domingo, 28 de junio de 2009

LA NOCHE OBSCURA DE VICENTE FERRER

Fui compañero de Vicente Ferrer cuando estudiábamos filosofía en San Cugat del Vallés (Barcelona), el años 1.951, un año antes de que lo enviaran a la Misión de la India.

Ha muerto con el mismo físico con el que le conocí y ¿quién diría entonces que iba a realizar la obra que ha llevado a cabo, él, tan sencillo, tan humilde y sin grandes cualidades aparentes?. Así los escoge Dios para demostrar que es EL quien actúa.

¿Quién ha estado y está detrás de tantos hombres prepotentes, que queriendo cambiar el mundo, han hecho y están haciendo tanto mal y minando los cimientos de la humanidad? ¿Dios?. Ciertamente no.

Ignoro si abandonó la Compañía de Jesús por voluntad propia o forzado, dada la imposibilidad de aunar sus métodos de apostolado con la de sus superiores.

Puede que siempre haya tenido la duda de si la voluntad de Dios habría sido que siguiera el primer camino y no el segundo que eligió, o fue forzado a elegir, siempre creyéndolo todo de buena voluntad.

Creo que todo esto, ante la muerte, ha sido su “Noche Obscura del Alma” y lo pienso por las declaraciones que ha hecho el Padre Ángel García cuando le estaba administrando la Extremaunción:

“Lo que me dijo con los ojos, quedará para siempre entre Dios, Vicente y yo.”

Posiblemente con esa mirada querría decir, con toda la humildad que le caracterizaba: “Que Dios me perdone si encima me he equivocado” y no queriendo alegar todo el bien que había hecho por los demás.

Existe el siguiente testimonio propio: “Es verdad que ante el profundo misterio del bien y del mal, no vemos solución razonable. Por lo tanto, lo único que CERTIFICO es que la providencia EXISTE, y cuando me preguntan: ¿Cree Vd, en el Cielo?. Respondo: Si Dios lo quiere, yo también, y si no lo quiere, yo tampoco”

Valiosísimo testimonio que demuestra su profundísima fe y sobre todo el amor tan profundo que sentía por su Dios, porque aunque Dios no le concediera el Cielo, el LO seguiría amando.

Vivía los siguientes versos del poeta anónimo del siglo XVI.

“No me tienes que dar porque te quiera,
pues, aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera”.

Los que nunca sufrirán una “Noche oscura del alma” serán los que al no creer en Dios y por lo tanto no tener que rendir cuentas, aceptarán la muerte tranquilos, ignorando que posiblemente despierten, no a una noche obscura, sino a una eternidad en tinieblas dando palos de ciego y dándose de bofetadas por los estúpidos que han sido y lo fácil que le hubiera sido, si en algún momento, hubieran hecho la siguiente súplica:

“Yo no creo en TI; pero si existes, ayúdame a encontrarTE”

Vicente no trabajó por los pobres, como un político, que muchas veces, lo hacen, porque, como por desgracia hay más pobres que ricos, siempre tienen más votos.

Vicente lo hizo porque en sus pobres, vio a Jesucristo y vivió al pie de la letra el consejo de su Maestro: ”Lo que hagáis por uno de estos mis pequeños, conmigo lo hacéis.”

Posiblemente, hasta haga milagros, sobre todo entre sus gentes.

Si la fe mueve montañas, también pueden conseguir favores del que tanto los protegió, aunque no esté en los altares porque no cabe en ninguna hornacina.

viernes, 26 de junio de 2009

JUVENTUD DIVINO TESORO

Jesucristo, al joven del Evangelio, lo miró con amor. La juventud que es la más querida de Dios, pasa de El, aunque es verdad que de la juventud surgen más vocaciones religiosas que de otra etapa de la vida.

Entrar en la edad juvenil, es meterse en un torbellino de pasiones, sentimientos, ilusiones, proyectos, aventuras y, a veces, sin un rayo de luz, sin brújula y zarandeado por toda clase de reclamos y manipulaciones.

En la juventud es un continuo subir para luego bajar. En las grandes escaladas, tan difícil es subir como bajar. Cuanto más alto se sube, más se tardará en bajar. Al final de la bajada, estará la muerte. Si en la cumbre se habla con Dios, la bajada será de SU mano, si le damos la nuestra con amor.

Los jóvenes de todas las edades se han creído poseedores de la verdad y que sus mayores han vivido equivocados. También ellos llegarán a ser mayores.

Hoy día quien impone las normas es la juventud. Apenas se dejan aconsejar. Aceptan todas las modas, idolatran a sus cantantes y siguen todas las corrientes progresistas y revolucionarias.

El joven no suele hacer inversiones a largo plazo. Le es más fácil vivir al momento presente; pero si no le da a la vida una proyección de eternidad, pronto se le quedará corta. Si no camina bajo la sombra de lo transcendente, morirá bajo los rayos abrasadores de lo temporal.

El joven, con frecuencia, tiene a Dios recluido en libertad condicionada a que le dé cuanto LE pida caprichosamente y, aunque Dios nos parezca un pordiosero, en SUS manos vivimos, nos amamos, nos odiamos, sufrimos, gozamos, soñamos y morimos. Pocas veces levantamos los ojos para encontrarnos con los de Dios, que día y noche nos miran y esperan con tristeza que dejemos de clavarle los nuestros con insolencia.

Que nuestras lágrimas mojen sus manos resecas y curtidas de tanto bregar con nuestras rebeldías.

El joven debería dar a Dios su corazón,
las manos a los demás,
y para él, lo que Dios y los demás le quieran dar.

He aquí una trilogía existencial de un joven ideal.

jueves, 25 de junio de 2009

DIOS ES EL GRAN MECENAS

Los grandes Mecenas han necesitado de sus protegidos para realizarse y pasar a la historia como benefactores.

Creo que los que tienen mucho dinero y les sobra, deben sentir una necesidad interior de hacer obras sociales y de caridad, no tanto por adquirir méritos ante Dios, los que sean creyentes, sino también porque se complementan, ya que el dinero no lo es todo.

