sobre todo si son pequeños, porque no serían comprendidos, nosotros ante Dios, seguimos siendo unos críos.
Vivamos como vivamos, unos muy afortunados y otros todo lo contrario, no deberíamos pedirle cuentas a Dios que en todos los casos sigue siendo nuestro Padre, y lo que hace es siempre para nuestro bien aunque nos cueste trabajo creerlo.
Recordemos el desenlace que tuvo la parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro, al FINAL de sus vidas, que pongámonos como nos pongamos, es lo que nos interesa.
lunes, 20 de julio de 2009
JESUCRISTO ESTÁ COMO INMIGRANTE SIN PAPELES
Aunque Jesucristo bien claro dijo que subía al Padre y nuestro Padre, a su Dios y nuestro Dios y que estaría entre nosotros hasta el fin del mundo y que cuando el Jueves Santo instituyo la Eucaristía lo hizo para seguir perdonando nuestros pecados, es porque sigue entre nosotros.
A pesar de todo esto, lo consideramos como un inmigrante que muy poca gente le hace caso y le da trabajo y ningún gobierno, no sólo no le da carta de ciudadanía, sino que hace todo lo posible para repatriarlo, si pudiera, al Cielo y que no actué aquí en la tierra ni abra el pico.
Jesucristo no ha venido a nosotros en patera, sino en las purísimas entrañas de la mujer más grande y sublime de todos los tiempos, Nuestra Madre la Santísima Virgen, que también sigue queriendo estar con nosotros. Véanse el Pilar, Lourdes, Fátima, Guadalupe y todas las demás Advocaciones ¿Qué pueblo no tiene su Virgen?
Jesucristo anda buscando trabajo sin cobrar nada. ¿Cuál es su trabajo?.
Sólo quiere llevarnos por el buen camino, que aceptemos sus consejos, su mano y nos refugiemos en sus brazos cuando tengamos necesidad o algo nos atormente.
Lo único que pide a cambio es un poco de amor y una CONFIANZA ILIMITADA en EL.
Bien claro lo dijo: “Sin mí, nada podréis hacer”.
Nunca está de vacaciones y jamás comunica su teléfono.
¿Alguien puede dar más por tan poco?
A pesar de todo esto, lo consideramos como un inmigrante que muy poca gente le hace caso y le da trabajo y ningún gobierno, no sólo no le da carta de ciudadanía, sino que hace todo lo posible para repatriarlo, si pudiera, al Cielo y que no actué aquí en la tierra ni abra el pico.
Jesucristo no ha venido a nosotros en patera, sino en las purísimas entrañas de la mujer más grande y sublime de todos los tiempos, Nuestra Madre la Santísima Virgen, que también sigue queriendo estar con nosotros. Véanse el Pilar, Lourdes, Fátima, Guadalupe y todas las demás Advocaciones ¿Qué pueblo no tiene su Virgen?
Jesucristo anda buscando trabajo sin cobrar nada. ¿Cuál es su trabajo?.
Sólo quiere llevarnos por el buen camino, que aceptemos sus consejos, su mano y nos refugiemos en sus brazos cuando tengamos necesidad o algo nos atormente.
Lo único que pide a cambio es un poco de amor y una CONFIANZA ILIMITADA en EL.
Bien claro lo dijo: “Sin mí, nada podréis hacer”.
Nunca está de vacaciones y jamás comunica su teléfono.
¿Alguien puede dar más por tan poco?
sábado, 18 de julio de 2009
UNO CON FE ES UN DIOS EN LA TIERRA
Si Jesucristo dijo que el que tuviera FE podría mover montañas, es porque ha recibido de Dios el mismo poder.
Lo triste es que muy pocos consiguen ese poder, que por otra parte, está al alcance de todos, siempre y cuando se adquiera esa FE, que no es otra que tenerla contra viento y marea, como la tuvieron y la siguen teniendo tantos santos y tantos cristianos, santos ignorados.
El poder de los poderosos de este mundo es el dinero, las armas, la tiranía, la compra de fieles seguidores y el avasallamiento.
El único poder que Dios quiere delegar en este mundo, es el de la FE. Es un poder moderado. No se impone, sólo se da a conocer. Jamás se abusa de él. No actúa por intereses materiales, ni hace milagros por ostentación, sino para remediar los muchos males que nos aquejan. Aguanta con resignación todas las calumnias y ataques de los enemigos de Dios.
Muchas veces, Dios concede ese poder para sufrir toda clase de enfermedades, sufrimientos, tragedias y hasta martirios para darnos a entender que a pesar de todas las circunstancias adversas o trágicas, Dios sigue existiendo y actuando con amor aunque no lo comprendamos.
Cuando la Madre Teresa de Calcuta recogía en las calles de Calcuta aquellas piltrafas humanas malolientes y cubiertas de llagas, los estaba acogiendo porque en ellos veía a su Señor, en quién ella, atormentada por las dudas, no sentía momentáneamente la FE de siempre; pero como la fe no es sólo un sentimiento, sino convicción y voluntad, sacaba las fuerzas para seguir actuando. Era una diosa en la tierra.
Por eso la Madre Teresa de Calcuta sigue haciendo milagros, ya está Beatificada y va camino de la Canonización.
¿Quién no ha sufrido la tentación de dudar de la existencia de Dios y sobre todo de su actuación amorosa al ver tantas enfermedades, tantas injusticias, tantas tragedias y tantos males?
Ante tales sentimientos que nos atormentan, no nos queda otro remedio que agarrarnos a la FE “ Del carbonero” echarnos en los brazos amorosos de Dios, y esperar sus caricias que llegarán, vaya si llegarán.
Lo triste es que muy pocos consiguen ese poder, que por otra parte, está al alcance de todos, siempre y cuando se adquiera esa FE, que no es otra que tenerla contra viento y marea, como la tuvieron y la siguen teniendo tantos santos y tantos cristianos, santos ignorados.
El poder de los poderosos de este mundo es el dinero, las armas, la tiranía, la compra de fieles seguidores y el avasallamiento.
El único poder que Dios quiere delegar en este mundo, es el de la FE. Es un poder moderado. No se impone, sólo se da a conocer. Jamás se abusa de él. No actúa por intereses materiales, ni hace milagros por ostentación, sino para remediar los muchos males que nos aquejan. Aguanta con resignación todas las calumnias y ataques de los enemigos de Dios.
Muchas veces, Dios concede ese poder para sufrir toda clase de enfermedades, sufrimientos, tragedias y hasta martirios para darnos a entender que a pesar de todas las circunstancias adversas o trágicas, Dios sigue existiendo y actuando con amor aunque no lo comprendamos.
Cuando la Madre Teresa de Calcuta recogía en las calles de Calcuta aquellas piltrafas humanas malolientes y cubiertas de llagas, los estaba acogiendo porque en ellos veía a su Señor, en quién ella, atormentada por las dudas, no sentía momentáneamente la FE de siempre; pero como la fe no es sólo un sentimiento, sino convicción y voluntad, sacaba las fuerzas para seguir actuando. Era una diosa en la tierra.
Por eso la Madre Teresa de Calcuta sigue haciendo milagros, ya está Beatificada y va camino de la Canonización.
¿Quién no ha sufrido la tentación de dudar de la existencia de Dios y sobre todo de su actuación amorosa al ver tantas enfermedades, tantas injusticias, tantas tragedias y tantos males?
Ante tales sentimientos que nos atormentan, no nos queda otro remedio que agarrarnos a la FE “ Del carbonero” echarnos en los brazos amorosos de Dios, y esperar sus caricias que llegarán, vaya si llegarán.
viernes, 17 de julio de 2009
OJO POR OJO Y DIENTE POR DIENTE
“Ojo por ojo y diente por diente”. Esto es lo que habéis oído, le dijo Jesucristo a sus discípulos; pero yo os digo: “ Si algún malvado te abofetea en la mejilla derecha, vuélvele la otra”.
En otro pasaje también le dijo Jesucristo: “Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo; pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y ORAD por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los Cielos, que hace salir el sol sobre buenos y malos y llueve sobre justos e injustos, pues si amáis a los que os aman. ¿Qué recompensa tendréis?”
¡Esto no hay quien lo cumpla!. Pensarían entonces los discípulos y lo seguimos pensando hoy, aunque ellos sí que lo cumplieron, puesto que aceptaron alegremente el martirio y murieron, no sólo perdonando, sino ROGANDO por sus verdugos.
Y nosotros ¿Qué…? Puede que alguno perdone, pero que le ame…¿Qué difícil?. No obstante, si piensa que esa persona que nos está criticando, calumniando y perjudicando, es también hija de Dios, no se le puede odiar y menos vengarse, porque es amada por Dios.
“El perdón es la venganza de los hombres buenos”, dijo Unamuno.
La venganza no conduce a nada, el daño hecho, nunca se puede restituir con la venganza; pero si cumplimos el mandato de Jesucristo de ORAR sinceramente y con verdadera fe, conseguiremos que se convierta, agrade a Dios y deje de perjudicarnos. San Agustín dijo que si alguien consigue convertir un alma, salvará la suya propia.
Todo esto, no sólo hay que hacerlo por la recompensa eterna prometida por Jesucristo, sino también, aunque muchos no lo crean, para la paz y felicidad en este mundo. Dice un refrán que conviene tener amigos hasta en el infierno y que una gota de miel consigue más que mil de hiel.
Todos queremos la paz y odiamos las guerras y enemistades; ¡Qué pocos cumplimos el mandato de ORAR por los enemigos!.
La ORACION lo puede TODO.
En otro pasaje también le dijo Jesucristo: “Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo; pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y ORAD por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los Cielos, que hace salir el sol sobre buenos y malos y llueve sobre justos e injustos, pues si amáis a los que os aman. ¿Qué recompensa tendréis?”
¡Esto no hay quien lo cumpla!. Pensarían entonces los discípulos y lo seguimos pensando hoy, aunque ellos sí que lo cumplieron, puesto que aceptaron alegremente el martirio y murieron, no sólo perdonando, sino ROGANDO por sus verdugos.
Y nosotros ¿Qué…? Puede que alguno perdone, pero que le ame…¿Qué difícil?. No obstante, si piensa que esa persona que nos está criticando, calumniando y perjudicando, es también hija de Dios, no se le puede odiar y menos vengarse, porque es amada por Dios.
“El perdón es la venganza de los hombres buenos”, dijo Unamuno.
La venganza no conduce a nada, el daño hecho, nunca se puede restituir con la venganza; pero si cumplimos el mandato de Jesucristo de ORAR sinceramente y con verdadera fe, conseguiremos que se convierta, agrade a Dios y deje de perjudicarnos. San Agustín dijo que si alguien consigue convertir un alma, salvará la suya propia.
Todo esto, no sólo hay que hacerlo por la recompensa eterna prometida por Jesucristo, sino también, aunque muchos no lo crean, para la paz y felicidad en este mundo. Dice un refrán que conviene tener amigos hasta en el infierno y que una gota de miel consigue más que mil de hiel.
Todos queremos la paz y odiamos las guerras y enemistades; ¡Qué pocos cumplimos el mandato de ORAR por los enemigos!.
La ORACION lo puede TODO.
jueves, 16 de julio de 2009
UNA UTOPÍA REALIZABLE
Si se llegara a descubrir un planeta en medio de las miles de galaxias que existen en el firmamento en donde se encontrara un PARAÍSO como el que voy a describir, todos desearíamos vivir en él.
