Y el que me sigue no anda en tinieblas sino que tendrá LUZ de VIDA.
Dijéronle, pues los fariseos: TÚ das testimonio de ti mismo,
y tu timonio no es verdadero.
Respondió Jesús y dijo: Aunque yo dé testimonio de mi
mismo, mi testimonio es verdadero,
porque sé de dónde vengo y a dónde voy, mientras que vosotros no sabéis de dónde vengo o a dónde voy.
Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie, y si
juzgo, mi juicio es verdadero, porque no estoy solo, sino yo y el Padre que me
ha enviado.
En vuestra Ley está escrito que el testimonio de dos es
verdadero. Yo soy el que da testimonio de mi mismo, y el Padre, que me ha
enviado, da testimonio de mí.
Pero ellos le decían: ¿Dónde está tu Padre?
Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis ni a mi Padre; si me
conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre.
Estas palabras las dijo Jesús enseñando
en el templo, y nadie puso en EL las manos porque aún no había llegado su hora.
(Juan 8,12).
Los que CREAN de verdad que Jesucristo es la LUZ del mundo y que el que le sigue no anda en TINIEBLAS y que encima da la VIDA, pues que dejen de ESCUCHAR a los nuevos Mesías que ni ellos mismo saben quiénes son, ni demuestran con claridad de dónde vienen, pero sí sabemos hasta donde quieren llegar, porque no hay Dios que pueda dar testimonio de ellos, puesto que para ellos no EXISTE DIOS ni SUS LEYES.
Los que CREAN de verdad que Jesucristo es la LUZ del mundo y que el que le sigue no anda en TINIEBLAS y que encima da la VIDA, pues que dejen de ESCUCHAR a los nuevos Mesías que ni ellos mismo saben quiénes son, ni demuestran con claridad de dónde vienen, pero sí sabemos hasta donde quieren llegar, porque no hay Dios que pueda dar testimonio de ellos, puesto que para ellos no EXISTE DIOS ni SUS LEYES.
No hay comentarios:
Publicar un comentario