Si sólo existiera un hombre en la tierra, jamás podría sentir amor, porque el AMOR, intrínsicamente es igual a DAR, y por eso el amor verdadero y pleno sólo se puede dar entre dos seres y entre dos corazones que laten al UNÍSONO.

Por eso Dios tiene necesidad de nosotros como receptores de su amor, si no existiéramos es porque Dios tampoco ha existido, puesto que la ESENCIA de Dios es el AMOR. Luego si existimos es porque Dios existe.

De todas formas, los humanos no somos imprescindible porque ¿Quién le niega a Dios la posibilidad de que haya creado otras criaturas, impensables para nosotros, como nos hubiera sido pensar en un Dinosaurio o una pulga, si no fuera porque los conocemos?

Aunque desconocemos esa posibilidad, de lo que si estamos seguros es de que Dios, según nuestra lógica, nos necesita para que nos pueda comunicar su esencia que no es otra que el AMOR y éste, por toda la eternidad.

Mientras llega ese final tan feliz, sepamos corresponder a ese amor con el nuestro para que se pueda dar un AMOR RECÍPROCO en este mundo, porque en el otro sólo habrá un solo AMOR UNIFICADO.

miércoles, 24 de junio de 2009

UN CATÓLICO PUEDE SER INTELECTUAL

Algunos ateos que se autodefinen como intelectuales, suelen pensar o decir que un católico no puede ser intelectual. Tal afirmación, o es arbitraria, pretenciosa, o realmente tiene un fondo de razón, aunque falso.

Si le pedimos a los que hacen tales afirmaciones que nos den una definición objetiva, posiblemente nos den una subjetiva que habrá tantas cuantos se consideren intelectuales.

Intelectual, viene del verbo latino "intelligere" que está compuesto del prefijo latino "Inter" que significa "muy adentro" y del verbo "legere" que significa "mirar con atención" "examinar" "comprensión plena". Si aceptamos esta definición. ¿Es que un católico no puede entender en profundidad las letras y las ciencias?

Ahora bien, si sólo consideramos intelectual al que sea capaz de crear o decir algo monstruoso, carente de verosimilitud, conduzca al engaño, o vaya claramente contra las Leyes Divinas o naturales, aquí si que no puede haber ningún intelectual que se confiese católico, porque no sería consecuente en sus manifestaciones culturales y de pensamiento con lo que la naturaleza ha ordenado y Dios ha revelado. No puede pensar y menos decir lo que le venga en gana con tal de protagonizarse y pasar como un creador, cuando puede que sea un destructor.

Es verdad que algunos intelectuales ateos han creado monstruos que con el tiempo han tomado carta de ciudadanía; pero cuántas ideas han lanzado que están socavando los cimientos de la presente y futura civilización.

Posiblemente en el ateísmo se puedan dar más pensadores, porque al no tener límites al, pensar o decir, el campo de actuación es casi infinito; pero precisamente en esa falta de límites, está su carencia de fecundidad, vigor y perpetuidad. Quitad a un río sus márgenes que lo encauzan y todo lo inundará, terminando su misión controlada y benéfica.

Es más fácil crear seres imaginarios o reales anárquicos que civilizados y con todos sus movimientos previstos. La aventura es positiva si sale bien; pero puede ser irreversible si fracasa.

El mundo tiene que seguir progresando; pero que nadie le fuerce el ritmo y mucho menos que la meta en un callejón sin salida, ni tampoco que lo frene demasiado. Hay que reflexionar mucho en lo que se piensa y se dice.

Que el intelectual católico sepa, sin complejos, acercarse más a los límites que le marcan las Leyes Divinas y naturales. Posiblemente descubra que tales límites están más allá y pueda otear nuevos panoramas y rutas para una sociedad más libre y responsable.

martes, 23 de junio de 2009

LOS ROPAJES y la IGLESIA

La misión más importante e ineludible del ropaje, además de cubrir nuestra desnudez, es, unas veces ocultar nuestras deformidades corporales y otras realzar su belleza, véanse ciertos desfiles de modelos, no todos, por cierto, pero ningún vestido o traje, por muy bello y ostente famosa marca, podrá cambiar nuestro cuerpo.

Las modas que cambian y se repiten como las estaciones meteorológicas son imprescindibles e imprevisibles; pero necesarias, hasta cierto punto y jamás pueden olvidar que su principal cometido es cubrir nuestras vergüenzas, cosa que, a veces, no lo hacen del todo.

Todas las modas son discutibles y discutidas pero se imponen y arrollan en su tiempo.

Muchas normas y costumbres que predica la Iglesia, son como el ropaje del espíritu, que puede que en unos tiempos sean de un modo o de otro; pero siempre lo que pretenden es cubrir y proteger el espíritu, que es lo fundamental y no puede cambiar.

Muchos abandonan la Iglesia porque no están de acuerdo con sus normas, que por otra parte son necesarias para mantener lo esencial.

Algunos dicen que sus normas asfixian y están anticuadas, olvidando o ignorando que la Iglesia, que es universal y en su seno se congregan muchos pueblos y culturas, no tiene más remedio que ofrecer, nunca imponer, ciertos comportamientos generales y un tanto exigentes, porque si “nos dan la mano, nos tomamos el brazo”. Así actuamos los humanos.

Para eso están los sacerdotes y los médicos, para aplicar, en cada caso, el consejo y la medicina más adecuada. Tan peligroso es para el cuerpo, medicarse sin receta, como para el espíritu, hacer “de su capa un sayo” con todo lo que aconseja la Iglesia.

Puede que le esté sucediendo hoy día a la Iglesia, es que, dados los ataques continuos que está recibiendo de ciertos sectores por discrepar de su ideología y al tener que defenderse, no le queda mucho tiempo para prepararse, predicar y enseñar el Evangelio y robustecer el espíritu fortaleciendo sus raíces que no son otras que las enseñanzas de Jesucristo, haciéndolo de un modo inteligible, ameno y que despierte AMOR a Jesús y su doctrina.

lunes, 22 de junio de 2009

EL BIG BANG INDIVIDUAL

La teoría del Big Bang o del Universo en Expansión, ya está aceptada por casi todo los científicos; pero no todos están de acuerdo en que llegará un momento en que empiece a contraerse.