Allí se nace pero nunca se muere, no existe la enfermedad ni el dolor. Siempre se casa con la pareja adecuada y el amor existe para toda la eternidad sin aburrimientos ni desencantos ni discusiones, siempre como el primer día del enamoramiento.
Los hijos se engendran con un amor sublime y un placer permanente sin la humillación y lo fugaz del sexo. Todos son guapísimos, inteligentes, trabajadores y el trabajo (que hay para todos), es como unas vacaciones permanentes porque cada uno trabaja en lo que le gusta, el tiempo que quiere y siempre como hobby.
No existe la envidia, la calumnia, las zancadillas porque todos tienen lo que desean.
No hay guerras ni cataclismos ni accidentes y el tiempo es para cada uno el que desea, se duerme a pierna suelta y no cuesta nada levantarse porque es para disfrutar de un nuevo día que siempre tiene sorpresas agradables y gratificantes, nada de ansiedades, estreses ni depresiones.
Cada día se descubren nuevos placeres corporales, espirituales y siempre con horizontes al infinito.
En una palabra, este paraíso seria el no va más, sólo alcanzable para multimillonarios, caso que el hombre, por muy adelantado que estuviera lo pudiera alcanzar y Dios lo permitiera.
Pues esto que es pura ciencia ficción y que caso que existiera,(porque no podemos negarle a Dios la posibilidad de que haya creado ese mundo paradisíaco), se convertirá en una realidad todavía más envidiable para todos aquellos creyentes que hallan vivido aquí en la tierra como Dios manda.
Si Jesucristo estando en la cruz, le dijo al Buen Ladrón: “Hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso” es porque existe.
Unos saduceos le preguntaron a Jesús, que si una mujer que había estado casada con siete hermanos porque con ninguno había tenido descendencia, de acuerdo con la Ley de Moisés, con quién de ellos sería mujer al resucitar.
Jesús les respondió: “En la resurrección ni se casaran, ni se darán en casamiento, sino que serán como ángeles.”
También San Pablo en su carta segunda a los Corintios, da testimonio de que existe ese Paraíso: “Sé de un hombre en Cristo que hace catorce años – si en el cuerpo, no lo sé, si fuera del cuerpo, tampoco lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado hasta el tercer cielo; y sé que este hombre – si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado al PARAÍSO y oyó palabras inefables que el hombre no puede decir.”
Allí se nace pero nunca se muere, no existe la enfermedad ni el dolor. Siempre se casa con la pareja adecuada y el amor existe para toda la eternidad sin aburrimientos ni desencantos ni discusiones, siempre como el primer día del enamoramiento.
Los hijos se engendran con un amor sublime y un placer permanente sin la humillación y lo fugaz del sexo. Todos son guapísimos, inteligentes, trabajadores y el trabajo (que hay para todos), es como unas vacaciones permanentes porque cada uno trabaja en lo que le gusta, el tiempo que quiere y siempre como hobby.
No existe la envidia, la calumnia, las zancadillas porque todos tienen lo que desean.
No hay guerras ni cataclismos ni accidentes y el tiempo es para cada uno el que desea, se duerme a pierna suelta y no cuesta nada levantarse porque es para disfrutar de un nuevo día que siempre tiene sorpresas agradables y gratificantes, nada de ansiedades, estreses ni depresiones.
Cada día se descubren nuevos placeres corporales, espirituales y siempre con horizontes al infinito.
En una palabra, este paraíso seria el no va más, sólo alcanzable para multimillonarios, caso que el hombre, por muy adelantado que estuviera lo pudiera alcanzar y Dios lo permitiera.
Pues esto que es pura ciencia ficción y que caso que existiera,(porque no podemos negarle a Dios la posibilidad de que haya creado ese mundo paradisíaco), se convertirá en una realidad todavía más envidiable para todos aquellos creyentes que hallan vivido aquí en la tierra como Dios manda.
Si Jesucristo estando en la cruz, le dijo al Buen Ladrón: “Hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso” es porque existe.
Unos saduceos le preguntaron a Jesús, que si una mujer que había estado casada con siete hermanos porque con ninguno había tenido descendencia, de acuerdo con la Ley de Moisés, con quién de ellos sería mujer al resucitar.
Jesús les respondió: “En la resurrección ni se casaran, ni se darán en casamiento, sino que serán como ángeles.”
También San Pablo en su carta segunda a los Corintios, da testimonio de que existe ese Paraíso: “Sé de un hombre en Cristo que hace catorce años – si en el cuerpo, no lo sé, si fuera del cuerpo, tampoco lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado hasta el tercer cielo; y sé que este hombre – si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado al PARAÍSO y oyó palabras inefables que el hombre no puede decir.”
miércoles, 15 de julio de 2009
EL TELÉFONO MOVIL
A veces pienso que si pudiéramos oír, cuando vamos por la calle, todos esos millones de conversaciones que circulan por lo aires a través de los teléfonos móviles, nos volveríamos locos.
El progreso tecnológico hace que cada día estemos mejor, comunicados en horizontal. Y ¿En vertical?. ¿Cómo andan nuestras comunicaciones con Dios?. Me temo que cada vez peor. Se está poniendo de moda declararse ateo o agnóstico. Se presume y se tiene a gala el pasar de Dios. Algunos, parecen que van a cuatro patas por este mundo sin levantar la mirada al Cielo. Tan apegados están a los bienes terrenales, olvidando que, tarde o temprano, los tendrán que dejar todo.
Los que teman que Dios no los pueda escuchar por considerarlo tan lejos y ocupado en comunicaciones más importantes, sepan que Dios puede oír más de seis mil millones de llamadas en un instante y respondernos como si hubiéramos sido el único en llamarle. Para eso es Dios.
Si alguien permanece en una habitación con las ventanas siempre cerradas, se morirá de tristeza y será un estúpido, si por desidia o pereza no las abre, sabiendo que en cuanto las abra, le entrará luz, el sol y la alegría. Lo mismo nos puede suceder si no abrimos nuestro pensamiento a Dios, impidiendo que su amor penetre nuestro ser.
Cuentan de muchos santos, entre ellos, San Juan de la Cruz y Santa Teresa, que a veces, con sólo pensar en Dios, entraban en tales arrobamientos de amor a Dios y en éxtasis que se sentían ya como en la Gloria.
¡¿Quién pudiera sentir algo parecido?!. Pensemos más en Dios y no tanto en las cosas de este mundo.
Amor divino, amor terrenal. ¡¿Qué difícil son de alcanzar?!. El uno porque no se puede palpar, el otro porque nos puede defraudar.
¡¿Quién pudiera fundirlos y conseguir un nuevo metal que resonara como campana que despertara allá dentro un sentimiento nuevo y distinto, que nos hiciera volar a ras de tierra, evitando el lodazal hasta el día en que pudiéramos remontar el vuelo y conseguir ver la tierra con una más alta finalidad?!
El progreso tecnológico hace que cada día estemos mejor, comunicados en horizontal. Y ¿En vertical?. ¿Cómo andan nuestras comunicaciones con Dios?. Me temo que cada vez peor. Se está poniendo de moda declararse ateo o agnóstico. Se presume y se tiene a gala el pasar de Dios. Algunos, parecen que van a cuatro patas por este mundo sin levantar la mirada al Cielo. Tan apegados están a los bienes terrenales, olvidando que, tarde o temprano, los tendrán que dejar todo.
Los que teman que Dios no los pueda escuchar por considerarlo tan lejos y ocupado en comunicaciones más importantes, sepan que Dios puede oír más de seis mil millones de llamadas en un instante y respondernos como si hubiéramos sido el único en llamarle. Para eso es Dios.
Si alguien permanece en una habitación con las ventanas siempre cerradas, se morirá de tristeza y será un estúpido, si por desidia o pereza no las abre, sabiendo que en cuanto las abra, le entrará luz, el sol y la alegría. Lo mismo nos puede suceder si no abrimos nuestro pensamiento a Dios, impidiendo que su amor penetre nuestro ser.
Cuentan de muchos santos, entre ellos, San Juan de la Cruz y Santa Teresa, que a veces, con sólo pensar en Dios, entraban en tales arrobamientos de amor a Dios y en éxtasis que se sentían ya como en la Gloria.
¡¿Quién pudiera sentir algo parecido?!. Pensemos más en Dios y no tanto en las cosas de este mundo.
Amor divino, amor terrenal. ¡¿Qué difícil son de alcanzar?!. El uno porque no se puede palpar, el otro porque nos puede defraudar.
¡¿Quién pudiera fundirlos y conseguir un nuevo metal que resonara como campana que despertara allá dentro un sentimiento nuevo y distinto, que nos hiciera volar a ras de tierra, evitando el lodazal hasta el día en que pudiéramos remontar el vuelo y conseguir ver la tierra con una más alta finalidad?!
martes, 14 de julio de 2009
EL ENIGMA DE UNA PALABRA
Cuando un envidioso no tiene más remedio que reconocer que un amigo suyo es inteligente, honrado trabajador, de buenas ideas y persona entrañable, deja caer con una risita: “Es un ingenuo”. Con esta, al parecer, inocente palabrita, ha borrado enigmáticamente todo cuanto, ante la evidencia, había reconocido.
A Dios no le ha importado que alguien le pudiera tachar de ingenuo por revelarse ante nosotros como un Niño ingenuo e indefenso. “La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros” como dijo San Juan.
¿Qué soberano se atrevería presentarse ante sus súbditos con tales muestras de ingenuidad?. Dios obra a lo Dios.
La Creación, el Poder y la Omnisciencia, son las manifestaciones externas de Dios; pero su ESENCIA es el AMOR. ¿Existe algo mejor que la ingenuidad para despertar amor?
Un niño es el prototipo de lo ingenuo. Lo único que el niño sabe, es que no sane nada, por eso hace preguntas, se fía y cree en lo que sus mayores le dicen. Ante esta actitud, todo el mundo se rinde y despierta el amor más puro y desinteresado.
El amor es un sentimiento ciego que, muchas veces, nos esclaviza; pero ante lo ingenuo, surge libremente. Por eso, como lo que Dios quiere sembrar en la tierra es amor, nos mandó a su Hijo pequeñito e ingenuo, como recordamos en los días de Navidad.
Si alguien pudiera suprimir la ingenuidad de los niños, borraría por completo de la humanidad el único sentimiento de amor puro, alegre y desinteresado.¿No se estará provocando ahora con tanto aborto? De esta clase da amor es de la que estamos más necesitados. De otros amores sabemos demasiado y que con demasiada frecuencia desembocan en odios y tragedias.
A todo el mundo le encanta la ingenuidad; pero nadie quiere ser tachado de ingenuo. Ojalá los intelectuales, políticos y poderosos se consideraran un poco ingenuos y no se sintieran tan prepotentes y soberbios.
Convendría recordar y cumpliéramos aquellas palabras de Jesucristo: Si no os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos.”
A Dios no le ha importado que alguien le pudiera tachar de ingenuo por revelarse ante nosotros como un Niño ingenuo e indefenso. “La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros” como dijo San Juan.
¿Qué soberano se atrevería presentarse ante sus súbditos con tales muestras de ingenuidad?. Dios obra a lo Dios.