No se puede negar la posibilidad de que esa expansión, al llegar a su límite, retroceda o se extinga.

El Universo no es un Infinito Absoluto, como lo es Dios, sino que es un Infinito Sincategoremático, o sea, que desconocemos si tendrá un final y cómo podrá ser.

En cualquier caso, sería como el rebotar de una pelota contra una pared y dada la velocidad que lleva esa expansión, retrocedería y se extinguiría como comenzó y por lo tanto sólo quedaría Dios, sus ángeles y los humanos que hubieran sabido y querido vivir mas con el espíritu que con el cuerpo. (Esto es Ciencia y Teología de ficción).

Sólo Dios puede crear de la nada o extinguirla. El hombre no crea de la nada, todo lo transforma y por la ley de la Entropía nada se extingue.

Por la teoría del Hilemorfismo la materia puede ser dividida, en teoría, hasta el infinito y nunca desaparece del todo porque sería volverla a la nada, cosa que sólo lo puede hacer Dios.

Nosotros nacemos también por un Big Bang o Una Vida en Expansión en la que nos vamos desarrollando y todos a la misma velocidad de los años cumplidos, hasta que llegamos a la cumbre de nuestra vida, y al tocar techo, notamos que nos vamos desinflando y a veces a más velocidad que en el desarrollo.

Para los que no crean en Dios ni en la otra vida, dirán que todo esto demuestra que nosotros volveremos a la nada, como es posible que le pase a la materia.

Para los creyentes todas estas teorías nos demuestran que al no ser sólo materia sino también espíritu y creados a imagen y semejanza de Dios, se nos aplicará la Ley de la Entropía y no desapareceremos sino que seremos transformados en espíritus puros.

Leamos lo que dejó escrito San Pablo a los Corintios cap.15:
“En un instante, en un abrir y cerrar de ojos, los muertos resucitarán incorruptos, y nosotros seremos TRANSFORMADOS.”

Por la ley del Hilemorfismo nos convertiremos en algo infinito y eterno para bien o para mal.

sábado, 20 de junio de 2009

¿QUEREMOS CONVIVIR O MALVIVIR?

“La paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da os la doy yo” Palabras de Jesucristo a sus discípulos. (Jn.cap.14).

Si no somos capaces de vivir en convivencia, no nos podremos quejar si estamos siempre en guerra.

Si ansiamos la paz y no queremos estar condenados a un malvivir, luchemos para que siempre reine la paz que no es otra que la convivencia.

Nos pongamos como nos pongamos, estamos condenados a convivir, porque Dios quiso que “Nos amásemos y nos amasémos.” Ley de vida; pero para que ese amasarse sea llevadero, hay que saber renunciar a mucha cosas.

Saber y querer perdonar “Hasta setenta veces siete” como Jesucristo le dijo a San Pedro, lo que significa que prácticamente siempre hay que perdonar, y si ha sido calumniado, despreciado, o injuriado, que no lo tenga en cuenta, que pase de todo como si no fuera con él. Difícil comportamiento.

El que haga esto, sufrirá; pero es el precio que tiene que pagar para ganar en tranquilidad. Que lo medite, compare y se dará cuenta, que en muchos casos, se gana más haciendo oídos sordos. Y Se diga aquello: “Ande yo caliente y ríase la gente”.

Jamás vengarse porque la VENGANZA de los hombres buenos, es perdonar. Unamuno lo dijo así: “El perdón es la venganza de los hombres buenos”.

Si queremos ser hombres buenos y vivir tranquilos, lo mejor es no vengarse nunca, porque la venganza no puede aumentar la felicidad, a lo sumo decir: ya me he vengado, con lo que se satisface un rencor u odio que nuca puede reparar el daño inflingido y casi seguro una posible replica y por lo tanto una guerra con la sociedad, con los vecinos, con los compañeros de trabajo, con los propios familiares etc,etc,

Existen muchas pequeñas, solapadas y sutiles venganzas intencionadas o no; pero que pueden provocar una guerra fría, corta o larga.

Si alguien, en broma o en serio, suelta una palabrita con la que pueda herir a otra persona, puede provocar dos reacciones:

Que se dé por ofendida, se la guarde y a la primera de cambio, se la devuelve. Se armó la guerra declarada o soterrada; pero que mina la convivencia.

Que la ofendida, aguante y nuca se vengue, o la que ha ofendido, pida perdón y entonces la convivencia será muy cordial y duradera.

Para todo esto tenemos que tener muy presente y recordar lo que rezamos en el Padre Nuestro cuando decimos; “Perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden” o aquello otro “No quieras para los demás lo que no quieras para ti” o “Con la misma medida que midáis seréis medidos.” Todo de difícil cumplimiento; pero si no se cumple, será peor, el tiempo lo dirá.

viernes, 19 de junio de 2009

UN HOMBRE INVISIBLE

¿A quién no le gustaría ser invisible? para poder pasar desapercibido en muchas ocasiones y sobre todo para estar presente entre ciertas personas y circunstancias en las que uno tiene sospechas de que se le despelleja vivo.

Gracias a Dios esto no puede suceder porque la convivencia sería un infierno. Aguantémonos como estamos.

Jesucristo fue y es el único hombre invisible.

Alguien puede decir que si nadie presenció el mismo momento de la Resurrección, no se produjo tal acto. Tampoco se presencia el momento físico de la muerte de alguien, ni muchos padres el momento del nacimiento de su hijo.

Lo que les hicieron decir a los guardianes de que cuando ellos estaban dormidos, se llevaron a Jesús sus discípulos, es de lo más contradictorio. ¿Cómo lo pudieron ver si estaban dormidos?

Ninguno de sus discípulos se merecía presenciar tan sublime acontecimiento, puesto que lo abandonaron, lo negaron, y perdieron la FE en EL.

Como los cuerpos GLORIOSOS no impresionan la retina del ojo humano, los Apóstoles vieron después a Jesucristo, no con los ojos del cuerpo, sino con los ojos de la FE, como dijo Santo Tomas de Aquino, aunque más tarde en sus distintas apariciones, hasta lo pudieron tocar.

Si Pilato hubiera estado en el lugar en que Jesús se apareció a sus apóstoles, no habría visto nada. HACÍA FALTA FE. Conocer la Resurrección equivale a creerla.

Jesucristo antes de morir le dijo a sus discípulos: “Dentro de poco el mundo ya no me verá; pero vosotros sí me veréis, porque yo vivo y también vosotros viviréis” (Jn.14).

Al tener Jesucristo resucitado un cuerpo glorioso era completamente invisible, y por eso los discípulos de Emaus no lo reconocieron hasta que no se les abrieron los OJOS DE LA FE al partir el pan. La Magdalena no LO reconoció, teniéndolo a su lado, hasta que no recobró la fe al oír su voz preguntándole por qué lloraba.

La tarde del primer da de la semana, estando CERRADAS las puertas del lugar donde se hallaban los discípulos por temor de los judíos, vino Jesús y, puesto en medio de ellos, les dijo: “La paz sea con vosotros.” (Jn.20). Jesucristo entró sin que se ABRIERAN las puertas.

Jesucristo en cuerpo GLORIOSO está Arriba junto al Padre y aquí abajo en la Eucaristía y como un inmigrante sin papeles porque ningún gobierno se los quiere dar por miedo a que les arrebata el poder.

Nosotros LO podremos reconocer si lo buscamos con los OJOS de la FE y al encontrarlo, se quedará a nuestro lado, LO sentiremos, seguirá con nosotros y nos ayudara mientras tengamos FE.

jueves, 18 de junio de 2009

APOSTAR POR EL PERDEDOR

En las carreras de caballos, casi todos apuestan por el ganador y si efectivamente sale ganador, la bolsa a repartir es menor. Si alguien, asumiendo riesgos, apuesta por el perdedor, si gana, será para él toda la bolsa.

Cuando ciertos valores de bolsa empiezan a subir, muchos compran sin informarse de que tales valores están tocando techo y si venden, no ganan nada. El que precavido, poco ambicioso y un tanto informado invierte en valores sin altos ni bajos y tiene un poco de paciencia puede que, al vender, gane algo y casi nunca pierde.

Muchos jóvenes hoy, cuando entran a trabajar en una empresa, quieren pronto ser jefes. Apuestan por lo más alto. El que empieza desde abajo con preparación, capacidad, trabajo, tesón y honradez, aunque, como es natural, aspiren a lo más alto y no lo hagan con codazos y zancadillas, seguro que lo conseguirá.

La mayor apuesta y en apariencias más arriesgada que se puede hacer en este mundo, es apostar por Jesucristo, el mayor fracasado y el triunfador por antonomasia.

El que se declare con palabras y hechos que es católico seguidor de Jesucristo, posiblemente será menospreciado por muchos; pero sin darse cuenta y con humildad sepa que ha apostado por el único ganador, todos los demás, por muy poderosos que sean, desaparecerán. Jesucristo ni ahora ni nunca. Es Dios. ¿Se puede apostar por algo más grande?

viernes, 12 de junio de 2009

Libertad, Igualdad y Fraternidad. ¿PARA QUIÉN?

He aquí la Trilogía Utópica más predicada y enaltecida de todos los tiempos modernos y que sólo ha servido como banderín de enganche para constituir batallones de incondicionales legionarios dispuestos a morir, si es necesario, por defender una ideología progresista a ultranza y partidista, que precisamente mina los cimientos del tal Utopía.

La LIBERTAD es un señuelo para caer en el libertinaje que es todo lo contrario de libertad, porque la libertad de cada uno termina donde empieza la de otro, que muchas veces, al estar protegido políticamente, es más fuerte.

Hoy el libertinaje está al orden del día. Véase la droga, el alcohol, la promiscuidad sexual, la violencia de género, la pederastia, la pornografía infantil, las violaciones a mujeres etc.etc.

No todos los ciudadanos pueden expresar libremente sus opiniones, si no son “ políticamente correctas”. “No sale en la foto el que se mueva”.

La IGUALDAD, tan predicada con la paridad entre el hombre y la mujer, que es una “Parida”, porque si esto se convirtiera en una realidad, apaga y vámonos. Aquí, o parimos todos o se rompe la baraja.

¿Qué ventajas tiene que nos gobiernen el mismo número de hombres que mujeres si no reúnen los conocimientos y cualidades adecuadas?.

Una igualdad más social y efectiva, sería si la mujer, que al quererse casar, tener hijos y formar una familia y tuviera o quisiera dejar de trabajar para atender todas las labores domésticas, que son trabajos ineludibles de la mujer, percibiera un salario con cargo al Estado, como está el de los demás funcionarios, puesto que ella desempeña una función social importantísima como es traer vidas y protegerlas que son los pilares de toda sociedad.

El partido que llevara en su programa electoral tal proposición de igualdad entre el marido que trabaja fuera de casa y la mujer en casa, seguro que arrollaría.

Siempre se ha dicho que la Democracia es el sistema de gobierno menos malo y opino que se podría perfeccionar si no tuvieran el mismo valor el voto de, por ejemplo, un Catedrático y su alumno, para elegir a los más preparados y adecuados gobernantes.

La FRATERNIDAD. Ésta sí que brilla por su ausencia porque entre tantas autonomías, tantos partidos y partidillos, cada uno arrima el ascua a su sardina, el yo, yo, y yo, es lo que prevalece. Más que fraternidad, estamos abocados al fratricidio.

Los únicos que podrán disfrutar de esa Libertad, Igualdad y Fraternidad, son los que cumplan las enseñanzas de Jesucristo.

Al verdadero cristiano seguidor de Jesucristo, posiblemente, tendrá que sufrir el libertinaje de su vecino; pero interiormente, que es lo fundamental, se sentirá libre porque vivirá en la verdad. Jesucristo dijo: “LA VERDAD OS HARA LIBRES”.

Entres los verdaderos cristianos sí que existe la igualdad, porque ante Dios todos somos iguales, porque lo que nos iguala no es que todos tengamos que ser ricos o todos pobres, sino el que sepamos florecer y vivir en las circunstancias en que nos toquen, con cristiana resignación, esperando siempre lo mejor, si creemos en las palabras de Jesucristo cuando dijo:

“No os inquietéis por vuestra vida, por lo que habéis de comer y beber, ni por vuestro cuerpo, por lo que habéis de vestir. ¿Mirad cómo las aves del cielo no siembran, ni siegan, ni encierran en graneros, y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ella?. Buscad, pues primero el reino de Dios y su justicia, y todo eso se os dará por añadidura”(Mt.6).