La Creación, el Poder y la Omnisciencia, son las manifestaciones externas de Dios; pero su ESENCIA es el AMOR. ¿Existe algo mejor que la ingenuidad para despertar amor?
Un niño es el prototipo de lo ingenuo. Lo único que el niño sabe, es que no sane nada, por eso hace preguntas, se fía y cree en lo que sus mayores le dicen. Ante esta actitud, todo el mundo se rinde y despierta el amor más puro y desinteresado.
El amor es un sentimiento ciego que, muchas veces, nos esclaviza; pero ante lo ingenuo, surge libremente. Por eso, como lo que Dios quiere sembrar en la tierra es amor, nos mandó a su Hijo pequeñito e ingenuo, como recordamos en los días de Navidad.
Si alguien pudiera suprimir la ingenuidad de los niños, borraría por completo de la humanidad el único sentimiento de amor puro, alegre y desinteresado.¿No se estará provocando ahora con tanto aborto? De esta clase da amor es de la que estamos más necesitados. De otros amores sabemos demasiado y que con demasiada frecuencia desembocan en odios y tragedias.
A todo el mundo le encanta la ingenuidad; pero nadie quiere ser tachado de ingenuo. Ojalá los intelectuales, políticos y poderosos se consideraran un poco ingenuos y no se sintieran tan prepotentes y soberbios.
Convendría recordar y cumpliéramos aquellas palabras de Jesucristo: Si no os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos.”
lunes, 13 de julio de 2009
HABRÍA QUE HACER POSIBLE LO IMPOSIBLE
El día que podamos convertir en posible, todo lo que ahora nos parece imposible, habremos cambiado este perro mundo en uno nuevo y feliz.
En lo tecnológico, científico, sanitario e informático estamos consiguiendo todo lo que ni siquiera se nos pasó por la imaginación que se pudiera realizar.
Los Trasplantes de órganos, los Viajes Espaciales, los Móviles, la Informática y tantos otros progresos científicos imposibles en otros tiempos, y hoy al alcance de cualquiera.
Lo que nos sigue siendo imposible es el que no haya más guerras, que no exista tanta diferencia entre países y personas muy ricas y otros muriendo de hambre.
Se avanza en lo tecnológico gracias a la inteligencia que dona Dios a ciertos científicos, sencillos, humildes que sin prejuicios ideológicos ni ambiciones personales, con su trabajo y llevados de la mano de Dios, consiguen hacer posible lo imposible.
En lo humano y social, hasta lo posible, en algunos casos, se está retrocediendo a lo imposible, porque ahí entramos de lleno los humanos con nuestros vicios y pecados.
El día que TODOS cumplamos "AMAR A DIOS sobre todas las cosas y AL PRÓJIMO como a nosotros mismos", así de fácil y de difícil, habremos conseguido hacer posible lo imposible. "Magna petis Faeton."
Se acabarían las guerras. Desaparecerían tantas ambiciones, tantas injusticias, tantos separatismos y la convivencia armoniosa entre naciones, pueblos, familias e individuos, reinaría por doquier.
En lugar de predicar, trabajar y ayudar a que se cumplan estos dos Mandamientos, se está haciendo todo lo contrario. Se quiere eliminar a Dios de tal modo que hasta se fomenta odiarLE.
Los que tienen la posibilidad, la responsabilidad y el poder de llevarnos por los caminos que Dios manda, nos están metiendo en unos túneles sin ninguna salida a lo transcendente.
Los partidos dominados por sus ideologías interesadas y canonjías están consiguiendo que media humanidad esté enfrentada con la otra, que pululen los separatismos nacionales pueblerinos, los racismos y sobre todo, lo más peligroso, es que están destruyendo los cimientos de la familia, cuna y fundamento del amor y de la convivencia.
El principio de la SABIDURÍA es el SANTO TEMOR DE DIOS.
Si no se teme a Dios y se LE obedece, todo el Presupuesto habrá que gastarlo en policías, jueces, educadores comisarios y cárceles para meternos en vereda, que siempre será torcida.
En lo tecnológico, científico, sanitario e informático estamos consiguiendo todo lo que ni siquiera se nos pasó por la imaginación que se pudiera realizar.
Los Trasplantes de órganos, los Viajes Espaciales, los Móviles, la Informática y tantos otros progresos científicos imposibles en otros tiempos, y hoy al alcance de cualquiera.
Lo que nos sigue siendo imposible es el que no haya más guerras, que no exista tanta diferencia entre países y personas muy ricas y otros muriendo de hambre.
Se avanza en lo tecnológico gracias a la inteligencia que dona Dios a ciertos científicos, sencillos, humildes que sin prejuicios ideológicos ni ambiciones personales, con su trabajo y llevados de la mano de Dios, consiguen hacer posible lo imposible.
En lo humano y social, hasta lo posible, en algunos casos, se está retrocediendo a lo imposible, porque ahí entramos de lleno los humanos con nuestros vicios y pecados.
El día que TODOS cumplamos "AMAR A DIOS sobre todas las cosas y AL PRÓJIMO como a nosotros mismos", así de fácil y de difícil, habremos conseguido hacer posible lo imposible. "Magna petis Faeton."
Se acabarían las guerras. Desaparecerían tantas ambiciones, tantas injusticias, tantos separatismos y la convivencia armoniosa entre naciones, pueblos, familias e individuos, reinaría por doquier.
En lugar de predicar, trabajar y ayudar a que se cumplan estos dos Mandamientos, se está haciendo todo lo contrario. Se quiere eliminar a Dios de tal modo que hasta se fomenta odiarLE.
Los que tienen la posibilidad, la responsabilidad y el poder de llevarnos por los caminos que Dios manda, nos están metiendo en unos túneles sin ninguna salida a lo transcendente.
Los partidos dominados por sus ideologías interesadas y canonjías están consiguiendo que media humanidad esté enfrentada con la otra, que pululen los separatismos nacionales pueblerinos, los racismos y sobre todo, lo más peligroso, es que están destruyendo los cimientos de la familia, cuna y fundamento del amor y de la convivencia.
El principio de la SABIDURÍA es el SANTO TEMOR DE DIOS.
Si no se teme a Dios y se LE obedece, todo el Presupuesto habrá que gastarlo en policías, jueces, educadores comisarios y cárceles para meternos en vereda, que siempre será torcida.
domingo, 12 de julio de 2009
LOS ÁNGELES Y EL HOMBRE
Dios, que no tuvo principio ni tendrá fin, cabe pensar que viviría acompañado de los ángeles, espíritus puros y perfectos.
¿Por qué se rebelaron y tuvo que crear el infierno para condenarlos eternamente?
Opino que fue por ENVIDIA y resentimiento al saber que los hombres serían creados a imagen y semejanza de Dios y adoptados como hijos suyos y por lo tanto superiores a ellos, ya que dotados de una inteligencia, casi divina, tendrían capacidad para crear y procrear nuevas VIDAS, cosa que los ángeles, que sepamos, no la tienen y además deberían estar a su servicio como ángeles custodios.
Parece ser que a los ángeles rebeldes y condenados sólo le ha quedado el poder de DESTRUIR, que es lo que realmente ha hecho y sigue haciendo con toda su batería de destrucción de la VIDA.
Los Ángeles Caídos, comidos por la envidia, engañaron a nuestros primeros padres para que al desobedecer a Dios, fueran condenados como ellos y por lo tanto, todos iguales, cosa que el demonio sigue haciendo con sus mentiras y manipulaciones.
¿Qué son las sectas religiosas demoníacas? Agrupación de gentes un tanto esquizofrénicas o fanáticas lideradas por un carismático predicador manipulado por satanás o sencillamente, buscando el lucro.
¿Qué les pasa a esos líderes políticos internacionales, nacionales e individuales que actúan con esas mentiras y engaños arruinando los pueblos, ensalzando la maldad y persiguiendo a los buenos?
¿Por qué ese odio y persecución, en todos los tiempos, de Dios y sus seguidores?. Envidia diabólica soterrada.
Las guerras y discordias, casi siempre surgen porque una de las partes quiere ser más poderosa. Y eso es ENVIDIA pura y dura.
¿Qué son esos momentos en que parece que estamos endemoniados y actuamos, casi contra nuestra voluntad?. Son nuestros propios demonios.
¿Por qué hay momentos en que encendemos una vela a Dios y otra al diablo?
El que se encuentre rodeado de envidiosos, sepa que algo de tufillo infernal le puede dañar, porque las zancadillas, los codazos y las calumnias son destructivas porque andan sueltos los diablillos que es lo único que saben hacer.
Una pregunta crucial. ¿Por qué Dios perdonó a nuestros primeros padres y no a los ángeles rebeldes?
Adán y Eva fueron engañados y se arrepintieron y algunos ángeles siguieron en su rebeldía.
Ese perdón le costó a Dios el hacerse HOMBRE para redimirnos y salvar a todos los que le obedezcan y no le sean REBELDES.
¿Por qué se rebelaron y tuvo que crear el infierno para condenarlos eternamente?
Opino que fue por ENVIDIA y resentimiento al saber que los hombres serían creados a imagen y semejanza de Dios y adoptados como hijos suyos y por lo tanto superiores a ellos, ya que dotados de una inteligencia, casi divina, tendrían capacidad para crear y procrear nuevas VIDAS, cosa que los ángeles, que sepamos, no la tienen y además deberían estar a su servicio como ángeles custodios.
Parece ser que a los ángeles rebeldes y condenados sólo le ha quedado el poder de DESTRUIR, que es lo que realmente ha hecho y sigue haciendo con toda su batería de destrucción de la VIDA.
Los Ángeles Caídos, comidos por la envidia, engañaron a nuestros primeros padres para que al desobedecer a Dios, fueran condenados como ellos y por lo tanto, todos iguales, cosa que el demonio sigue haciendo con sus mentiras y manipulaciones.
¿Qué son las sectas religiosas demoníacas? Agrupación de gentes un tanto esquizofrénicas o fanáticas lideradas por un carismático predicador manipulado por satanás o sencillamente, buscando el lucro.
¿Qué les pasa a esos líderes políticos internacionales, nacionales e individuales que actúan con esas mentiras y engaños arruinando los pueblos, ensalzando la maldad y persiguiendo a los buenos?
¿Por qué ese odio y persecución, en todos los tiempos, de Dios y sus seguidores?. Envidia diabólica soterrada.
Las guerras y discordias, casi siempre surgen porque una de las partes quiere ser más poderosa. Y eso es ENVIDIA pura y dura.
¿Qué son esos momentos en que parece que estamos endemoniados y actuamos, casi contra nuestra voluntad?. Son nuestros propios demonios.
¿Por qué hay momentos en que encendemos una vela a Dios y otra al diablo?
El que se encuentre rodeado de envidiosos, sepa que algo de tufillo infernal le puede dañar, porque las zancadillas, los codazos y las calumnias son destructivas porque andan sueltos los diablillos que es lo único que saben hacer.
Una pregunta crucial. ¿Por qué Dios perdonó a nuestros primeros padres y no a los ángeles rebeldes?
Adán y Eva fueron engañados y se arrepintieron y algunos ángeles siguieron en su rebeldía.