Donde únicamente existe la fraternidad verdadera, es entre los creyentes. Un católico, vaya donde vaya, siempre encontrará otro católico, que en caso de necesidad, recibirá ayuda.

Ojala el comportamiento interno y externo de todos los católicos fuera tan acorde con lo que predican, sin avergonzarse de llamarse y actuar como tales, siendo tolerantes; pero sin tragarse las ruedas de molino que nos proponen, para que los que critican a la Iglesia, no tuvieran más remedio que reconocer, que en sus vidas hay algo, de lo que pudieran, si no decir, porque no sería “ políticamente correcto”, al menos pensar, que es admirable.

Al sentirnos hijos de Dios, y al amar al prójimo como a nosotros mismos, entonces, surgirá la auténtica FRATERNIDAD.

jueves, 11 de junio de 2009

EL CÓDIGO DEL SEXO

Todos odiamos el Código de la Circulación, sobre todo cuando nos multan porque lo infringimos; pero tenemos que reconocer que sin él no podríamos circular. ¿Imaginamos lo que sería una ciudad cualquiera sin semáforos, sin pasos de cebra y unas carreteras sin señalizaciones?.

El sexo, que es un vehiculo que nos ha dado Dios con una energía arrolladora, sin la cual no podría existir la vida, también tiene su código de comportamiento.

¿Qué conseguiría un conductor lanzarse a la carretera ebrio y a una velocidad endiablada, porque sabe que ningún agente le puede sancionar?...Accidente seguro. Esto mismo le puede suceder al que use el sexo en la creencia de que no tendrá consecuencias y que nadie le va a pedir responsabilidades. Problema al canto y hasta posible tragedia.

Un conductor por llevar un coche completamente blindado, ¿se podrá saltar todos los semáforos en la creencia de que no le pasará nada aunque atropelle?. Lo mismo puede pensar, el que, al verse completamente blindado, se sienta seguro de no adquirir ninguna enfermedad ni creará futuro problema.

El que se ponga al volante de un coche, debe saber que tiene en sus manos una máquina sorda, ciega y con un potencial enorme para producir placer, entretenimiento y al mismo tiempo enormes tragedias si no sabe controlar.

El que use del sexo, debe tener muy presente que tiene en su organismo una energía casi divina, puesto que colabora con el mismo Dios en crear lo más grande y sublime: UNA NUEVA VIDA. Se pone a la altura del Creador.

Todo conductor que quiera llegar felizmente al final de su viaje, debe cumplir las principales normas de circulación: Rodar siempre por su carril y jamás invadir el contrario, a no ser en adelantamientos seguros. No sobrepasar la velocidad adecuada, pisar el freno cuando sea necesario, por mucha prisa que tenga y los cinco sentidos en la conducción.

Usar el sexo controlando la pasión mediante el razonamiento y la abstención, pisando el freno como en las curvas, aunque nos duela, para poder disfrutar después de una larga y placentera recta y llegar sin problemas y sin tragedias al final del camino.

Dios quiera que algún día deje de fomentarse el libertinaje y se dicten normas y sanciones, como existen en el Código de la Circulación, para que se cumpla el del sexo, si no queremos que al final se extinga la especie humana.

Un bosque quemado se puede repoblar; pero si quemamos las semillas de la vida…

miércoles, 10 de junio de 2009

EL TRABAJO ¿QUÉ ES?

Si el trabajo es salud, alguno dirá “que viva la tuberculosis”.

El trabajo es un castigo; pero el que lo haya perdido, desearía seguir castigado y el que no lo tenga, lo buscará día y noche.

El trabajo es un premio que se desprecia y al mismo tiempo se desea.

El jubilado que no puede trabajar por obligación, no aguanta la ociosidad y se busca cualquier cosa que le dé trabajo.

¿De qué le aprovecha al ambicioso por ganar mucho dinero, meterse en tantos trabajos, si no disfruta de la vida?

Los que están de juergas permanentes, suelen quejarse porque hasta divertirse cuesta trabajo.

El trabajo, ¿Es castigo o premio? Las dos cosas y muchas más.

Leamos lo que dice la Sagrada Escritura:

Al hombre le dijo Dios: “Por haber escuchado a tu mujer, comiendo del árbol del que te prohibí comer, será maldita la tierra por ti. Con trabajo comerás de ella todo el tiempo de tu vida”.

Parece que queda claro que fue un castigo; pero misteriosamente en Dios se dan las grandes paradojas, porque siendo un castigo, al mismo tiempo, somos tan masoquistas, que lo estamos deseando y sin él no podemos vivir, y no es solamente porque si no trabajamos, no comemos, sino que por una fuerza interna y obscura, lo necesitamos para vivir y a veces, mal vivir. Misterio.

Misterio que queda despejado en parte si advertimos que como estamos compuesto de alma y cuerpo, que también podríamos decir que el espíritu es el premio y el cuerpo el castigo cuando sufrimos sus inevitables necesidades y a veces, desearíamos ser espíritus puros; pero el espíritu está cariñosamente condenado a soportar el cuerpo, que por otra parte, también ofrece sus placeres.

Lo difícil; pero insoslayable es que debe existir armonía y equilibrio entre el cuerpo y el alma, como lo tiene que haber entre el trabajo y el descanso.
Cuando toque trabajar, hay que hacerlo a conciencia y con honradez, responsabilidad y no para matar el tiempo y a todos los que nos rodeen y, a ser posible, recordar aquello que decía Santa Teresa: “Dios también anda entre los pucheros”.

Hay que saber descansar y emplear bien la ociosidad para que nunca se pueda decir que es la madre de todos los vicios y desmanes y procurar que no influyan en nuestros pensamientos y comportamientos, los que intentan divertirnos.

lunes, 8 de junio de 2009

¿CUÁL ES EL POTENCIAL HUMANO?

Parece milagroso que desde el momento de la concepción tengamos en potencia, como cualquier semilla, todos los elementos que durante nuestra vida se irán desarrollando, los genes de nuestros padres, buenos y malos, sobre todo los instintos o tendencias que son los que nos impulsarán a desarrollarnos, sobrevivir y progresar.

Los instintos son las armas con las que Dios nos dota para luchar en la vida, de ahí la importancia de conocerlas y saber cómo usarlas para defendernos y atacar.

El primer instinto que se manifiesta nada mas nacer, es el de conservación. Al bebé sólo hay que indicarle dónde está el pezón para chupar. Si no se le alimenta, surge el instinto y protesta llorando.

Si no existiera este instinto, dada la vida perra que a veces tenemos que soportar, el suicidio estaría al orden del día; pero Dios quiere que vivamos, para eso nos ha dado la vida y no quiere que la despreciemos y se la devolvamos antes de tiempo Lo que pretende es que nos hagamos mayorcitos luchando y sabiendo cómo nos la tenemos que ganar honradamente y hacer méritos para la otra vida.

El amor, que es el motor de la vida, es el instinto, sin el cual, la vida, no sería vida, sino muerte; pero como es tan importante y es por el que más nos parecemos a Dios, puesto que Dios, esencialmente es AMOR; con mucha frecuencia lo adulteramos mezclándolo en mayor proporción con el sexo, instinto muy importante por ser el de la procreación; pero que al quitarle su objetivo final, se degrada, se manipula y porque en el fondo es más fácil de seguir que el amor.

Todos sentimos, unos más y otros menos, el instinto de conocer y saber, importantísimo para progresar; pero también lo cambiamos por una curiosidad improductiva, malsana y a veces delirante Los que nos manipulan para su provecho, fomentan en los pueblos un interés por noticias intranscendentes para que no sepamos más de la cuenta y nos tengan embelesados e ignoremos cosas más importantes.

También existe el instinto religioso o tendencia a adorar a algo superior a nosotros, como lo han tenido todas las culturas por atrasadas que hayan sido y ahora que hemos progresado tanto y que deberíamos adorar al único Dios verdadero, LO quieren suprimir para que adoremos otros dioses que pueden ser manejados a gusto y provecho de otros seres humanos.

Deberíamos darnos cuenta que si queremos ser felices, tendremos que saber conducir y encauzar todos nuestros instintos por los caminos trazados por Dios y evitar todas las adulteraciones y desvíos peligrosos.

sábado, 6 de junio de 2009

DIOS, ACOMPAÑADO, fue cuando creo al HOMBRE

(Mañana domingo es la festividad de la Santísima Trinidad)

¿Cómo es posible que las tres Divina Personas sean un Solo Dios y que no hayan tenido principio ni tengan fin? He aquí el misterio de los misterios. Si algún día llegáramos a comprender a Dios, sería porque habríamos llegado a ser como EL y eso…

Cuando en el Génesis leemos los días de la creación, Dios Dice: “Haya luz” “ Haya firmamento” “ Júntense en su lugar las aguas” “Haga brotar la tierra hierba verde” etc,etc.; pero cuando llega el día en que crea al hombre, no dice “Hágase” sino.

HAGAMOS al hombre a NUESTRA imagen y semejanza. Está actuando en plural, lo que significa que fueron las TRES Divinas Personas en un solo Dios las que nos crearon.

La Biblia dice que Dios se paseaba por el jardín del Edén. Podríamos pensar (haciendo un poco de ciencia ficción), que Adán y Eva verían a la tres Divinas Personas como un solo Dios; pero que al transmitir a sus descendientes estos conceptos de Dios y que con el correr de los tiempos, fue adulterado este conocimiento de Dios de tal forma que se pasó a la creencia de la existencia de varios dioses, y de ahí que cayeran en la idolatría y politeísmo.

Prueba de ello lo tenemos en las culturas antiguas, como la Babilónica, Egipcia, Griega, Romana, Azteca y otras muchas.

El único pueblo que siempre adoró a un solo Dios, fue el pueblo judío por haber sido escogido por Yavé-Dios revelándoselo así a los Patriarcas como Abrahán, y sobre todo a Moisés, cuando en la zarza ardiendo en el monte Horeb le dijo: “YO SOY EL QUE SOY Y NO TENDRÁS A OTRO DIOS QUE A MÍ”

Fue Jesucristo quien nos reveló con toda claridad la existencia de la Santísima Trinidad, como podemos leer en los siguientes pasajes:

“Felipe, quien me ve a mí, ve al Padre”
“Mi padre obra continuamente y yo ni más ni menos”
“Como me envió el Padre, así os envío yo”. Diciendo esto, sopló y les dijo:
“Recibid el Espíritu Santo, a quien perdonareis los pecados, les serán perdonados”
“Id al mundo entero y bautizar en el nombre del PADRE del HIJO y del ESPÍRITU SANTO”.

Hasta en nuestras vidas se dan las siguientes trilogías:
Nacemos, Vivimos y Morimos. Tres etapas y Una sola vida
Padre, Madre, Hijo, UNA familia.
Tierra, Agua, Aire. UN mundo.
Cabeza, Cuerpo, Extremidades. UN individuo.
Salud, Dinero, Amor. UNA utopía feliz
Yo, Tú, Él. Aquí sí que puede que sean tres personas distintas; pero también puede que sea UNA sola persona que ejerce tres personalidades distintas en el tiempo.

Ojala se cumpliera en nosotros el deseo de Jesucristo:

“Padre, yo les he dado la gloria que TÚ me diste a fin de que sean UNO, como NOSOTROS somos UNO.”

Sepamos vivir unidos a pesar de nuestras diversidades. La tolerancia y comprensión es madre de la pacífica convivencia.

viernes, 5 de junio de 2009

¿BUENA SUERTE? ¿MALA SUERTE? ¡QUIÉN SABE!

Una historia china habla de un anciano labrador que tenia un viejo caballo para labrar su campo. Un día el caballo escapó a las montañas.

Cuando los vecinos del anciano labrador se acercaban para condolerse con él y lamentar su desgracia, el labrador les replicó: ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe!