Ese perdón le costó a Dios el hacerse HOMBRE para redimirnos y salvar a todos los que le obedezcan y no le sean REBELDES.
viernes, 10 de julio de 2009
JESUCRISTO ES NUESTRO LAZARILLO
Podría decir que Jesucristo es nuestro bastón blanco o perro adiestrado que nos iría guiando y evitar darnos trompazos; pero prefiero pensar que es nuestro Lazarillo a la vieja usanza porque es más humano y real.
Alguien puede pensar que poner a todo un Dios como un Lazarillo es demasiado humillante.
¿Pudo existir mayor humillación que morir crucificado como un forajido?
Dios es tan grande, tan grande y nosotros tan pequeños, tan pequeños, que sólo así nos podremos entender. "Los extremos te tocan."
Como resucitó con todo su poder, tiene toda la autoridad de este mundo para decir: “El que me sigue no anda en tinieblas.” ¿Quién puede prometer esto si no es Dios?
Aunque Jesucristo es Dios, prefiero imaginármelo como “Lazarillo de Tormes”, porque Él, y sobre todo nosotros, a veces, nos comportamos con la misma picaresca que el ciego y su lazarillo.
¿Cuántas veces LO recibimos en la Sagrada Forma y LO defraudamos porque El espera algo más de nosotros, más atención, más cariño, más fe, más obediencia y seguimiento al camino que nos pueda marcar?.
LE estamos engañando con buenas intenciones y promesas, como lo hacía el ciego.
También es verdad que, a veces, Dios, escarmentado por nuestra desobediencia y tozudez, no tiene más remedio que meternos por caminos pedregosos y enlodados para que al tropezar, aprendamos para no volver a tropezar.
Jesucristo preguntó: ¿Puede un ciego guiar a otro? ¿No caerán ambos en el hoyo?
Cuidado con aceptar los consejos y doctrinas de tantos ciegos visionarios que nos quieren llevar por túneles sin salidas a lo transcendente.
Si seguimos los consejos de Jesucristo, no acabaremos en el hoyo.
Alguien puede pensar que poner a todo un Dios como un Lazarillo es demasiado humillante.
¿Pudo existir mayor humillación que morir crucificado como un forajido?
Dios es tan grande, tan grande y nosotros tan pequeños, tan pequeños, que sólo así nos podremos entender. "Los extremos te tocan."
Como resucitó con todo su poder, tiene toda la autoridad de este mundo para decir: “El que me sigue no anda en tinieblas.” ¿Quién puede prometer esto si no es Dios?
Aunque Jesucristo es Dios, prefiero imaginármelo como “Lazarillo de Tormes”, porque Él, y sobre todo nosotros, a veces, nos comportamos con la misma picaresca que el ciego y su lazarillo.
¿Cuántas veces LO recibimos en la Sagrada Forma y LO defraudamos porque El espera algo más de nosotros, más atención, más cariño, más fe, más obediencia y seguimiento al camino que nos pueda marcar?.
LE estamos engañando con buenas intenciones y promesas, como lo hacía el ciego.
También es verdad que, a veces, Dios, escarmentado por nuestra desobediencia y tozudez, no tiene más remedio que meternos por caminos pedregosos y enlodados para que al tropezar, aprendamos para no volver a tropezar.
Jesucristo preguntó: ¿Puede un ciego guiar a otro? ¿No caerán ambos en el hoyo?
Cuidado con aceptar los consejos y doctrinas de tantos ciegos visionarios que nos quieren llevar por túneles sin salidas a lo transcendente.
Si seguimos los consejos de Jesucristo, no acabaremos en el hoyo.
jueves, 9 de julio de 2009
TODO ES CUESTIÓN DEL PENSAMIENTO
Piensa mal y acertarás; pero vivirás siempre a la defensiva. Piensa bien de todos los demás y aunque no aciertes serás apreciado y tu convivencia será más positiva y feliz.
“Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón” (Mt.6) Yo diría donde esté tu pensamiento allí estará tu deseo del corazón, porque todo lo bueno o malo que deseamos pasa antes por el pensamiento.
Cogito ergo sum. Pienso, luego existo, esto fue lo que dijo Descartes para demostrar que si vivimos es porque podemos pensar, así de imprescindible es el pensamiento.
Si la humanidad progresa es gracia a que ha habido y los sigue habiendo grandes pensadores que han investigado y descubierto todo lo maravilloso que nos rodea.
Todos los males que nos han venido y nos siguen atormentando es por lo que el Profeta Isaías dijo: "La tierra está desolada porque nadie reflexiona" se vive alocadamente.
Casi todos los errores que cometemos en nuestras vidas son porque no pensamos ni reflexionamos, parece que no tenemos cabeza y si la tenemos, está llena de serrín. ¡Cuántas veces nos habrán dicho y con razón. Es que no piensas!
Todo esto en lo que se refiere a lo material y palpable, porque si nos metemos en lo espiritual…¿Cuántas veces al día pensamos en Dios? porque Dios sólo está a tiro de pensamiento, así de cerca y de fácil.
“Tengo siempre al Señor en mi presencia,
LO tengo a mi derecha y así nunca tropiezo.”
Así cantó el Salmista.
Si pienso que Dios está conmigo y recordamos aquella promesa de Jesucristo: “YO ESTARÉ CON VOSOTROS TODOS LOS DÍAS” ¿Podemos pensar en algún tesoro más importante que no sea el de Dios?
“Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón” (Mt.6) Yo diría donde esté tu pensamiento allí estará tu deseo del corazón, porque todo lo bueno o malo que deseamos pasa antes por el pensamiento.
Cogito ergo sum. Pienso, luego existo, esto fue lo que dijo Descartes para demostrar que si vivimos es porque podemos pensar, así de imprescindible es el pensamiento.
Si la humanidad progresa es gracia a que ha habido y los sigue habiendo grandes pensadores que han investigado y descubierto todo lo maravilloso que nos rodea.
Todos los males que nos han venido y nos siguen atormentando es por lo que el Profeta Isaías dijo: "La tierra está desolada porque nadie reflexiona" se vive alocadamente.
Casi todos los errores que cometemos en nuestras vidas son porque no pensamos ni reflexionamos, parece que no tenemos cabeza y si la tenemos, está llena de serrín. ¡Cuántas veces nos habrán dicho y con razón. Es que no piensas!
Todo esto en lo que se refiere a lo material y palpable, porque si nos metemos en lo espiritual…¿Cuántas veces al día pensamos en Dios? porque Dios sólo está a tiro de pensamiento, así de cerca y de fácil.
“Tengo siempre al Señor en mi presencia,
LO tengo a mi derecha y así nunca tropiezo.”
Así cantó el Salmista.
Si pienso que Dios está conmigo y recordamos aquella promesa de Jesucristo: “YO ESTARÉ CON VOSOTROS TODOS LOS DÍAS” ¿Podemos pensar en algún tesoro más importante que no sea el de Dios?
miércoles, 8 de julio de 2009
¿QUÉ SON LAS TENTACIONES?
¿Una incitación, un impulso, un capricho, una seducción, un vértigo, o es el demonio el que nos tienta? La tentación sólo ataca cuando existe conciencia de pecado o de algo prohibido y, como hoy parece que todo está permitido, el demonio ni se molesta en tentarnos, se ha jubilado.
Ahora se peca sin pasar por el trago de la tentación. De pequeño nos decían: “No peques que ofendes a Dios”. Como se pasa de Dios, pues a pecar.
Aunque a Dios no se le pueda ofender porque es demasiado Dios, ni le puedan salpicar nuestras inmundicias, nosotros sí que estamos sumergidos en ellas y de tal forma estamos contaminando, no la atmósfera, ni el medio ambiente, sino a la humanidad entera poniéndola en peligro de extinción.
Nos dicen que estamos destruyendo el planeta y seguro que no sobrevivirá porque no habrá quien lo habite si se sigue permitiendo tanta promiscuidad sexual, tanto divorcio, tanto aborto y eutanasia. Ni habrá familia ni descendientes bien educados y responsables.
Los pecados son piedras sobre nuestro propio tejado.
El que mienta por costumbre, engaña y manipula, pierde su personalidad y nadie se fía de él.
El que calumnie, tarde o temprano, le devolverán la pelota.
El que sea infiel o adultere, llorará lágrimas de sangre.
La que aborte por capricho y comodidad, algún día, lo lamentará y posiblemente, hasta maldiga a los que, no sólo, se lo permitieron, sino que casi se lo fomentaron, y no por razones humanitarias, sino por una política sectaria o equivocada.
Al repasar los Mandamientos de Dios, quedará de manifiesto que al que más perjudica, aun aquí en la tierra, es al pecador y no digamos cuando se tenga que presentar ante el Juez Supremo, que le estará esperando, no para vengarse, Dios no es vengativo. Es que el pecador se habrá cubierto de tantas heridas y estará tan deforme, que cual leproso, no querrá que Dios lo vea, y así estará eternamente huyendo de la mirada de Dios.
¿Es que la sangre de Cristo no nos limpia?. Sí, siempre que seamos capaces de reconocer humildemente y con verdadera vergüenza nuestros pecados y pidamos perdón. No, si pecamos y pecamos sin ningún remordimiento, o pensamos, peco que luego me confieso. No podremos evitar seguir siendo débiles; pero sí el ser sinceros y no intentar engañar a Dios.
La sangre de Cristo nos limpiará de tal forma que ni huella de cicatrices nos quedará si verdaderamente sentimos lo que sintió este anónimo poeta.
No me mueve, mi Dios para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves Señor el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme el ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y de tal manera
que auque no hubiera cielo yo te amara
y aunque no hubiera infierno te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues, aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
EL AMOR LO PURIFICA TODO.
Ahora se peca sin pasar por el trago de la tentación. De pequeño nos decían: “No peques que ofendes a Dios”. Como se pasa de Dios, pues a pecar.
Aunque a Dios no se le pueda ofender porque es demasiado Dios, ni le puedan salpicar nuestras inmundicias, nosotros sí que estamos sumergidos en ellas y de tal forma estamos contaminando, no la atmósfera, ni el medio ambiente, sino a la humanidad entera poniéndola en peligro de extinción.
Nos dicen que estamos destruyendo el planeta y seguro que no sobrevivirá porque no habrá quien lo habite si se sigue permitiendo tanta promiscuidad sexual, tanto divorcio, tanto aborto y eutanasia. Ni habrá familia ni descendientes bien educados y responsables.
Los pecados son piedras sobre nuestro propio tejado.
El que mienta por costumbre, engaña y manipula, pierde su personalidad y nadie se fía de él.
El que calumnie, tarde o temprano, le devolverán la pelota.
El que sea infiel o adultere, llorará lágrimas de sangre.
La que aborte por capricho y comodidad, algún día, lo lamentará y posiblemente, hasta maldiga a los que, no sólo, se lo permitieron, sino que casi se lo fomentaron, y no por razones humanitarias, sino por una política sectaria o equivocada.
Al repasar los Mandamientos de Dios, quedará de manifiesto que al que más perjudica, aun aquí en la tierra, es al pecador y no digamos cuando se tenga que presentar ante el Juez Supremo, que le estará esperando, no para vengarse, Dios no es vengativo. Es que el pecador se habrá cubierto de tantas heridas y estará tan deforme, que cual leproso, no querrá que Dios lo vea, y así estará eternamente huyendo de la mirada de Dios.
¿Es que la sangre de Cristo no nos limpia?. Sí, siempre que seamos capaces de reconocer humildemente y con verdadera vergüenza nuestros pecados y pidamos perdón. No, si pecamos y pecamos sin ningún remordimiento, o pensamos, peco que luego me confieso. No podremos evitar seguir siendo débiles; pero sí el ser sinceros y no intentar engañar a Dios.
La sangre de Cristo nos limpiará de tal forma que ni huella de cicatrices nos quedará si verdaderamente sentimos lo que sintió este anónimo poeta.
No me mueve, mi Dios para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves Señor el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme el ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y de tal manera
que auque no hubiera cielo yo te amara
y aunque no hubiera infierno te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues, aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
EL AMOR LO PURIFICA TODO.
martes, 7 de julio de 2009
¿CÓMO NOS AYUDA DIOS?
Existen mucha clases de ayudas entre nosotros, sobre todo las físicas o corporales que siempre aceptamos; pero las espirituales, como pueden ser unos buenos consejos o algunas orientaciones transcendentales, a veces, lo más que hacemos es escucharlas.
Cuando recurrimos a Dios, suplicando su ayuda, que ya es algo, en los tiempos que andan, en que todo lo esperamos de aquí abajo, sabemos que nunca saldrá una mano redentora.
Las ayudas de Dios, sobre todo en lo corporal, vienen de su Divina Providencia, que organiza los acontecimientos, a veces, no inmediatos; pero a la larga se cumplen nuestros deseos hasta con creces; pero al modo de Dios, no al nuestro.
La ayuda más importante que Dios nos puede ofrecer y que nosotros ni siquiera se la hemos pedido, es cuando, de pronto, se nos enciende una luz que nos ilumina todo el espíritu y se nos pueden abrir unos panoramas jamás sospechados.
Véanse las conversiones a una nueva vida, las vocaciones al sacerdocio, a la vida religiosa, al voluntariado en ayuda a los demás.
Lo triste es que esa luz se la enciende Dios a muchas personas que cierran los ojos para no verla porque no están dispuestos a los sacrificios.
Jesucristo durante su vida pública hizo muchos milagros a la vista del pueblo y no obstante, muchos no supieron o quisieron ver para no tener más remedio que adecuar su vida a lo que aconsejaba Jesús. No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Acudamos siempre a Dios; pero aceptemos la ayuda que nos ofrezca sin condiciones por nuestra parte. La suya siempre será la mejor.
Cuando recurrimos a Dios, suplicando su ayuda, que ya es algo, en los tiempos que andan, en que todo lo esperamos de aquí abajo, sabemos que nunca saldrá una mano redentora.
Las ayudas de Dios, sobre todo en lo corporal, vienen de su Divina Providencia, que organiza los acontecimientos, a veces, no inmediatos; pero a la larga se cumplen nuestros deseos hasta con creces; pero al modo de Dios, no al nuestro.
La ayuda más importante que Dios nos puede ofrecer y que nosotros ni siquiera se la hemos pedido, es cuando, de pronto, se nos enciende una luz que nos ilumina todo el espíritu y se nos pueden abrir unos panoramas jamás sospechados.
Véanse las conversiones a una nueva vida, las vocaciones al sacerdocio, a la vida religiosa, al voluntariado en ayuda a los demás.
Lo triste es que esa luz se la enciende Dios a muchas personas que cierran los ojos para no verla porque no están dispuestos a los sacrificios.
Jesucristo durante su vida pública hizo muchos milagros a la vista del pueblo y no obstante, muchos no supieron o quisieron ver para no tener más remedio que adecuar su vida a lo que aconsejaba Jesús. No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Acudamos siempre a Dios; pero aceptemos la ayuda que nos ofrezca sin condiciones por nuestra parte. La suya siempre será la mejor.
lunes, 6 de julio de 2009
UN ARTISTA DESINTERESADO
Normalmente, el artista que es consciente de que está creando algo genial, lo que más desea es que su obra sea conocida, admirada, valorada al máximo y, sobre todo, verse reconocido como un artista genial.
Algunos genios, cuando está creando, en lo que menos piensan es el éxito, fracaso, o en las críticas.
Viven tan sumergidos en lo que están realizando, que parece que no son ellos, se sienten como poseídos por algo misterioso, llámese musa o inspiración; pero una vez terminada la obra, les puede invadir el deseo de sentirse críticamente elogiados y muy bien pagados.
Sólo existe un genial artista completamente desinteresado: DIOS
¿A qué viene ese infinito derroche de belleza en toda su creación, si nosotros apenas apreciamos lo que está a nuestro lado y, no digamos lo que se nos oculta y que sólo conocemos por referencia?
El día 18 de Marzo 2008 publicó la Razón un artículo titulado: “El Profeta celeste que regresó del pasado”. En él se cuenta que el cometa Hevelius podría ser visto desde la tierra en aquella primavera, después de 340 años, porque parece ser que los aztecas lo contemplaron en el año 1532.
¿Qué pretende Dios con haber creado esa maravilla, cuya corona tiene de ancho un millón de Kms, y una cola que puede alcanzar 80 millones de Kms, y que lo más cercano que podía pasar de nuestro planeta, sería de 47 millones de Kms.?
Esa maravilla va a estar 340 años girando por el espacio a velocidades astronómicas sin chocar con millones de estrellas, sin controles de vuelo y sin ser visto por nadie de aquí abajo.
Dios lo único que pretende, como artista genial, es que disfrutemos de sus obras, aunque LE ignoremos. No busca ningún interés, sólo la propia satisfacción de sentirse Creador Infinito, Todopoderoso y plenamente libre para crear, exponer a su modo y pasando de nuestras críticas.
Algunos genios, cuando está creando, en lo que menos piensan es el éxito, fracaso, o en las críticas.
Viven tan sumergidos en lo que están realizando, que parece que no son ellos, se sienten como poseídos por algo misterioso, llámese musa o inspiración; pero una vez terminada la obra, les puede invadir el deseo de sentirse críticamente elogiados y muy bien pagados.
Sólo existe un genial artista completamente desinteresado: DIOS
¿A qué viene ese infinito derroche de belleza en toda su creación, si nosotros apenas apreciamos lo que está a nuestro lado y, no digamos lo que se nos oculta y que sólo conocemos por referencia?
El día 18 de Marzo 2008 publicó la Razón un artículo titulado: “El Profeta celeste que regresó del pasado”. En él se cuenta que el cometa Hevelius podría ser visto desde la tierra en aquella primavera, después de 340 años, porque parece ser que los aztecas lo contemplaron en el año 1532.
¿Qué pretende Dios con haber creado esa maravilla, cuya corona tiene de ancho un millón de Kms, y una cola que puede alcanzar 80 millones de Kms, y que lo más cercano que podía pasar de nuestro planeta, sería de 47 millones de Kms.?
Esa maravilla va a estar 340 años girando por el espacio a velocidades astronómicas sin chocar con millones de estrellas, sin controles de vuelo y sin ser visto por nadie de aquí abajo.
Dios lo único que pretende, como artista genial, es que disfrutemos de sus obras, aunque LE ignoremos. No busca ningún interés, sólo la propia satisfacción de sentirse Creador Infinito, Todopoderoso y plenamente libre para crear, exponer a su modo y pasando de nuestras críticas.
domingo, 5 de julio de 2009
LO QUE PUEDE SUCEDER EN UN SEGUNDO
En la eternidad de un segundo,
a la muerte yo le ví,
lloraba silenciosa y,
un gesto de rabia intuí.
Quiso decirme que lo sentía,
que ella no quería,
que si le hubieran dado tiempo
para pensarlo,
seguro le hubiera faltado el valor
para ejecutarlo;
pero es que con el nombre de Segundo marcado
nació,
con derroche de tiempo para sus enfermos
vivió,
y en el segundo de un día que empezaba
murió.
A borbotones, tierra adentro,
se han hundido para siempre,
el beso del niño enfermito y
el saludo saludable para el amigo.
Si supiéramos cuando ibas a llegar
¡Oh ciega muerte!
te abriríamos los ojos
aunque fuera con hierros candentes
para que, con tiempo, te dieras cuenta
y no tuvieras más tarde que lamentarte
de haberte llevado,
en quien, tú, precisamente,
tantas veces descansaste.
No te creo rencorosa ni envidiosa
porque de tus manos
tantas vidas arrancó.
Trágicamente pienso que fue un mal momento,
tan rápido y abismal
que ni siquiera, tú, con tu poder,
pudiste evitar.
No llores, oh triste muerte,
que las lágrimas son nuestro pan.
a la muerte yo le ví,
lloraba silenciosa y,
un gesto de rabia intuí.
Quiso decirme que lo sentía,
que ella no quería,
que si le hubieran dado tiempo
para pensarlo,
seguro le hubiera faltado el valor
para ejecutarlo;
pero es que con el nombre de Segundo marcado
nació,
con derroche de tiempo para sus enfermos
vivió,
y en el segundo de un día que empezaba
murió.
A borbotones, tierra adentro,
se han hundido para siempre,
el beso del niño enfermito y
el saludo saludable para el amigo.
Si supiéramos cuando ibas a llegar
¡Oh ciega muerte!
te abriríamos los ojos
aunque fuera con hierros candentes
para que, con tiempo, te dieras cuenta
y no tuvieras más tarde que lamentarte
de haberte llevado,
en quien, tú, precisamente,
tantas veces descansaste.
No te creo rencorosa ni envidiosa
porque de tus manos
tantas vidas arrancó.
Trágicamente pienso que fue un mal momento,
tan rápido y abismal
que ni siquiera, tú, con tu poder,
pudiste evitar.
No llores, oh triste muerte,
que las lágrimas son nuestro pan.
jueves, 2 de julio de 2009
¿QUIÉN HA VISTO ALGO DEL MÁS ALLÁ?
Yo creeré en el otro mundo cuando alguien que haya muerto, vuelva y me lo diga, esto es lo que mucha gente suele pensar y decir.
A esto habría que recordarle lo que en el Evangelio se cuenta de que cuando el rico Epulón, que estaba condenado, pidió que alguien bajara y le comunicara a sus hermanos lo que le había sucedido a él, para que salvaran, se le respondió: que escuchen a los profetas, porque tampoco creerían si se lo dijera un muerto resucitado.
El apóstol Santiago, San Pedro y San Juan, cuando se transfiguró Jesucristo en el Monte Tabor, San Pedro exclamó: “Qué bien estamos aquí” y todo porque contemplaron por un momento la Divinidad de Jesús.
San Esteban, el primer mártir de la cristiandad, cuando era apedreado, lleno del Espíritu Santo, miró al cielo y vio la gloria de Dios y a Jesús en pie a la diestra de Dios, y dijo “Estoy viendo los cielos abiertos y al hijo del hombre en pie, a la diestra de Dios”.
San Pablo en su carta segunda a los Corintios cuenta: “Sé de un hombre en Cristo que hace catorce años – si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo tampoco lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado hasta el tercer cielo; y sé que este hombre – si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede decir”.
Jesucristo desde la cruz le dijo al buen ladrón: “ Hoy mismo estarás conmigo en el paraíso”.
Santa Teresa estando lejos de donde se estaba muriendo San Pedro de Alcántara, vio cómo entraba en la gloria.