Una semana después, el caballo volvió de las montañas trayendo consigo una manada de caballos salvajes. Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Este les respondió: ¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¡Quién sabe!

Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes, se cayó y se rompió una pierna.

Todo el mundo consideró esto como una desgracia. No así el labrador, quien se limitó a decir: ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién lo sabe!

Unas semanas más tarde, el ejército entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota, lo dejaron tranquilo. ¿Había sido buena suerte? ¿Mala suerte? ¡Quién sabe!

Otra historia india cuenta que un día, Akbar y Birbal fueron a la selva a cazar. Al disparar Akbar la escopeta, se hirió el pulgar y gritó de dolor. Birbal le vendó el dedo y le endilgó el consuelo de sus reflexiones filosóficas: “Majestad, nunca sabemos lo que es bueno o malo para nosotros”. Al emperador no le sentó bien el consejo, se puso hecho una fiera y arrojó al Visir al fondo de un pozo abandonado.

Continuó después caminando solo por el bosque, y en esto un grupo de salvajes le salió al encuentro en plena selva, le rodearon, le hicieron cautivo y lo llevaron a su jefe. La tribu se preparaba a ofrecer un sacrificio humano y Akbar era la víctima que Dios le había enviado.

El hechicero oficial de la tribu lo examinó en detalle, y al ver que tenía roto el pulgar, lo rechazó, ya que la víctima no había de tener defecto físico.

Akbar cayó entonces en la cuenta de que Birbal había tenido toda la razón, le entró remordimiento, volvió corriendo al pozo en el que lo había echado, lo sacó y le pidió perdón por el daño que tan injustamente le había causado. Birbal contestó: “Majestad: No tiene por qué pedirme perdón, ya que no me ha causado ningún daño. Al contrario, su majestad me ha hecho un gran favor, me ha salvado la vida. Si no me hubiera arrojado al pozo y hubiera continuado yo a su lado, esos salvajes me habrían cogido a mí para su sacrificio.

¿Qué conseguimos con renegar de nuestra mala suerte? Quemarnos las bilis, si es que no le echamos la culpa a Dios, en lugar de aceptar con resignación esa mala suerte y esperar a que Dios nos conceda una buena.

jueves, 4 de junio de 2009

LOS TRES AMORES

Amor, amor…¡Menuda palabrita, tan manida y misteriosa! Todos sabemos qué es el amor y qué pocos lo practicamos.

No confundamos el amor con el cariño, la amistad, la afinidad, la compasión, las pasiones, los apetitos, las filias, los celos, las preferencias.

El amor es todo eso y mucho más. Es tan sublime y surge de algo tan espiritual y profundo como el alma, que no se puede definir, sino sólo sentir.

Existen tres amores puros y auténticos:

El primer amor, que todos en más o menos, hemos sentido y que al ser Platónico, también hemos sufrido, es el más puro e inocente.

El amor a la familia, a los hijos pequeños e indefensos es el más sacrificado y gratificante.

El amor a Dios es el más sublime, porque nos purifica nos eleva y nos hace poder vivir por encima de todas las adversidades.

El que tenga estos tres amores o alguno de ellos, puede que consiga algo de felicidad.

Los demás, mal llamados amores, nos darán placer; pero placer no es sinónimo de felicidad. La felicidad es algo más profundo y duradero que casi roza con lo divino, porque DIOS sí que es AMOR. “Deus Charitas est”.

Se nos pide que amemos al prójimo, o sea, próximo, porque al tenerlos tan cerca y conocer sus defectos, es, a veces, a quien más criticamos y odiamos.

Es muy triste ver que cuando se nos dice que debemos amarnos como hermanos, es cuando, por desgracia, se dan más enfrentamientos y aunque es verdad que con el roce, surge el cariño, también se entablan discusiones de las que saltan chispas, y todo porque no conocemos y menos aún practicamos lo que en el capítulo trece de su carta a los Corintios, dejó San Pablo escrito sobre el amor:

El amor es longánime
Es benigno,
no es envidioso
no es jactancioso
no se hincha
no es descortés
no busca lo suyo
no se irrita
no piensa mal
no se alegra de la injusticia
se complace en la verdad
todo lo excusa
todo lo cree
todo lo espera
todo lo tolera.

El que practique el amor con estas cualidades, estará por encima de todo y de todos, y auque tenga que seguir volando a ras de tierra, no le salpicará el barro y conseguirá algo de felicidad tan deseada y tan poco hallada.

miércoles, 3 de junio de 2009

HASTA DIOS ESTÁ CEDIENDO

Muchas veces, una retirada a tiempo, puede suponer una victoria, siempre que se sepa cuánto y hasta dónde hay que retroceder.

Hoy día, casi todo el mundo está cediendo en sus creencias, ideas y costumbres. Los gobiernos ceden ante la corrupción e intereses partidistas. La Iglesia anda predicando tímidamente y a media voz que la Gloria y el Infierno existen.

La permisividad es una realidad tan evidente, que la mayoría acepta, como lo más natural lo del divorcio, el aborto, la eutanasia, el amor libre, que no se tema al infierno ni se espere la gloria, que se viva pensando que lo del pecado y la transcendencia son puras invenciones religiosas, políticas y sociales para tener esclavizados a los hombres.

¿No será que Dios, supremo estratega, se está retirando, perdiendo alguna batalla para ganar finalmente la guerra?

Cuando la humanidad entera sufra en sus propias carnes todas estas aberraciones y el materialismo más brutal atenace los espíritus, entonces correrá diezmada, enferma y envejecida, en busca de Dios.

Lo trágico de todo esto es que la humanidad eufórica por las batallas que está ganando y las conquistas materiales conseguidas, no se da cuenta que al final, caerá en una emboscada y, los pocos que ven esto venir, o se sienten impotentes para detener ese avance suicida e imponer una retirada a tiempo, o en ellos, es superior el deseo de aventura y esperan conquistar algo desconocido y mejor para la sociedad.

¿No estaremos entrando en el comienzo de una batalla perdida, para entrar en otra guerra ganada por Dios, como ha sucedido en otras épocas?