La Virgen de Fátima hizo que los pastorcillos tuvieran una visión del infierno y les pidió que rezaran y se sacrificaran para que no se condenaran tantos.
Se cuenta que San Bruno, fundador de los Cartujos, estando rezando ante el cadáver de un sacerdote, éste se incorporó dijo que no rezaran porque estaba en el infierno y ante tal acontecimiento se retiró a un paraje lejos del mundo llamado cartuja para hacer penitencia y orar, porque si un sacerdote se había condenado...
A esto habría que recordarle lo que en el Evangelio se cuenta de que cuando el rico Epulón, que estaba condenado, pidió que alguien bajara y le comunicara a sus hermanos lo que le había sucedido a él, para que salvaran, se le respondió: que escuchen a los profetas, porque tampoco creerían si se lo dijera un muerto resucitado.
El apóstol Santiago, San Pedro y San Juan, cuando se transfiguró Jesucristo en el Monte Tabor, San Pedro exclamó: “Qué bien estamos aquí” y todo porque contemplaron por un momento la Divinidad de Jesús.
San Esteban, el primer mártir de la cristiandad, cuando era apedreado, lleno del Espíritu Santo, miró al cielo y vio la gloria de Dios y a Jesús en pie a la diestra de Dios, y dijo “Estoy viendo los cielos abiertos y al hijo del hombre en pie, a la diestra de Dios”.
San Pablo en su carta segunda a los Corintios cuenta: “Sé de un hombre en Cristo que hace catorce años – si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo tampoco lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado hasta el tercer cielo; y sé que este hombre – si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede decir”.
Jesucristo desde la cruz le dijo al buen ladrón: “ Hoy mismo estarás conmigo en el paraíso”.
Santa Teresa estando lejos de donde se estaba muriendo San Pedro de Alcántara, vio cómo entraba en la gloria.
La Virgen de Fátima hizo que los pastorcillos tuvieran una visión del infierno y les pidió que rezaran y se sacrificaran para que no se condenaran tantos.
Se cuenta que San Bruno, fundador de los Cartujos, estando rezando ante el cadáver de un sacerdote, éste se incorporó dijo que no rezaran porque estaba en el infierno y ante tal acontecimiento se retiró a un paraje lejos del mundo llamado cartuja para hacer penitencia y orar, porque si un sacerdote se había condenado...
domingo, 28 de junio de 2009
LA NOCHE OBSCURA DE VICENTE FERRER
Fui compañero de Vicente Ferrer cuando estudiábamos filosofía en San Cugat del Vallés (Barcelona), el años 1.951, un año antes de que lo enviaran a la Misión de la India.
Ha muerto con el mismo físico con el que le conocí y ¿quién diría entonces que iba a realizar la obra que ha llevado a cabo, él, tan sencillo, tan humilde y sin grandes cualidades aparentes?. Así los escoge Dios para demostrar que es EL quien actúa.
¿Quién ha estado y está detrás de tantos hombres prepotentes, que queriendo cambiar el mundo, han hecho y están haciendo tanto mal y minando los cimientos de la humanidad? ¿Dios?. Ciertamente no.
Ignoro si abandonó la Compañía de Jesús por voluntad propia o forzado, dada la imposibilidad de aunar sus métodos de apostolado con la de sus superiores.
Puede que siempre haya tenido la duda de si la voluntad de Dios habría sido que siguiera el primer camino y no el segundo que eligió, o fue forzado a elegir, siempre creyéndolo todo de buena voluntad.
Creo que todo esto, ante la muerte, ha sido su “Noche Obscura del Alma” y lo pienso por las declaraciones que ha hecho el Padre Ángel García cuando le estaba administrando la Extremaunción:
“Lo que me dijo con los ojos, quedará para siempre entre Dios, Vicente y yo.”
Posiblemente con esa mirada querría decir, con toda la humildad que le caracterizaba: “Que Dios me perdone si encima me he equivocado” y no queriendo alegar todo el bien que había hecho por los demás.
Existe el siguiente testimonio propio: “Es verdad que ante el profundo misterio del bien y del mal, no vemos solución razonable. Por lo tanto, lo único que CERTIFICO es que la providencia EXISTE, y cuando me preguntan: ¿Cree Vd, en el Cielo?. Respondo: Si Dios lo quiere, yo también, y si no lo quiere, yo tampoco”
Valiosísimo testimonio que demuestra su profundísima fe y sobre todo el amor tan profundo que sentía por su Dios, porque aunque Dios no le concediera el Cielo, el LO seguiría amando.
Vivía los siguientes versos del poeta anónimo del siglo XVI.
“No me tienes que dar porque te quiera,
pues, aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera”.
Los que nunca sufrirán una “Noche oscura del alma” serán los que al no creer en Dios y por lo tanto no tener que rendir cuentas, aceptarán la muerte tranquilos, ignorando que posiblemente despierten, no a una noche obscura, sino a una eternidad en tinieblas dando palos de ciego y dándose de bofetadas por los estúpidos que han sido y lo fácil que le hubiera sido, si en algún momento, hubieran hecho la siguiente súplica:
“Yo no creo en TI; pero si existes, ayúdame a encontrarTE”
Vicente no trabajó por los pobres, como un político, que muchas veces, lo hacen, porque, como por desgracia hay más pobres que ricos, siempre tienen más votos.
Vicente lo hizo porque en sus pobres, vio a Jesucristo y vivió al pie de la letra el consejo de su Maestro: ”Lo que hagáis por uno de estos mis pequeños, conmigo lo hacéis.”
Posiblemente, hasta haga milagros, sobre todo entre sus gentes.
Si la fe mueve montañas, también pueden conseguir favores del que tanto los protegió, aunque no esté en los altares porque no cabe en ninguna hornacina.
Ha muerto con el mismo físico con el que le conocí y ¿quién diría entonces que iba a realizar la obra que ha llevado a cabo, él, tan sencillo, tan humilde y sin grandes cualidades aparentes?. Así los escoge Dios para demostrar que es EL quien actúa.
¿Quién ha estado y está detrás de tantos hombres prepotentes, que queriendo cambiar el mundo, han hecho y están haciendo tanto mal y minando los cimientos de la humanidad? ¿Dios?. Ciertamente no.
Ignoro si abandonó la Compañía de Jesús por voluntad propia o forzado, dada la imposibilidad de aunar sus métodos de apostolado con la de sus superiores.
Puede que siempre haya tenido la duda de si la voluntad de Dios habría sido que siguiera el primer camino y no el segundo que eligió, o fue forzado a elegir, siempre creyéndolo todo de buena voluntad.
Creo que todo esto, ante la muerte, ha sido su “Noche Obscura del Alma” y lo pienso por las declaraciones que ha hecho el Padre Ángel García cuando le estaba administrando la Extremaunción:
“Lo que me dijo con los ojos, quedará para siempre entre Dios, Vicente y yo.”
Posiblemente con esa mirada querría decir, con toda la humildad que le caracterizaba: “Que Dios me perdone si encima me he equivocado” y no queriendo alegar todo el bien que había hecho por los demás.
Existe el siguiente testimonio propio: “Es verdad que ante el profundo misterio del bien y del mal, no vemos solución razonable. Por lo tanto, lo único que CERTIFICO es que la providencia EXISTE, y cuando me preguntan: ¿Cree Vd, en el Cielo?. Respondo: Si Dios lo quiere, yo también, y si no lo quiere, yo tampoco”
Valiosísimo testimonio que demuestra su profundísima fe y sobre todo el amor tan profundo que sentía por su Dios, porque aunque Dios no le concediera el Cielo, el LO seguiría amando.
Vivía los siguientes versos del poeta anónimo del siglo XVI.
“No me tienes que dar porque te quiera,
pues, aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera”.
Los que nunca sufrirán una “Noche oscura del alma” serán los que al no creer en Dios y por lo tanto no tener que rendir cuentas, aceptarán la muerte tranquilos, ignorando que posiblemente despierten, no a una noche obscura, sino a una eternidad en tinieblas dando palos de ciego y dándose de bofetadas por los estúpidos que han sido y lo fácil que le hubiera sido, si en algún momento, hubieran hecho la siguiente súplica:
“Yo no creo en TI; pero si existes, ayúdame a encontrarTE”
Vicente no trabajó por los pobres, como un político, que muchas veces, lo hacen, porque, como por desgracia hay más pobres que ricos, siempre tienen más votos.
Vicente lo hizo porque en sus pobres, vio a Jesucristo y vivió al pie de la letra el consejo de su Maestro: ”Lo que hagáis por uno de estos mis pequeños, conmigo lo hacéis.”
Posiblemente, hasta haga milagros, sobre todo entre sus gentes.
Si la fe mueve montañas, también pueden conseguir favores del que tanto los protegió, aunque no esté en los altares porque no cabe en ninguna hornacina.
viernes, 26 de junio de 2009
JUVENTUD DIVINO TESORO
Jesucristo, al joven del Evangelio, lo miró con amor. La juventud que es la más querida de Dios, pasa de El, aunque es verdad que de la juventud surgen más vocaciones religiosas que de otra etapa de la vida.
Entrar en la edad juvenil, es meterse en un torbellino de pasiones, sentimientos, ilusiones, proyectos, aventuras y, a veces, sin un rayo de luz, sin brújula y zarandeado por toda clase de reclamos y manipulaciones.
En la juventud es un continuo subir para luego bajar. En las grandes escaladas, tan difícil es subir como bajar. Cuanto más alto se sube, más se tardará en bajar. Al final de la bajada, estará la muerte. Si en la cumbre se habla con Dios, la bajada será de SU mano, si le damos la nuestra con amor.
Los jóvenes de todas las edades se han creído poseedores de la verdad y que sus mayores han vivido equivocados. También ellos llegarán a ser mayores.
Hoy día quien impone las normas es la juventud. Apenas se dejan aconsejar. Aceptan todas las modas, idolatran a sus cantantes y siguen todas las corrientes progresistas y revolucionarias.
El joven no suele hacer inversiones a largo plazo. Le es más fácil vivir al momento presente; pero si no le da a la vida una proyección de eternidad, pronto se le quedará corta. Si no camina bajo la sombra de lo transcendente, morirá bajo los rayos abrasadores de lo temporal.
El joven, con frecuencia, tiene a Dios recluido en libertad condicionada a que le dé cuanto LE pida caprichosamente y, aunque Dios nos parezca un pordiosero, en SUS manos vivimos, nos amamos, nos odiamos, sufrimos, gozamos, soñamos y morimos. Pocas veces levantamos los ojos para encontrarnos con los de Dios, que día y noche nos miran y esperan con tristeza que dejemos de clavarle los nuestros con insolencia.
Que nuestras lágrimas mojen sus manos resecas y curtidas de tanto bregar con nuestras rebeldías.
El joven debería dar a Dios su corazón,
las manos a los demás,
y para él, lo que Dios y los demás le quieran dar.
He aquí una trilogía existencial de un joven ideal.
Entrar en la edad juvenil, es meterse en un torbellino de pasiones, sentimientos, ilusiones, proyectos, aventuras y, a veces, sin un rayo de luz, sin brújula y zarandeado por toda clase de reclamos y manipulaciones.
En la juventud es un continuo subir para luego bajar. En las grandes escaladas, tan difícil es subir como bajar. Cuanto más alto se sube, más se tardará en bajar. Al final de la bajada, estará la muerte. Si en la cumbre se habla con Dios, la bajada será de SU mano, si le damos la nuestra con amor.