¿Qué hacer individualmente ante eso?. ¿Luchar?. ¿Ceder?. ¡Angustiante encrucijada!. Lo fácil sería elegir cualquiera de los dos caminos, lo difícil, la vía intermedia: saber ceder en lo que sea lógicamente razonable sin perder de vista los principios básicos de la vida misma, como son las leyes naturales impresas por Dios en nuestra naturaleza y lo que Dios nos ha revelado en las Sagradas Escrituras con la interpretación nos ofrece su Iglesia.

martes, 2 de junio de 2009

UN PODER OCULTO

Los poderes ocultos suelen ser los mas poderosos y peligrosos.
De las “Aguas bravas, líbreme Dios, que de las mansas, me libro yo.”

Todos dicen que la Masonería tiene unos poderes ocultos que sólo conocen sus miembros y se dice que son muy poderosos.

Hay personas que tienen mucho poder porque manejan muy bien la vara para lo que ellos llaman gobernar o dirigir; pero si se les quita la vara se convierten en pobres diablos, porque no han tenido AUTORIDAD que es un poder oculto más impactante y duradero.

Muchas veces, el pueblo debidamente manipulado, concede el poder, al que esperan que gobierne con poder y autoridad y para ello, sólo lo eligen porque tiene buena imagen, es un “Piquito de oro” y promete el oro y el moro; pero carece de autoridad, porque la autoridad o se tiene de por sí o se adquiere con un comportamiento moral intachable, que sólo se puede adquirir si gobierna con equidad, justicia y para el bien común de todos los ciudadanos, sin partidismos, sin engañar ni mentir.

¿Puede tener autoridad el que promulgue una ley que no prohíba, como son todas la leyes, sino que permita, y hasta fomente e incite al vicio y algo más, y que divida las familias y media sociedad?

Sólo hay uno que, paradójicamente, siendo el más débil en apariencias, ha tenido, tiene y tendrá una AUTORIDAD arrolladora.

¿Por qué Jesucristo ha sido y sigue siendo tan odiado y temido?

¿Por qué ha conseguido que tantos mártires hayan derramado su sangre por defenderLO y ha tenido y sigue teniendo seguidores incondicionales a cambio de nada en este mundo y sin protagonismo?

Un pobre labrador a quién, ante de tenerle que cortar la lengua en la Universidad de Bonn, sólo supo decir: "ALABADO SEA JESUCRISTO”

Aunque con estas palabras dijo lo más sublime que se puede decir de Jesucristo, otros grandes y famosos personajes de la historia dijeron lo siguiente:

A RENAN: se le vio inclinar la cabeza a un crucifijo que pasaba a su lado y dijo: “Jesús es sin igual”… El es, en tal grado, la piedra angular de la humanidad, que arrancar su nombre de ella, equivaldría a sacudir los fundamentos de la sociedad humana."

VOLTAIRE: “Mientras todos los demás sabios no ejercían influencia ni siquiera sobre la moral de la calle, en que vivían, el ejemplo de Jesucristo lo ha transformado todo.”

NAPOLEÓN: “¡Qué abismo entre mi miseria y el imperio eterno de Cristo, quien es amado, predicado y adorado en el mundo entero!”

ROUSSEAU: “Si Jesús no fuese también el más sabio de los hombres, sería el más amable.”

KANT: “Señores míos, ¿Les parece grande lo que estoy diciendo…? Pues cuando necesito consuelo, lo tengo que buscar en el librito del Nuevo Testamento.”

RICARDO WAGNER: “Saber que hemos tenido Redentor, permanece siendo la mayor felicidad del hombre.”

BEETHOVEN: Al leer el pasaje de su Misa “Qui tollit peccata mundi” ( el que quita los pecados del mundo), no pudo seguir de emoción.

HENDEL: En su aleluya donde se dice: “Del Señor y de su Cristo es ahora el imperio del mundo y en adelante gobierna por toda la eternidad”, impresionado el auditorio se puso de pie aun el rey.

SAN PABLO: “Deseo morir para estar con Cristo” y hasta que llegara ese gran momento, decía: “Vivo yo, ya no soy yo, es Cristo quien vive en mí.”

Hasta que no consigamos poner en el centro de nuestra vida a Jesucristo, no conseguiremos ser felices.

lunes, 1 de junio de 2009

UNA TERCERA PARTE DEL DÍA ESTAMOS MUERTOS

Cuando dormimos, estamos muertos porque aunque lata nuestro corazón y todo nuestro organismo esté vivo, nosotros, como tales personas conscientes, vivimos en otro mundo que nunca será el real, podremos tener sueños de algo que hemos vivido; pero, muchas veces, no se parecen jamás a la realidad, podremos soñar con personas y cosas que nunca hemos conocido y tener horribles pesadillas.

El sueño es como un ensayo de la muerte, una intuición de lo que podrá ser después de que dejemos este cuerpo.

La otra vida será como un sueño eterno. Para unos, será “dormirse en el Señor”, siempre y cuando, algunos minutos del día, de esas 16 horas en las que podremos estar plenamente conscientes, intentemos conocer y amar a ese Señor, en quien queramos o no, tendremos que dormir y por toda la eternidad.

Recordemos que mientras estemos vivos, podremos amar, olvidar y hasta odiar a Dios porque somos libres; pero en la otra vida, Dios nos amará si LE hemos amado. El amor es a la recíproca.

Muchos pensarán que la otra vida, por ser eterna, será aburrida.

¿Acaso cuando se duerme se está aburrido? ¿No nos parece cuando nos despertamos que sólo ha durado unos minutos?.

Pues la vida eterna será algo semejante.

Pienso que en el sueño nos quiere dar Dios un pequeño atisbo de lo que será la otra vida.

Si el sueño ha sido placentero, puede que sea como una sombra de lo que será la GLORIA y si ha sido una angustiosa pesadilla, la del INFIERNO.

Si en este mundo lo que más nos gusta y satisface es viajar y conocer las maravillas. ¿Quién nos puede negar que allá arriba llegaremos a desentrañar con detenimiento todos los misterios que aquí no hemos podido comprender que son bastantes y viajar, ya en espíritu por los millones de galaxias?.

Aunque Dios es infinitamente misericordioso y nos amará ETERNAMENTE, démosle TEMPORALMENTE un poquito de nuestro amor.