Los jóvenes de todas las edades se han creído poseedores de la verdad y que sus mayores han vivido equivocados. También ellos llegarán a ser mayores.
Hoy día quien impone las normas es la juventud. Apenas se dejan aconsejar. Aceptan todas las modas, idolatran a sus cantantes y siguen todas las corrientes progresistas y revolucionarias.
El joven no suele hacer inversiones a largo plazo. Le es más fácil vivir al momento presente; pero si no le da a la vida una proyección de eternidad, pronto se le quedará corta. Si no camina bajo la sombra de lo transcendente, morirá bajo los rayos abrasadores de lo temporal.
El joven, con frecuencia, tiene a Dios recluido en libertad condicionada a que le dé cuanto LE pida caprichosamente y, aunque Dios nos parezca un pordiosero, en SUS manos vivimos, nos amamos, nos odiamos, sufrimos, gozamos, soñamos y morimos. Pocas veces levantamos los ojos para encontrarnos con los de Dios, que día y noche nos miran y esperan con tristeza que dejemos de clavarle los nuestros con insolencia.
Que nuestras lágrimas mojen sus manos resecas y curtidas de tanto bregar con nuestras rebeldías.
El joven debería dar a Dios su corazón,
las manos a los demás,
y para él, lo que Dios y los demás le quieran dar.
He aquí una trilogía existencial de un joven ideal.
jueves, 25 de junio de 2009
DIOS ES EL GRAN MECENAS
Los grandes Mecenas han necesitado de sus protegidos para realizarse y pasar a la historia como benefactores.
Creo que los que tienen mucho dinero y les sobra, deben sentir una necesidad interior de hacer obras sociales y de caridad, no tanto por adquirir méritos ante Dios, los que sean creyentes, sino también porque se complementan, ya que el dinero no lo es todo.
Si sólo existiera un hombre en la tierra, jamás podría sentir amor, porque el AMOR, intrínsicamente es igual a DAR, y por eso el amor verdadero y pleno sólo se puede dar entre dos seres y entre dos corazones que laten al UNÍSONO.
Por eso Dios tiene necesidad de nosotros como receptores de su amor, si no existiéramos es porque Dios tampoco ha existido, puesto que la ESENCIA de Dios es el AMOR. Luego si existimos es porque Dios existe.
De todas formas, los humanos no somos imprescindible porque ¿Quién le niega a Dios la posibilidad de que haya creado otras criaturas, impensables para nosotros, como nos hubiera sido pensar en un Dinosaurio o una pulga, si no fuera porque los conocemos?
Aunque desconocemos esa posibilidad, de lo que si estamos seguros es de que Dios, según nuestra lógica, nos necesita para que nos pueda comunicar su esencia que no es otra que el AMOR y éste, por toda la eternidad.
Mientras llega ese final tan feliz, sepamos corresponder a ese amor con el nuestro para que se pueda dar un AMOR RECÍPROCO en este mundo, porque en el otro sólo habrá un solo AMOR UNIFICADO.
Creo que los que tienen mucho dinero y les sobra, deben sentir una necesidad interior de hacer obras sociales y de caridad, no tanto por adquirir méritos ante Dios, los que sean creyentes, sino también porque se complementan, ya que el dinero no lo es todo.
Si sólo existiera un hombre en la tierra, jamás podría sentir amor, porque el AMOR, intrínsicamente es igual a DAR, y por eso el amor verdadero y pleno sólo se puede dar entre dos seres y entre dos corazones que laten al UNÍSONO.
Por eso Dios tiene necesidad de nosotros como receptores de su amor, si no existiéramos es porque Dios tampoco ha existido, puesto que la ESENCIA de Dios es el AMOR. Luego si existimos es porque Dios existe.
De todas formas, los humanos no somos imprescindible porque ¿Quién le niega a Dios la posibilidad de que haya creado otras criaturas, impensables para nosotros, como nos hubiera sido pensar en un Dinosaurio o una pulga, si no fuera porque los conocemos?
Aunque desconocemos esa posibilidad, de lo que si estamos seguros es de que Dios, según nuestra lógica, nos necesita para que nos pueda comunicar su esencia que no es otra que el AMOR y éste, por toda la eternidad.
Mientras llega ese final tan feliz, sepamos corresponder a ese amor con el nuestro para que se pueda dar un AMOR RECÍPROCO en este mundo, porque en el otro sólo habrá un solo AMOR UNIFICADO.
miércoles, 24 de junio de 2009
UN CATÓLICO PUEDE SER INTELECTUAL
Algunos ateos que se autodefinen como intelectuales, suelen pensar o decir que un católico no puede ser intelectual. Tal afirmación, o es arbitraria, pretenciosa, o realmente tiene un fondo de razón, aunque falso.
Si le pedimos a los que hacen tales afirmaciones que nos den una definición objetiva, posiblemente nos den una subjetiva que habrá tantas cuantos se consideren intelectuales.
Intelectual, viene del verbo latino "intelligere" que está compuesto del prefijo latino "Inter" que significa "muy adentro" y del verbo "legere" que significa "mirar con atención" "examinar" "comprensión plena". Si aceptamos esta definición. ¿Es que un católico no puede entender en profundidad las letras y las ciencias?
Ahora bien, si sólo consideramos intelectual al que sea capaz de crear o decir algo monstruoso, carente de verosimilitud, conduzca al engaño, o vaya claramente contra las Leyes Divinas o naturales, aquí si que no puede haber ningún intelectual que se confiese católico, porque no sería consecuente en sus manifestaciones culturales y de pensamiento con lo que la naturaleza ha ordenado y Dios ha revelado. No puede pensar y menos decir lo que le venga en gana con tal de protagonizarse y pasar como un creador, cuando puede que sea un destructor.
Es verdad que algunos intelectuales ateos han creado monstruos que con el tiempo han tomado carta de ciudadanía; pero cuántas ideas han lanzado que están socavando los cimientos de la presente y futura civilización.
Posiblemente en el ateísmo se puedan dar más pensadores, porque al no tener límites al, pensar o decir, el campo de actuación es casi infinito; pero precisamente en esa falta de límites, está su carencia de fecundidad, vigor y perpetuidad. Quitad a un río sus márgenes que lo encauzan y todo lo inundará, terminando su misión controlada y benéfica.
Es más fácil crear seres imaginarios o reales anárquicos que civilizados y con todos sus movimientos previstos. La aventura es positiva si sale bien; pero puede ser irreversible si fracasa.
El mundo tiene que seguir progresando; pero que nadie le fuerce el ritmo y mucho menos que la meta en un callejón sin salida, ni tampoco que lo frene demasiado. Hay que reflexionar mucho en lo que se piensa y se dice.
Que el intelectual católico sepa, sin complejos, acercarse más a los límites que le marcan las Leyes Divinas y naturales. Posiblemente descubra que tales límites están más allá y pueda otear nuevos panoramas y rutas para una sociedad más libre y responsable.
Si le pedimos a los que hacen tales afirmaciones que nos den una definición objetiva, posiblemente nos den una subjetiva que habrá tantas cuantos se consideren intelectuales.
Intelectual, viene del verbo latino "intelligere" que está compuesto del prefijo latino "Inter" que significa "muy adentro" y del verbo "legere" que significa "mirar con atención" "examinar" "comprensión plena". Si aceptamos esta definición. ¿Es que un católico no puede entender en profundidad las letras y las ciencias?
Ahora bien, si sólo consideramos intelectual al que sea capaz de crear o decir algo monstruoso, carente de verosimilitud, conduzca al engaño, o vaya claramente contra las Leyes Divinas o naturales, aquí si que no puede haber ningún intelectual que se confiese católico, porque no sería consecuente en sus manifestaciones culturales y de pensamiento con lo que la naturaleza ha ordenado y Dios ha revelado. No puede pensar y menos decir lo que le venga en gana con tal de protagonizarse y pasar como un creador, cuando puede que sea un destructor.
Es verdad que algunos intelectuales ateos han creado monstruos que con el tiempo han tomado carta de ciudadanía; pero cuántas ideas han lanzado que están socavando los cimientos de la presente y futura civilización.
Posiblemente en el ateísmo se puedan dar más pensadores, porque al no tener límites al, pensar o decir, el campo de actuación es casi infinito; pero precisamente en esa falta de límites, está su carencia de fecundidad, vigor y perpetuidad. Quitad a un río sus márgenes que lo encauzan y todo lo inundará, terminando su misión controlada y benéfica.
Es más fácil crear seres imaginarios o reales anárquicos que civilizados y con todos sus movimientos previstos. La aventura es positiva si sale bien; pero puede ser irreversible si fracasa.
El mundo tiene que seguir progresando; pero que nadie le fuerce el ritmo y mucho menos que la meta en un callejón sin salida, ni tampoco que lo frene demasiado. Hay que reflexionar mucho en lo que se piensa y se dice.
Que el intelectual católico sepa, sin complejos, acercarse más a los límites que le marcan las Leyes Divinas y naturales. Posiblemente descubra que tales límites están más allá y pueda otear nuevos panoramas y rutas para una sociedad más libre y responsable.
martes, 23 de junio de 2009
LOS ROPAJES y la IGLESIA
La misión más importante e ineludible del ropaje, además de cubrir nuestra desnudez, es, unas veces ocultar nuestras deformidades corporales y otras realzar su belleza, véanse ciertos desfiles de modelos, no todos, por cierto, pero ningún vestido o traje, por muy bello y ostente famosa marca, podrá cambiar nuestro cuerpo.
Las modas que cambian y se repiten como las estaciones meteorológicas son imprescindibles e imprevisibles; pero necesarias, hasta cierto punto y jamás pueden olvidar que su principal cometido es cubrir nuestras vergüenzas, cosa que, a veces, no lo hacen del todo.
Todas las modas son discutibles y discutidas pero se imponen y arrollan en su tiempo.
Muchas normas y costumbres que predica la Iglesia, son como el ropaje del espíritu, que puede que en unos tiempos sean de un modo o de otro; pero siempre lo que pretenden es cubrir y proteger el espíritu, que es lo fundamental y no puede cambiar.
Muchos abandonan la Iglesia porque no están de acuerdo con sus normas, que por otra parte son necesarias para mantener lo esencial.
Algunos dicen que sus normas asfixian y están anticuadas, olvidando o ignorando que la Iglesia, que es universal y en su seno se congregan muchos pueblos y culturas, no tiene más remedio que ofrecer, nunca imponer, ciertos comportamientos generales y un tanto exigentes, porque si “nos dan la mano, nos tomamos el brazo”. Así actuamos los humanos.
Para eso están los sacerdotes y los médicos, para aplicar, en cada caso, el consejo y la medicina más adecuada. Tan peligroso es para el cuerpo, medicarse sin receta, como para el espíritu, hacer “de su capa un sayo” con todo lo que aconseja la Iglesia.
Puede que le esté sucediendo hoy día a la Iglesia, es que, dados los ataques continuos que está recibiendo de ciertos sectores por discrepar de su ideología y al tener que defenderse, no le queda mucho tiempo para prepararse, predicar y enseñar el Evangelio y robustecer el espíritu fortaleciendo sus raíces que no son otras que las enseñanzas de Jesucristo, haciéndolo de un modo inteligible, ameno y que despierte AMOR a Jesús y su doctrina.
Las modas que cambian y se repiten como las estaciones meteorológicas son imprescindibles e imprevisibles; pero necesarias, hasta cierto punto y jamás pueden olvidar que su principal cometido es cubrir nuestras vergüenzas, cosa que, a veces, no lo hacen del todo.
Todas las modas son discutibles y discutidas pero se imponen y arrollan en su tiempo.
Muchas normas y costumbres que predica la Iglesia, son como el ropaje del espíritu, que puede que en unos tiempos sean de un modo o de otro; pero siempre lo que pretenden es cubrir y proteger el espíritu, que es lo fundamental y no puede cambiar.
Muchos abandonan la Iglesia porque no están de acuerdo con sus normas, que por otra parte son necesarias para mantener lo esencial.
Algunos dicen que sus normas asfixian y están anticuadas, olvidando o ignorando que la Iglesia, que es universal y en su seno se congregan muchos pueblos y culturas, no tiene más remedio que ofrecer, nunca imponer, ciertos comportamientos generales y un tanto exigentes, porque si “nos dan la mano, nos tomamos el brazo”. Así actuamos los humanos.
Para eso están los sacerdotes y los médicos, para aplicar, en cada caso, el consejo y la medicina más adecuada. Tan peligroso es para el cuerpo, medicarse sin receta, como para el espíritu, hacer “de su capa un sayo” con todo lo que aconseja la Iglesia.
Puede que le esté sucediendo hoy día a la Iglesia, es que, dados los ataques continuos que está recibiendo de ciertos sectores por discrepar de su ideología y al tener que defenderse, no le queda mucho tiempo para prepararse, predicar y enseñar el Evangelio y robustecer el espíritu fortaleciendo sus raíces que no son otras que las enseñanzas de Jesucristo, haciéndolo de un modo inteligible, ameno y que despierte AMOR a Jesús y su doctrina.
lunes, 22 de junio de 2009
EL BIG BANG INDIVIDUAL
La teoría del Big Bang o del Universo en Expansión, ya está aceptada por casi todo los científicos; pero no todos están de acuerdo en que llegará un momento en que empiece a contraerse.
No se puede negar la posibilidad de que esa expansión, al llegar a su límite, retroceda o se extinga.
El Universo no es un Infinito Absoluto, como lo es Dios, sino que es un Infinito Sincategoremático, o sea, que desconocemos si tendrá un final y cómo podrá ser.
En cualquier caso, sería como el rebotar de una pelota contra una pared y dada la velocidad que lleva esa expansión, retrocedería y se extinguiría como comenzó y por lo tanto sólo quedaría Dios, sus ángeles y los humanos que hubieran sabido y querido vivir mas con el espíritu que con el cuerpo. (Esto es Ciencia y Teología de ficción).
Sólo Dios puede crear de la nada o extinguirla. El hombre no crea de la nada, todo lo transforma y por la ley de la Entropía nada se extingue.
Por la teoría del Hilemorfismo la materia puede ser dividida, en teoría, hasta el infinito y nunca desaparece del todo porque sería volverla a la nada, cosa que sólo lo puede hacer Dios.
Nosotros nacemos también por un Big Bang o Una Vida en Expansión en la que nos vamos desarrollando y todos a la misma velocidad de los años cumplidos, hasta que llegamos a la cumbre de nuestra vida, y al tocar techo, notamos que nos vamos desinflando y a veces a más velocidad que en el desarrollo.
Para los que no crean en Dios ni en la otra vida, dirán que todo esto demuestra que nosotros volveremos a la nada, como es posible que le pase a la materia.
Para los creyentes todas estas teorías nos demuestran que al no ser sólo materia sino también espíritu y creados a imagen y semejanza de Dios, se nos aplicará la Ley de la Entropía y no desapareceremos sino que seremos transformados en espíritus puros.
Leamos lo que dejó escrito San Pablo a los Corintios cap.15:
“En un instante, en un abrir y cerrar de ojos, los muertos resucitarán incorruptos, y nosotros seremos TRANSFORMADOS.”
Por la ley del Hilemorfismo nos convertiremos en algo infinito y eterno para bien o para mal.
No se puede negar la posibilidad de que esa expansión, al llegar a su límite, retroceda o se extinga.
El Universo no es un Infinito Absoluto, como lo es Dios, sino que es un Infinito Sincategoremático, o sea, que desconocemos si tendrá un final y cómo podrá ser.
En cualquier caso, sería como el rebotar de una pelota contra una pared y dada la velocidad que lleva esa expansión, retrocedería y se extinguiría como comenzó y por lo tanto sólo quedaría Dios, sus ángeles y los humanos que hubieran sabido y querido vivir mas con el espíritu que con el cuerpo. (Esto es Ciencia y Teología de ficción).
Sólo Dios puede crear de la nada o extinguirla. El hombre no crea de la nada, todo lo transforma y por la ley de la Entropía nada se extingue.
Por la teoría del Hilemorfismo la materia puede ser dividida, en teoría, hasta el infinito y nunca desaparece del todo porque sería volverla a la nada, cosa que sólo lo puede hacer Dios.
Nosotros nacemos también por un Big Bang o Una Vida en Expansión en la que nos vamos desarrollando y todos a la misma velocidad de los años cumplidos, hasta que llegamos a la cumbre de nuestra vida, y al tocar techo, notamos que nos vamos desinflando y a veces a más velocidad que en el desarrollo.
Para los que no crean en Dios ni en la otra vida, dirán que todo esto demuestra que nosotros volveremos a la nada, como es posible que le pase a la materia.
Para los creyentes todas estas teorías nos demuestran que al no ser sólo materia sino también espíritu y creados a imagen y semejanza de Dios, se nos aplicará la Ley de la Entropía y no desapareceremos sino que seremos transformados en espíritus puros.
Leamos lo que dejó escrito San Pablo a los Corintios cap.15:
“En un instante, en un abrir y cerrar de ojos, los muertos resucitarán incorruptos, y nosotros seremos TRANSFORMADOS.”
Por la ley del Hilemorfismo nos convertiremos en algo infinito y eterno para bien o para mal.
sábado, 20 de junio de 2009
¿QUEREMOS CONVIVIR O MALVIVIR?
“La paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da os la doy yo” Palabras de Jesucristo a sus discípulos. (Jn.cap.14).
Si no somos capaces de vivir en convivencia, no nos podremos quejar si estamos siempre en guerra.
Si ansiamos la paz y no queremos estar condenados a un malvivir, luchemos para que siempre reine la paz que no es otra que la convivencia.
Nos pongamos como nos pongamos, estamos condenados a convivir, porque Dios quiso que “Nos amásemos y nos amasémos.” Ley de vida; pero para que ese amasarse sea llevadero, hay que saber renunciar a mucha cosas.
Saber y querer perdonar “Hasta setenta veces siete” como Jesucristo le dijo a San Pedro, lo que significa que prácticamente siempre hay que perdonar, y si ha sido calumniado, despreciado, o injuriado, que no lo tenga en cuenta, que pase de todo como si no fuera con él. Difícil comportamiento.
El que haga esto, sufrirá; pero es el precio que tiene que pagar para ganar en tranquilidad. Que lo medite, compare y se dará cuenta, que en muchos casos, se gana más haciendo oídos sordos. Y Se diga aquello: “Ande yo caliente y ríase la gente”.
Jamás vengarse porque la VENGANZA de los hombres buenos, es perdonar. Unamuno lo dijo así: “El perdón es la venganza de los hombres buenos”.
Si queremos ser hombres buenos y vivir tranquilos, lo mejor es no vengarse nunca, porque la venganza no puede aumentar la felicidad, a lo sumo decir: ya me he vengado, con lo que se satisface un rencor u odio que nuca puede reparar el daño inflingido y casi seguro una posible replica y por lo tanto una guerra con la sociedad, con los vecinos, con los compañeros de trabajo, con los propios familiares etc,etc,
Existen muchas pequeñas, solapadas y sutiles venganzas intencionadas o no; pero que pueden provocar una guerra fría, corta o larga.
Si alguien, en broma o en serio, suelta una palabrita con la que pueda herir a otra persona, puede provocar dos reacciones:
Que se dé por ofendida, se la guarde y a la primera de cambio, se la devuelve. Se armó la guerra declarada o soterrada; pero que mina la convivencia.
Que la ofendida, aguante y nuca se vengue, o la que ha ofendido, pida perdón y entonces la convivencia será muy cordial y duradera.
Para todo esto tenemos que tener muy presente y recordar lo que rezamos en el Padre Nuestro cuando decimos; “Perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden” o aquello otro “No quieras para los demás lo que no quieras para ti” o “Con la misma medida que midáis seréis medidos.” Todo de difícil cumplimiento; pero si no se cumple, será peor, el tiempo lo dirá.
Si no somos capaces de vivir en convivencia, no nos podremos quejar si estamos siempre en guerra.
Si ansiamos la paz y no queremos estar condenados a un malvivir, luchemos para que siempre reine la paz que no es otra que la convivencia.
Nos pongamos como nos pongamos, estamos condenados a convivir, porque Dios quiso que “Nos amásemos y nos amasémos.” Ley de vida; pero para que ese amasarse sea llevadero, hay que saber renunciar a mucha cosas.
Saber y querer perdonar “Hasta setenta veces siete” como Jesucristo le dijo a San Pedro, lo que significa que prácticamente siempre hay que perdonar, y si ha sido calumniado, despreciado, o injuriado, que no lo tenga en cuenta, que pase de todo como si no fuera con él. Difícil comportamiento.
El que haga esto, sufrirá; pero es el precio que tiene que pagar para ganar en tranquilidad. Que lo medite, compare y se dará cuenta, que en muchos casos, se gana más haciendo oídos sordos. Y Se diga aquello: “Ande yo caliente y ríase la gente”.
Jamás vengarse porque la VENGANZA de los hombres buenos, es perdonar. Unamuno lo dijo así: “El perdón es la venganza de los hombres buenos”.
Si queremos ser hombres buenos y vivir tranquilos, lo mejor es no vengarse nunca, porque la venganza no puede aumentar la felicidad, a lo sumo decir: ya me he vengado, con lo que se satisface un rencor u odio que nuca puede reparar el daño inflingido y casi seguro una posible replica y por lo tanto una guerra con la sociedad, con los vecinos, con los compañeros de trabajo, con los propios familiares etc,etc,
Existen muchas pequeñas, solapadas y sutiles venganzas intencionadas o no; pero que pueden provocar una guerra fría, corta o larga.
Si alguien, en broma o en serio, suelta una palabrita con la que pueda herir a otra persona, puede provocar dos reacciones:
Que se dé por ofendida, se la guarde y a la primera de cambio, se la devuelve. Se armó la guerra declarada o soterrada; pero que mina la convivencia.
Que la ofendida, aguante y nuca se vengue, o la que ha ofendido, pida perdón y entonces la convivencia será muy cordial y duradera.
Para todo esto tenemos que tener muy presente y recordar lo que rezamos en el Padre Nuestro cuando decimos; “Perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden” o aquello otro “No quieras para los demás lo que no quieras para ti” o “Con la misma medida que midáis seréis medidos.” Todo de difícil cumplimiento; pero si no se cumple, será peor, el tiempo lo dirá.
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